Durante una nueva edición del ciclo de streaming «Seguridad Portuaria & Navegación» de GlobalPorts Canal, especialistas de la Prefectura Naval Argentina, referentes del sector pesquero y expertos en prevención debatieron sobre los desafíos actuales de la seguridad operacional, la gestión de riesgos y la problemática del narcotráfico en la hidrovía.

Por Violeta García, GlobalPorts

Desde el Centro de Control del Tráfico del Río de la Plata (CONTRASE), lugar emblemático desde donde se gestiona más del 80% del comercio exterior argentino, se desarrolló una intensa jornada de intercambio y análisis conducida por Ariel Armero, director de GlobalPorts, quien remarcó: “Estamos en el corazón de las operaciones marítimas del país y desde aquí queremos abordar, junto con los actores clave, los desafíos urgentes en seguridad portuaria y navegación.”

A su vez, José Heraldo Spadaro, uno de los principales impulsores del enfoque de gestión en seguridad portuaria y la navegación, subrayó: “La Prefectura Naval Argentina es clave para preservar la vida del marino. Gracias a su labor, la siniestralidad bajó y los tripulantes están mejor preparados. El único que puede ayudarlos cuando están a 80 millas de la costa es la Prefectura.”

El buque como sistema vivo: normas, gestión y auditorías

El encuentro comenzó con la presentación del Prefecto Gustavo Gallas, jefe del CONTRASE, quien destacó el rol del centro como “puerta de entrada a las importaciones y exportaciones del país”, y subrayó que su función no se limita al tráfico comercial, sino que incluye la náutica deportiva y la coordinación de emergencias.

Luego, el Prefecto Miguel Ángel Martínez, jefe de la División Control de Gestión de la Prefectura, explicó en profundidad el funcionamiento del sistema de gestión de la seguridad operacional, establecido por la Ordenanza 05/18: “Bajo esta norma, tanto los buques como las compañías pueden obtener certificaciones que acrediten la adecuada implementación de sistemas preventivos ante riesgos, emergencias o contaminación”.

Martínez detalló el procedimiento: “El primer paso es la presentación de un manual de gestión de seguridad, que define protocolos y procedimientos operativos mínimos. Tras una auditoría provisional, se otorga un certificado por seis meses. Luego se realiza una auditoría inicial para obtener una certificación por cinco años, con convalidaciones periódicas”.

Además, adelantó modificaciones normativas en curso a raíz del Decreto 37/2025 y su impacto en el REGINAVE: “Vamos a ampliar el espectro de cumplimiento con un sistema simplificado para embarcaciones de hasta 130 pasajeros. También habrá exenciones para ciertos buques de servicio complementario”.

La perspectiva del armador: prevención, orden y cultura de la seguridad

Desde el sector privado, Alejandro Orellano, armador de la empresa pesquera Hansung, aportó la mirada de quienes deben aplicar las normativas en el día a día. “Somos auditados tanto como empresa como en cada uno de nuestros barcos. El sistema es exigente, pero muy completo. No deja nada al azar: desde los equipos críticos hasta los legajos del personal”.

Relató cómo el manual de gestión también organiza la vida abordo: “Hay protocolos para el estado activo y para cuando el buque está inactivo. Incluso durante el mantenimiento, todo queda registrado. La Prefectura autoriza tareas cotidianas como trabajos en caliente o pintura. Hay una interacción permanente”.

Frente a tripulaciones internacionales, el desafío se amplía: “Tenemos coreanos, indonesios y argentinos. Hay que traducir partes del manual para que todos comprendan las órdenes en emergencias. Con el tiempo lo aprenden, incluso por los sonidos de los zafarranchos”.

A modo de balance, Orellano fue claro: “Desde que aplicamos el sistema, trabajamos de forma más segura, bajaron los accidentes y tenemos un camino claro para seguir”.

Una ordenanza noble que salva vidas

José Heraldo Spadaro, Oficial de Protección IP y experto en gestión de seguridad portuaria, destacó el valor humano de las regulaciones: “La Ordenanza 05/18 es noble. Preserva la vida del marino. Ya no vemos errores graves como los de antes. Los tripulantes están más capacitados. Hacen ejercicios reales, no simulacros de escritorio”.

A modo de ejemplo, mencionó un incendio ocurrido en Puerto Madryn: “Los tripulantes mal capacitados se encerraron en el camarote en lugar de evacuar. La Prefectura tuvo que hacer un boquete para rescatarlos. Eso ya no pasa más. Hoy se entiende el valor de prepararse para salvarse”.

Narcotráfico en la hidrovía: una amenaza estructural

La participación de cierre del programa estuvo a cargo del prefecto retirado Oscar Elvio Correas, delegado argentino de la Red PBIP Internacional, quien abordó ampliamente el problema del narcotráfico en la hidrovía.

Basándose en el reciente hallazgo de más de 400 kilos de cocaína en el buque MV Sesi en el puerto de San Lorenzo, Correas trazó paralelismos con operaciones anteriores y advirtió: “El narcotráfico no es un caso aislado. Es un sistema complejo, con actores repetidos, rutas establecidas y métodos que se replican”.

Y lanzó una alerta contundente: “Argentina no produce cocaína, pero según el Sedronar tenemos un millón de adictos. Eso implica mil kilos diarios. ¿De dónde salen? ¿Quién los distribuye? ¿Qué políticas hay?”

Correas profundizó sobre los efectos de las sustancias en el cerebro y cómo afectan la conducta y la seguridad laboral: “Una tripulación bajo efectos de fentanilo o cocaína toma malas decisiones. ¿Qué hacemos si detectamos consumo? Necesitamos programas, protocolos, capacitación y prevención”.

Pidió una política estatal integral, que articule reducción de la oferta con tratamiento de adicciones: “Los programas de alcohol y drogas en empresas muchas veces carecen de profundidad. Hay leyes, hay tratados, hay evidencia. Solo hay que implementarlos”.

Navegar con seguridad

El cierre del encuentro dejó en claro que la seguridad en la navegación no es solo una obligación normativa, sino un camino colectivo de aprendizaje y mejora continua.

Oscar Correas, prefecto retirado y delegado de la Red PBIP Internacional, cerró su participación con una reflexión socrática: “Solo sé que no sé nada”, para subrayar la necesidad permanente de capacitación. “Todos los días tenemos que seguir formándonos. La seguridad es dinámica y requiere actualización constante. La Prefectura lo entiende y trabaja con compromiso”, afirmó.

El prefecto Miguel Ángel Martínez, jefe de la División de Control de Gestión de la Prefectura, agradeció el espacio y destacó los avances en modernización: “Estamos emitiendo certificados electrónicos, trabajando en la digitalización de trámites y en la modificación de normas para facilitar la interacción con armadores, agentes marítimos y personas designadas”. También invitó a consultar las normas y recomendaciones disponibles en el sitio oficial de la institución.

Por su parte, Alejandro Orellano, armador de la empresa pesquera Hansung, destacó los beneficios concretos del sistema de gestión: “Desde que lo aplicamos, trabajamos de forma más ordenada y segura. Bajamos considerablemente los accidentes y colisiones. Hoy tenemos un camino claro que seguimos”.

José Spadaro sumó su perspectiva como especialista: “La Ordenanza 05/18 es la más noble de todas. Ayuda verdaderamente al personal de la Marina Mercante. Antes veíamos tripulantes mal capacitados que no sabían cómo actuar en un incendio. Eso ya no pasa. Hoy el tripulante intenta salvarse de verdad”. También remarcó el impacto de las políticas de control de alcohol y drogas: “Son fundamentales, aunque en muchas empresas todavía no alcanzan la profundidad que se necesita”.

Finalmente, Ariel Armero, de GlobalPorts, agradeció especialmente a la Prefectura Naval Argentina: “Nos sentimos muy cómodos en el CONTRASE del Río de la Plata y valoramos enormemente la apertura institucional. Estos espacios de diálogo y formación son clave para seguir construyendo una comunidad portuaria y marítima más segura”.

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