Redacción GlobalPorts//

El primer mes de vigencia de la baja temporal de retenciones a las exportaciones de soja dejó un saldo de USD 100 millones menos en recaudación para el Gobierno, pero un fuerte incremento en la liquidación de divisas por parte del sector agroexportador.

Según datos de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), en febrero se liquidaron USD 2.181 millones, lo que representó un aumento del 45% respecto al mismo mes de 2024 y un 5,2% más que en enero de este año.

La medida, anunciada por el ministro de Economía, Luis Caputo, redujo las alícuotas de retención de la soja del 33% al 26%, y las de sus derivados del 31% al 24,5%. La baja de impuestos también se aplicó a otros cultivos como el trigo, maíz, sorgo y cebada, que pasaron del 12% al 9,5%, y el girasol, que cayó del 7% al 5,5%. Esta reducción, vigente hasta el 30 de junio de 2025, fue impulsada para mitigar el impacto de la sequía y la caída en el precio de las commodities.

Un incentivo para la liquidación de divisas

Desde el sector agroexportador destacan que la reducción de retenciones aceleró la liquidación de divisas en febrero, aunque el impacto comenzó a sentirse con mayor fuerza a mediados de mes, tras la adecuación del mercado a las nuevas normativas. En este contexto, CIARA y CEC señalaron que el complejo oleaginoso-cerealero, que incluye al biodiésel y sus derivados, representó en 2024 el 45% de las exportaciones argentinas, con la harina de soja, el aceite de soja y el maíz como sus principales productos.

Según el consultor Javier Preciado Patiño, la recaudación de derechos de exportación de febrero para la soja fue de USD 376 millones (USD 202 millones de harina de soja, USD 140 millones de aceite y USD 34 millones de poroto), mientras que con las alícuotas anteriores ese ingreso fiscal hubiese sido de USD 476 millones.

Por su parte, un informe de la consultora LCG destacó que «después de la caída de enero, los tributos asociados al comercio exterior se recuperaron en febrero», con un crecimiento del 16% en los derechos de exportación y del 24% en los derechos de importación en comparación con el mismo mes del año pasado. Sin embargo, advirtió que la baja de retenciones podría jugar en contra del objetivo de sostener el superávit primario en 2025.

Presión fiscal y debate sobre la extensión de la medida

Si bien el impacto fiscal de la baja de retenciones se estima entre USD 800 millones y 1.000 millones hasta mediados de año, el sector agropecuario insiste en la necesidad de extender la medida de manera permanente. El Consejo Agroindustrial Argentino, en un reciente encuentro con funcionarios del Gobierno, presentó un informe en el que señaló que la reducción de retenciones permitiría alcanzar exportaciones por 98,1 millones de toneladas en 2025, lo que representaría un crecimiento interanual del 11%.

En términos de valor, las exportaciones agroindustriales podrían llegar a USD 47.954 millones, un incremento de USD 1.738 millones respecto a la estimación previa a la implementación de la medida. Además, se proyecta que la producción podría aumentar entre 4 y 7 millones de toneladas adicionales, fortaleciendo tanto la producción como el procesamiento interno.

En este marco, las entidades del agro también solicitaron inversiones en infraestructura para mejorar la competitividad del sector y propusieron un esquema de segmentación de retenciones según el nivel de ventas, impulsado por la Federación Agraria.

El Gobierno, por su parte, aún no ha definido si la reducción de retenciones se mantendrá más allá de junio. Sin embargo, el debate está abierto y su impacto en la economía será clave en la discusión fiscal del segundo semestre del año.

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