Redacción GlobalPorts//

Las principales petroleras con operaciones en la cuenca Neuquina se reunirán en la sede de YPF en Puerto Madero para analizar el pedido del gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, quien plantea que la provincia reciba el equivalente al 1% del precio del crudo transportado por el oleoducto Vaca Muerta Sur.

La solicitud genera tensiones con las empresas, que argumentan que el proyecto está bajo el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), lo que garantiza estabilidad fiscal.

Un reclamo con impacto millonario

El pedido del gobernador de Río Negro podría significar ingresos de hasta 60 millones de dólares anuales para la provincia. En una primera etapa, con una exportación estimada de 180.000 barriles diarios y un precio del crudo de 70 dólares por barril, Río Negro podría percibir 3,7 millones de dólares al mes (unos 4.000 millones de pesos). Pero esta cifra se multiplicaría a medida que avance el desarrollo del proyecto, alcanzando los 11,5 millones de dólares mensuales hacia 2028, cuando se espera que el oleoducto exporte hasta 550.000 barriles diarios.

La iniciativa, impulsada por YPF, Pan American Energy (PAE), Pluspetrol, Vista y Pampa Energía, contempla una inversión de entre 2.500 y 3.000 millones de dólares para conectar la formación de Vaca Muerta con la terminal portuaria de Punta Colorada en Río Negro. Se espera que Chevron y Shell se sumen al proyecto antes de fin de mes.

Las posiciones enfrentadas

El gobierno de Río Negro justifica su reclamo bajo el argumento de que la provincia provee la infraestructura portuaria y la licencia social para la exportación del crudo, pero no recibe regalías por la producción, que actualmente son cobradas por Neuquén con una tasa del 12%, además de un 3% adicional en algunos casos.

Las petroleras rechazan la propuesta, ya que el oleoducto Vaca Muerta Sur fue el primer proyecto en ser presentado bajo el RIGI, que garantiza estabilidad fiscal. Argumentan que Río Negro adhirió a este régimen y que su reclamo representa una modificación de las condiciones establecidas.

El planteo también genera incertidumbre en el sector, ya que podría sentar un precedente para otras jurisdicciones. Actualmente, por ejemplo, desde el puerto de Coronel Rosales, en Buenos Aires, se exportan aproximadamente 80.000 barriles diarios sin que se cobre un aporte extra sobre los barriles despachados.

Alternativas y próximos pasos

Desde el gobierno rionegrino indicaron que, en caso de que el RIGI impida la aplicación de un nuevo tributo, la intención es negociar un acuerdo voluntario con las petroleras. Aún está pendiente la aprobación de permisos provinciales necesarios para la construcción del oleoducto, lo que podría convertirse en una herramienta de presión en la negociación.

Mientras tanto, Neuquén también busca obtener un aporte adicional de las empresas para infraestructura, lo que podría dificultar el cierre de un acuerdo con Río Negro. La discusión se da en un momento clave, a dos años y medio del inicio de las gestiones para la construcción del oleoducto y en la etapa final del proceso.

Las próximas reuniones entre las petroleras y las autoridades provinciales serán fundamentales para definir si se alcanza un acuerdo o si la situación podría afectar los plazos de ejecución del proyecto.

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