Las primeras semanas de febrero consolidan el tramo más intenso de la temporada de cruceros en la Argentina, con recaladas simultáneas en Buenos Aires, Puerto Madryn y Ushuaia y una dinámica operativa que combina rotaciones de gran escala, recambio de pasajeros y movimiento logístico sostenido.
Por GlobalPorts
En este escenario, la cercanía del feriado de Carnaval —previsto para el 16 y 17 de febrero— suma un componente adicional al flujo turístico y a la actividad portuaria, potenciando la demanda de servicios en el sistema fluvio-marítimo nacional.
En el Puerto de Buenos Aires, la agenda de arribos y partidas muestra una frecuencia elevada durante febrero, propia del momento de mayor actividad del calendario estival. Entre las recaladas recientes se destacan operaciones del Sapphire Princess el 11 de febrero, MSC Preziosa el 12 de febrero, Celebrity Equinox el 14 de febrero y Costa Favolosa el 16 de febrero. En la semana siguiente, coincidiendo con el movimiento previo al feriado largo, están previstas nuevas recaladas del Seven Seas Splendor y MSC Fantasia el 17 de febrero, Costa Diadema el 18 de febrero y una nueva escala del MSC Preziosa el 19 de febrero.
La concentración de buques de gran porte en un período corto refuerza el rol de Buenos Aires como puerto base regional para los itinerarios sudamericanos, con operaciones que implican logística compleja en abastecimiento, recambio de pasajeros, servicios portuarios y coordinación con el transporte terrestre.
Más al sur, Ushuaia mantiene un ritmo prácticamente continuo de recaladas, en línea con su condición de principal puerta de entrada a la Antártida. Durante los primeros días del mes se registraron arribos el 10 de febrero de los buques Le Lyrial, Viking Polaris y National Geographic Explorer, seguidos por la escala del Greg Mortimer el 12 de febrero. El 13 de febrero concentró una fuerte actividad con recaladas de Stella Australis, World Voyager, Scenic Eclipse y SH Minerva, mientras que el 14 de febrero arribaron el Viking Octantis, el World Traveller, el crucero Ushuaia y el SH Diana.
Esta frecuencia casi diaria de operaciones consolida al puerto fueguino como un nodo logístico estratégico para el recambio de pasajeros y provisiones en las rutas antárticas, además de sostener un flujo turístico constante hacia el extremo sur del país.
Puerto Madryn, por su parte, continúa cumpliendo su función como escala dentro de los itinerarios patagónicos que conectan Buenos Aires con Ushuaia y los canales australes. En estas primeras semanas de febrero se registran escalas vinculadas a circuitos regionales de cruceros que integran la Patagonia atlántica en rutas de mayor alcance. La temporada 2025-2026 mantiene un volumen sostenido de recaladas, consolidando el perfil del puerto chubutense como destino turístico asociado a la naturaleza y a la observación de fauna marina.
Desde una mirada logística, la coincidencia de recaladas en los tres puertos durante febrero refleja el punto más alto de coordinación operativa del sistema. Las terminales trabajan con niveles elevados de actividad, tanto en el manejo de pasajeros como en las tareas de aprovisionamiento, gestión de residuos, servicios técnicos y vinculación con el transporte terrestre.
Este entramado posiciona a la Argentina como un circuito integrado dentro de las rutas regionales de cruceros, donde Buenos Aires opera como cabecera, Ushuaia como hub antártico y Madryn como escala estratégica en la Patagonia.
En este contexto, el feriado de Carnaval se perfila como un factor que puede amplificar el movimiento turístico en las ciudades portuarias. La coincidencia entre recaladas programadas y días festivos incrementa el flujo de visitantes en los destinos y refuerza el impacto económico en actividades vinculadas al turismo, el comercio y la gastronomía.
Así, en las primeras semanas de febrero, el circuito de cruceros vuelve a mostrar su doble dimensión: una operación logística compleja que exige coordinación portuaria permanente y, al mismo tiempo, un motor turístico que, en fechas clave del calendario como Carnaval, contribuye a dinamizar la economía de las ciudades marítimas argentinas.






