Dos dragas ya están en camino desde Singapur y Croacia, y otra podría sumarse en enero. Vía Navegable Argentina se prepara para una crecida que, al retirarse, puede dejar sedimento en el Canal Emilio Mitre.
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Vía Navegable Argentina (VNA) inició la movilización de nuevas dragas para la Vía Navegable Troncal ante la crecida del Paraná. El plan de contingencia, que la empresa activó en el corto plazo, se apoya además en la atención puesta sobre los posibles efectos de El Niño.
Los caudales del Paraná suben desde mediados de octubre, y la compañía describe el contexto hidrológico como extraordinario. Con el agua alta, las corrientes más fuertes y el arrastre de vegetación castigan el sistema de señalización, es decir, las boyas y balizas que marcan el canal. Cuando el río baja, el sedimento se acumula en sectores estratégicos como el Canal Emilio Mitre y reduce la profundidad disponible para los buques.
Así lo planteó Tom Van Slambrouck, gerente general de VNA: “Estamos frente a un desafío que excede los escenarios originalmente contemplados en la concesión. Nuestra experiencia y capacidad operativa nos permitieron actuar con rapidez, activar un plan de contingencia y poner en marcha, en muy poco tiempo, la movilización de equipos desde distintos puntos del mundo. Esta capacidad de anticipación y respuesta refleja nuestro compromiso con la seguridad y la continuidad de la navegación en una vía tan estratégica para el desarrollo del país”.
¿Con qué flota arranca VNA?
Hoy trabajan en la vía navegable cinco dragas. Cuatro son de succión por arrastre —Pinta, Nina, Taccola y De Bougainville—, que aspiran el sedimento del lecho mientras avanzan. La quinta, la Giovanni Venturi, es de inyección de agua: remueve el material para que la corriente se lo lleve.

Singapur, Croacia y enero
La primera en llegar sería la Francisco di Giorgio, una draga de succión por arrastre que navega desde Singapur con arribo previsto para fines de noviembre. A mediados de diciembre se sumaría la Ibn Battuta, una draga de corte, con un cabezal giratorio que desagrega el fondo antes de aspirarlo, que hoy se prepara en Croacia.
El operativo de refuerzo previsto para comienzos de enero de 2027 contempla otra incorporación: la draga de succión por arrastre Alvar Nuñez Cabeça de Vaca, la Diogo Cão o ambas. Dependerá de las necesidades operativas y de cómo evolucionen las condiciones hidrológicas. Si todas llegan, la flota pasaría de cinco unidades a entre ocho y nueve.
Qué cambia en el Canal Emilio Mitre
Los nuevos equipos ampliarán las tareas de mantenimiento de la Vía Navegable Troncal, la ruta fluvial por la que transita gran parte de las exportaciones argentinas. También permitirán atender el dragado y preparar las cuencas de sedimentación en el área del Canal Emilio Mitre.
Una cuenca de sedimentación funciona como trampa: es un sector que se profundiza a propósito para que el material se acumule ahí y no en la zona por donde pasan los buques. Según VNA, el objetivo es preservar las profundidades necesarias para la navegación.










