Ánima River Cruises le presentó a Passalacqua un proyecto de un crucero para conectar Iguazú y Posadas por agua. Detrás del anuncio turístico hay una apuesta a que el Puerto de Posadas vuelva a operar como nodo de pasajeros, algo que la provincia no tiene desde hace décadas.
GlobalPorts | Vías Navegables
El gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, recibió el lunes al presidente de Ánima River Cruises, Felipe Menéndez, y a un grupo de directivos de la compañía —Marina Menéndez, Jorge Álvarez y Sebastián Braun— para destrabar un proyecto que hasta ahora circulaba como rumor en el sector turístico regional: un crucero fluvial de alta gama que va a unir Puerto Iguazú con Posadas navegando el Alto Paraná.
La empresa ya compró en Europa la embarcación que va a prestar el servicio, la va a remodelar por completo para ofrecer prestaciones cinco estrellas y prevé trasladarla hacia la Argentina en junio de 2027, con llegada a Posadas en agosto de ese año.
El dato que distingue a esta iniciativa de otras promesas turísticas para la Hidrovía es que no depende de que se construya nada nuevo en el agua: la empresa ya tiene el barco. Lo que falta es la infraestructura de tierra, y ahí es donde el Gobierno provincial entra en juego.
El itinerario, pensado para no bajar del barco
El recorrido va a permitir embarcar en Puerto Iguazú, navegar el Alto Paraná y desembarcar en Posadas —o el trayecto inverso—, con paradas para conocer la selva misionera, otros saltos de agua y las reducciones jesuíticas. Menéndez explicó que el eje del producto es evitar el trasbordo de valijas: «Va a deshacer las valijas una sola vez y conocer todo el Alto Paraná y las Cataratas, sin quedar limitado solamente a Iguazú. Queremos que también pueda descubrir la selva misionera, los saltos que existen a lo largo del trayecto y las misiones jesuíticas«, detalló.
Es el mismo esquema que consolidaron los cruceros del Danubio, del Nilo o del Mekong: alojamiento fijo a bordo, desplazamiento por agua entre atractivos que de otro modo exigirían traslados terrestres largos. Ánima River Cruises lo tiene identificado con precisión. «La idea es desarrollar cruceros de río de alta categoría que expandan la frontera turística de Iguazú hacia el resto de la provincia«, afirmó Menéndez, y ubicó el modelo dentro de una industria «consolidada en Europa, Estados Unidos, Egipto y distintos países de Asia» que hasta ahora no tenía equivalente en el Paraná.
¿Por qué el Puerto de Posadas es la otra mitad de la noticia?
Passalacqua no habló solo de turismo. En el encuentro repasó las dificultades de conectividad que atravesó históricamente Misiones y la pérdida de protagonismo del transporte fluvial «debido a diferentes condiciones económicas y logísticas» en las últimas décadas.
Lo interesante es que citó como contraparte de esa recuperación al desarrollo del Puerto de Posadas —hoy volcado casi enteramente a cargas—, lo que sugiere que el Gobierno provincial lee el proyecto de Ánima como una vía para reactivar también la infraestructura de recepción de pasajeros en esa terminal, no solo como un anuncio de temporada turística. Menéndez lo definió así: «Recibimos un apoyo muy cálido del Gobierno de Misiones, que será importante para desarrollar la infraestructura y generar vínculos con el Ministerio de Turismo y las autoridades locales. Esta reunión fue el puntapié inicial».
Un mercado que Ánima ya conoce, en un río que no
La compañía cuenta con experiencia en navegación comercial y en la operación de embarcaciones de pasajeros en otros mercados, aunque el proyecto no precisó cuáles. Esa trayectoria previa es la que ahora busca trasladar al Alto Paraná, un tramo de la Hidrovía que, a diferencia del Danubio o el Nilo, no tiene terminales de pasajeros activas ni protocolo consolidado de escalas turísticas binacionales.
Passalacqua celebró la inversión privada como «el acompañamiento del Gobierno provincial a las iniciativas que generan nuevas oportunidades para Misiones«, en lo que fue la primera reunión formal entre las partes. Con casi dos años de plazo antes de que el barco llegue a Posadas, el proyecto todavía tiene que resolver, puerta adentro de la administración provincial y nacional, si la infraestructura fluvial de la región está en condiciones de sostener una operación turística de esta escala.
Fuentes: Turismo Misiones/ Economis/ Misiones Online/ Noticias De La Calle/ La Voz de Misiones/ Enfoque Misiones/ Iguazú Ahora Noticias








