El diputado nacional Jorge Taiana y el senador Jorge Capitanich presentaron un proyecto de ley el 16 de julio. Lo hicieron en sus respectivas cámaras, en simultáneo. La iniciativa crea el Registro Especial Temporal del Cabotaje Nacional (RETCAN). Su eje central es una modificación del impuesto a las ganancias, que será reemplazado por un impuesto al tonelaje de los barcos, pensado para brindar facilidades a las empresas navieras. La escala va de USD 0,90 a USD 0,20 por tonelada mensual, según el porte de cada buque,

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La iniciativa no nació en el Congreso. Surgió del sector privado y sindical. La Federación Sindical Marítima y Fluvial (FeSiMaF) elaboró el texto, con aportes técnicos del Centro de Capitanes de Ultramar y Oficiales de la Marina Mercante.

En junio se lo acercó a dos bloques: Unión por la Patria en Diputados y el interbloque Popular en el Senado. Un mes después, ambas cámaras recibieron formalmente el mismo articulado. Taiana lo presentó en Diputados. Capitanich hizo lo propio en el Senado, en una estrategia de tratamiento bicameral simultáneo.

Cómo se calcula el impuesto al tonelaje que reemplazará el impuesto a las ganancias

El proyecto habilita a los armadores inscriptos en el RETCAN a optar por un régimen tributario especial. Ese régimen sustituye, solo para esa actividad, la determinación del Impuesto a las Ganancias. La base imponible surge del tonelaje neto de cada embarcación y del tiempo que estuvo afectada al régimen.

La escala fija USD 0,90 por tonelada mensual para buques de hasta 1.000 toneladas. Baja a USD 0,70 para los de entre 1.000 y 10.000 toneladas. Sigue en USD 0,40 para los de entre 10.000 y 25.000 toneladas. Y llega a USD 0,20 para las unidades que superen esa marca. A esto se suma un beneficio adicional. Los fletes internacionales de buques RETCAN con origen en puertos argentinos recibirán el tratamiento fiscal de las exportaciones de servicios.

Condiciones para acceder a los beneficios

El texto no habilita un beneficio automático. Los armadores deberán mantener vigente su inscripción. También deberán acreditar el cumplimiento de obligaciones laborales y previsionales, y no registrar sanciones firmes por infracciones graves. Una mora superior a 90 días en aportes y contribuciones provoca la suspensión automática de los beneficios impositivos.

El proyecto también exige que los buques incorporados empleen tripulación argentina. Prevé excepciones acotadas para personal técnico especializado, cuando se acredite la falta de trabajadores locales capacitados.

Vigencia y promoción de la industria naval

El régimen tendría vigencia hasta el 31 de diciembre de 2027. Contempla la posibilidad de una única prórroga de cuatro años, hasta 2031. Durante el año previo a su finalización, la autoridad de aplicación deberá enviar al Congreso una evaluación integral de resultados. También deberá presentar una propuesta sobre su continuidad.

El texto suma incentivos para armadores que construyan, reparen o modernicen buques en astilleros argentinos, a través de programas de promoción industrial y financiamiento. Como mecanismo de control, prevé auditorías periódicas. También obliga a remitir trimestralmente al Congreso un informe con el detalle de los permisos otorgados a buques extranjeros. Ese informe debe incluir el impacto sobre la flota nacional.

El contexto regulatorio previo

El RETCAN llega después de un cambio previo en las normas. En 2025, el Poder Ejecutivo modificó el marco normativo de la Marina Mercante. Lo hizo mediante el Decreto 340/2025, impulsado por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado. Esa norma declaró servicio esencial a la navegación de cabotaje. También habilitó que buques de bandera extranjera obtengan matrícula nacional, con un mínimo de 75% de tripulación argentina o residente. Permitió, además, que armadores locales operen bajo banderas de conveniencia.

El decreto enfrentó luego presentaciones judiciales del sector. Según trascendió en los meses siguientes, el Poder Ejecutivo evaluaba enviar al Congreso un proyecto propio para ampliar la desregulación del cabotaje. Esa iniciativa reemplazaría a un nuevo decreto sobre practicaje que finalmente no se firmó.

Con la presentación formal en ambas cámaras, el proyecto RETCAN inicia ahora su recorrido por las comisiones correspondientes. Deberá obtener dictamen en Diputados y en el Senado antes de llegar al recinto. Por el momento no hay fecha fijada para su tratamiento.

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