El anuncio, desde Brasil, de que en marzo se abrirían licitaciones reactivó expectativas en el este uruguayo, pero también dejó en claro un punto técnico y político clave: sin dragado no hay puertos operativos. Ese condicionante explica por qué el foco real del proyecto hoy está puesto del lado brasileño.
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo