Desde Corrientes, Adolfo Escobar Damús propone liberar el sistema logístico y reconstruir la flota nacional bajo una nueva política de bandera
Redacción GlobalPorts
El debate sobre la desregulación del cabotaje vuelve a ocupar un lugar central en la agenda del transporte fluvial argentino. Desde Corrientes, una provincia que viene invirtiendo en la modernización de su red portuaria, el Director de Transporte Fluvial y Puertos, Adolfo Federico Escobar Damús, plantea una definición contundente: “La desregulación del cabotaje es la llave inmediata para liberar el potencial productivo del país. No es un gesto ideológico, es una decisión técnica y estratégica.”
Escobar Damús también subraya que desregular no significa renunciar al pabellón nacional. Por el contrario, considera que ambos procesos deben avanzar en paralelo: “La desregulación no significa renunciar a la bandera. Todo lo contrario. Mientras abrimos el juego a la competencia, debemos planificar una política pública seria para el resurgimiento de las líneas de bandera argentina.”
En lo expresado por el Director de Transporte correntino sugiere construir una nueva propuesta que incluya incentivos fiscales, financiamiento para armadores nacionales, modernización de astilleros, formación de tripulaciones y esquemas de cooperación internacional. “Solo con una visión pragmática y abierta podremos volver a tener una flota argentina que no dependa de excepciones, sino de competitividad real.”
En su publicación, Escobar Damús describe un diagnóstico preciso sobre la situación actual del cabotaje nacional: “La navegación de cabotaje se mantiene atrapada en un marco normativo antiguo, costoso y poco funcional. Las actuales restricciones de bandera, sumadas a la burocracia para obtener waivers, han vuelto prácticamente inviable la competencia logística.”
El funcionario expresó que las consecuencias de este esquema son particularmente graves en las provincias que buscan integrarse a la red fluvial regional.
“Ninguna provincia sufre tanto los efectos de esta rigidez como Corrientes. Luego de recuperar y modernizar su sistema portuario, la provincia está preparada para integrarse plenamente a la red fluvial regional. Sin embargo, las normas actuales impiden aprovechar su potencial al máximo.”

Esa falta de flexibilidad normativa —agrega el Director de Transporte— provoca que las cargas se desvíen por rutas terrestres o hacia puertos de países vecinos, restando competitividad a las economías regionales. “En los hechos, Corrientes paga los costos de una política pensada desde el centro y que data de 1944, pero que castiga a las provincias productivas.”
Para Escobar Damús, los waivers fueron apenas una solución temporal. El desafío, dice, es mucho más profundo: “La herramienta de los waivers fue apenas un paliativo. Lo que hoy necesitamos no es pedir permiso: es cambiar las reglas.”
En ese sentido, sostiene que la desregulación inmediata del cabotaje debe ser la primera medida concreta para liberar el flujo logístico argentino. “Esto implica simplificar trámites, habilitar competencia de banderas bajo estándares técnicos equivalentes y reducir las barreras de entrada a nuevas empresas. Cada día que pasa con este esquema, la Argentina pierde carga, divisas y oportunidades de desarrollo regional.”
El director correntino remarca que la Hidrovía Paraguay–Paraná representa un punto de inflexión para redefinir la logística fluvial y la soberanía económica del país. “Hoy el sistema de cabotaje no conecta: bloquea. Es un muro normativo que separa nuestros puertos, encarece los costos y aleja la inversión.”
Y concluye con una definición que sintetiza su planteo: “La hidrovía nos está dando una oportunidad histórica, y Corrientes, como muchas otras provincias, ya hizo su parte. Ahora necesitamos que el país entero la aproveche. Porque un país que no navega su propio río, renuncia a su soberanía económica. Y porque sin desregular hoy, no habrá bandera mañana.”






