Horacio Marín confirmó que YPF firmó un contrato estratégico con Halliburton para incorporar cuatro sets de fractura en Vaca Muerta. El acuerdo prevé el primer despliegue internacional de la tecnología ZEUS de fracturación eléctrica y la automatización total de las operaciones de fractura desde el RTIC.
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YPF apuesta por la fractura eléctrica en Vaca Muerta
YPF dio un nuevo paso en su estrategia de transformación operativa al firmar un contrato de cinco años con Halliburton para incorporar cuatro sets de fractura en Vaca Muerta. Según destacó Horacio Marín, CEO y presidente de la compañía, se trata de uno de los acuerdos de servicios más relevantes en la historia de la petrolera.
El anuncio cobra especial relevancia porque contempla el primer despliegue internacional de la tecnología ZEUS de Halliburton, un sistema de fracturación eléctrica que hasta ahora no había sido implementado fuera de Estados Unidos.
Para YPF, la incorporación de esta tecnología busca mejorar la productividad de sus operaciones en el principal desarrollo no convencional del país, reducir el uso de motores diésel y avanzar hacia una operación con menor intensidad de emisiones.
Qué implica el contrato entre YPF y Halliburton
De acuerdo con la información difundida por Halliburton, YPF adjudicó un contrato multimillonario y plurianual para servicios integrales de completación no convencional en Vaca Muerta. La empresa señaló que la adjudicación fue el resultado de un proceso competitivo y que la colaboración será exclusiva durante su vigencia.
El convenio incluye los servicios de fracturación eléctrica ZEUS® y también OCTIV® Auto Frac, una herramienta integrada al entorno digital OCTIV® que permite uniformidad en la ejecución de las fracturas durante el bombeo.
Según la empresa de servicios, este esquema combina electrificación, automatización y flujos de trabajo digitales avanzados para mejorar la eficiencia, sostener una mayor consistencia operativa y contribuir a reducir la intensidad de las emisiones.
Horacio Marín vinculó el acuerdo con el Plan 4×4 de YPF
Al comunicar la decisión, Horacio Marín sostuvo que en YPF “siguen dando pasos concretos” para transformar la operación de la compañía. En su mensaje, vinculó este acuerdo con el Plan 4×4, la hoja de ruta con la que YPF busca acelerar producción, eficiencia, exportaciones e infraestructura en sus negocios estratégicos.
Marín remarcó además que la decisión se encuentra en línea con el concepto de Toyota Well, una metodología que YPF viene impulsando para reducir tiempos, integrar procesos y consolidar alianzas de largo plazo con proveedores clave. Ese enfoque ya había sido presentado por la compañía como parte de su búsqueda de industrializar y estandarizar operaciones en Vaca Muerta.
En este caso, el acuerdo con Halliburton extiende esa lógica al segmento de fractura, un área central para sostener el ritmo de desarrollo del shale argentino.
Fractura eléctrica y automatización total desde el RTIC
Uno de los puntos más destacados del anuncio es que YPF sumará tecnología para automatizar el 100% de sus operaciones de fractura desde el RTIC. Esa definición profundiza un camino que la compañía ya había empezado a mostrar meses atrás, cuando comunicó avances en operaciones de fractura remota en Vaca Muerta.
La automatización de la fractura, combinada con servicios digitales y monitoreo avanzado del subsuelo, apunta a reducir variaciones en la ejecución, mejorar la repetibilidad de las maniobras y facilitar una mayor integración entre datos, operación y toma de decisiones. Esa es una de las claves que Halliburton subraya en la propuesta tecnológica incluida en el contrato.
Desde una perspectiva más amplia, el acuerdo también muestra cómo Vaca Muerta empieza a adoptar estándares tecnológicos de escala global, con un mayor peso de la electrificación y la digitalización en etapas críticas de desarrollo.
Un paso que redefine la escala operativa en Vaca Muerta
La firma entre YPF y Halliburton no solo representa una mejora puntual en servicios de fractura. También funciona como señal de hacia dónde se dirige el desarrollo no convencional argentino: más escala, más integración tecnológica y mayor presión por ganar competitividad en costos, tiempos y desempeño ambiental.
En ese marco, la fractura eléctrica en Vaca Muerta deja de ser solo una novedad técnica para convertirse en un indicador del nuevo estándar que buscan imponer los grandes operadores en la cuenca. Para YPF, el desafío será traducir esta innovación en mayor eficiencia sostenida. Para Halliburton, se trata de una vidriera estratégica para expandir su presencia en la Argentina.
Con este contrato, YPF refuerza su apuesta por industrializar sus operaciones en Vaca Muerta y por vincular productividad con innovación tecnológica. La llegada de la fractura eléctrica, la automatización total desde el RTIC y el respaldo de un proveedor global como Halliburton muestran que la competencia en el shale argentino ya no se juega solo en cantidad de pozos, sino también en la capacidad de operar mejor, más rápido y con menor intensidad de emisiones.






