La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) informaron los datos de liquidación de divisas agroexportadoras de abril de 2026.
GlobalPorts | Economía y Comercio Exterior
Las empresas del sector liquidaron US2.495 millones durante el mes, un 11% inferior al registrado en igual período de 2025. Esa brecha refleja el impacto del extraordinario adelantamiento de divisas ocurrido en septiembre pasado, cuando la eliminación temporaria de derechos de exportación generó una liquidación récord cercana a los U$S 8.000 millones en un solo mes.
La cosecha gruesa marca el ritmo del puerto
Abril estuvo signado por el crecimiento en el arribo de camiones de maíz y girasol. También se registró la llegada de los primeros camiones de soja destinados al procesamiento industrial y la posterior exportación. Esta dinámica es característica de la estacionalidad del sector. La mayor parte del ingreso de divisas se produce con antelación a la exportación. Los plazos rondan los 30 días para granos y llegan hasta 90 días para aceites y harinas proteicas.
El movimiento portuario del corredor Gran Rosario —principal polo de procesamiento y exportación del país— comienza a absorber el flujo de la campaña 2025/26, que proyecta registros históricos. La producción total de granos podría alcanzar 160 millones de toneladas. Se destacan máximos en trigo (29,5 Mt), maíz (62 Mt) y girasol (6,6 Mt), este último con la cosecha más alta del siglo. La soja se estima en 48 millones de toneladas, con rendimientos superiores a los de la campaña anterior pese a una menor superficie sembrada.
Un acumulado condicionado por el efecto septiembre
La caída interanual del 11% en el acumulado enero-abril no debe leerse como una señal de debilidad estructural. El Decreto 685/2025 generó en septiembre de 2025 una liquidación extraordinaria cercana a U$S 8.000 millones. Fue uno de los valores mensuales más altos registrados por el sector. Su efecto se revirtió rápidamente en los meses siguientes y distorsionó la base de comparación interanual para el inicio de 2026.
La caída interanual del 11% en el acumulado enero-abril no debe leerse como una señal de debilidad estructural. El Decreto 685/2025 generó en septiembre de 2025 una liquidación extraordinaria cercana a U$S 8.000 millones. Fue uno de los valores mensuales más altos registrados por el sector. Su efecto se revirtió rápidamente en los meses siguientes y distorsionó la base de comparación interanual para el inicio de 2026.
La liquidación de divisas agroexportadoras de abril 2026 muestra así una doble lectura: sólida en términos interanuales, pero condicionada por una base de comparación distorsionada. La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) proyecta que entre abril y diciembre la liquidación de divisas acumule US29.600 millones, distribuidos principalmente entre soja y derivados (US 16.500 millones), maíz (US7.500millones), girasol (US 2.400 millones) y trigo (U$S 2.200 millones).
Retenciones: la presión del sector sobre la política fiscal
El dato de abril se produce en un contexto donde la presión tributaria sigue siendo una variable central. CIARA-CEC insistió en la necesidad de avanzar en la eliminación de los derechos de exportación. Las proyecciones oficiales sitúan las exportaciones agropecuarias en hasta U$S 42.000 millones para 2026. La entidad sostiene que el sector responde con inversiones y mayor producción cuando existen reglas claras y menor presión tributaria.
Sin embargo, el margen para una baja adicional parece acotado. Gustavo Idígoras, presidente de CIARA-CEC, señaló que el Gobierno argumenta que «no hay margen fiscal«. El esquema actual quedaría congelado, dado que las retenciones sostienen el ancla fiscal del 2,5% de superávit.

Variables externas que atenúan el optimismo
El crecimiento en la producción de granos no se vería reflejado en un incremento equivalente en la liquidación de divisas. Uno de los factores limitantes es el conflicto en Medio Oriente. La tensión en la zona del Estrecho de Ormuz elevó los costos del transporte internacional y atenúa el efecto positivo de la suba productiva sobre los ingresos por exportaciones.
Aun así, la tendencia de abril —con el inicio de la cosecha gruesa y el incremento en el flujo de camiones— anticipa que los meses de mayor actividad en los terminales portuarios y plantas de procesamiento del Gran Rosario están por comenzar.







