GlobalPorts | Pesca y Logística
Con la zafra 2026 en plena etapa de alistamiento y despliegue, los primeros buques poteros bajo bandera argentinacomenzaron a abandonar puerto en los últimos días y a tomar derrota hacia las áreas australes ubicadas al sur del paralelo 49°S, marcando un inicio de temporada que se perfila más temprano y dinámico que en otros años recientes.
Desde la óptica operativa, el arranque encuentra a la flota nacional atravesando una fase clave: la verificación técnica integral de las unidades, luego de un año signado por trabajos de reparación, estadías en dique y adecuaciones exigidas por la normativa vigente.
En este proceso, cobra centralidad el riguroso esquema de inspecciones previas al despacho a mar, que condiciona los tiempos efectivos de zarpada y la disponibilidad real de buques en zona de pesca, bajo supervisión de la Prefectura Naval Argentina.
Puesta a punto y señales tempranas del recurso
El inicio anticipado de la operatoria responde, en parte, a indicadores biológicos y antecedentes de campañas previas, que muestran un desplazamiento temprano del calamar hacia latitudes más australes.
En este marco, la estrategia de las empresas apunta a capitalizar las primeras concentraciones del recurso, con unidades que salen a mar apenas completan los ciclos de inspección y certificación técnica.
El seguimiento científico del comportamiento del calamar Illex vuelve a ser un insumo clave para la planificación de la zafra. Los informes históricos y las campañas de investigación del INIDEP han señalado en los últimos años variaciones en los patrones de migración y disponibilidad, lo que explica la decisión de adelantar la presencia efectiva de la flota en las áreas australes.
Más allá de la ZEE: flotas extranjeras y rendimientos dispares
En paralelo al movimiento de los poteros argentinos, se intensifica la presencia de flotas internacionales sobre el borde exterior de la milla 200, en aguas adyacentes a la Zona Económica Exclusiva Argentina. Allí, los reportes iniciales describen rendimientos heterogéneos, con un desempeño que, según distintas fuentes del sector, resulta comparativamente más favorable para la flota coreana en esta etapa temprana de la temporada.
La imagen nocturna del Atlántico Sur —con cientos de buques iluminando el límite marítimo— vuelve a poner en evidencia la presión extractiva sostenida sobre el recurso, en un espacio que combina alta intensidad operativa, competencia internacional y desafíos persistentes en materia de control y gobernanza de la pesca en altamar.
Un inicio de temporada bajo múltiples tensiones
Así, la zafra 2026 comienza con una doble dinámica: por un lado, la flota nacional avanza en su despliegue hacia el sur del 49°S, condicionada por la puesta a punto técnica y los controles de seguridad; por otro, la actividad extranjera en el borde de la milla 201 vuelve a marcar el pulso del escenario regional, con impactos directos sobre el rendimiento esperado, la sostenibilidad del recurso y el debate de fondo sobre la explotación del calamar en el Atlántico Sur.
En este contexto, el desarrollo de las primeras semanas de pesca será determinante para evaluar si el inicio anticipado logra traducirse en mejores resultados operativos para la flota argentina, en una temporada que vuelve a estar atravesada por factores biológicos, técnicos y geopolíticos.






