El Puerto de Mar del Plata completó la primera etapa de ampliación de su infraestructura eléctrica en la dársena de cabotaje, incorporando nuevas conexiones que fortalecen la capacidad operativa y el suministro energético para las embarcaciones.
Por GlobalPorts
El Puerto de Mar del Plata completó la primera etapa de ampliación de su infraestructura eléctrica en la dársena de cabotaje, una obra orientada a fortalecer el suministro energético y acompañar el nivel de actividad operativa. La incorporación de nuevas bocas de conexión permite mejorar la capacidad de abastecimiento eléctrico y elevar el estándar de servicio para las embarcaciones que operan en este sector estratégico.
La obra se ejecutó sobre el Espigón Nº1, donde se construyeron nuevas cámaras de provisión eléctrica y se incorporaron tomas adicionales, ampliando la capacidad de abastecimiento en un área donde operan principalmente buques pesqueros y embarcaciones de cabotaje. Este tipo de infraestructura es crítica para el funcionamiento de los buques en puerto, ya que permite alimentar equipos a bordo —especialmente sistemas de refrigeración— sin necesidad de utilizar generadores propios, con beneficios tanto operativos como energéticos.
Infraestructura energética como factor clave de eficiencia operativa
La ampliación del servicio eléctrico responde a una necesidad estructural: asegurar que la infraestructura portuaria acompañe el ritmo de actividad y la demanda operativa del muelle. La disponibilidad de conexiones eléctricas suficientes permite optimizar las condiciones de amarre, reducir tiempos improductivos y mejorar la eficiencia general de las operaciones.
Desde el punto de vista técnico, la incorporación de nuevas cámaras y tomas de conexión incrementa la capacidad del puerto para atender múltiples embarcaciones simultáneamente, evitando limitaciones derivadas de la disponibilidad energética. Esto resulta especialmente relevante en la dársena de cabotaje, donde la rotación de buques y la continuidad operativa dependen de servicios portuarios confiables.
Asimismo, el acceso a suministro eléctrico desde tierra contribuye a disminuir el uso de generadores diésel a bordo durante las estadías en puerto, lo que reduce costos operativos y mejora las condiciones ambientales en el entorno portuario.
Plan integral de modernización con nuevas etapas previstas
Esta primera fase forma parte de un programa de inversión más amplio que continuará con intervenciones en los espigones Nº2 y Nº3, extendiendo la ampliación del servicio eléctrico a otros sectores de la dársena. El objetivo es consolidar una red de provisión energética acorde a los requerimientos actuales y futuros del puerto.
Este tipo de inversiones, aunque menos visibles que las obras de dragado o ampliación de muelles, cumplen un rol estratégico en la competitividad portuaria. La disponibilidad de servicios básicos eficientes —como el suministro eléctrico— constituye un factor determinante para garantizar la continuidad operativa, mejorar la calidad de los servicios y acompañar la evolución del tráfico marítimo.
Una inversión estructural para sostener la actividad portuaria
La finalización de esta primera etapa marca un avance concreto en el fortalecimiento de la infraestructura operativa del Puerto de Mar del Plata, particularmente en un contexto donde el sistema portuario pesquero argentino mantiene altos niveles de actividad.
La modernización del sistema eléctrico no solo mejora las condiciones actuales de operación, sino que prepara al puerto para sostener su rol como nodo logístico clave para la flota pesquera y el cabotaje nacional, en un escenario donde la eficiencia energética y la confiabilidad de los servicios portuarios se consolidan como factores centrales de competitividad.






