El Gobierno nacional habilitó al puerto chaqueño para mover cargas comerciales por el río Paraguay, pero la resolución es provisoria y deja pendiente el equipamiento que define si la terminal puede levantar un contenedor. Mientras tanto, Chaco juega una apuesta más grande: capturar una porción de los miles de contenedores que hoy bajan vacíos frente a su costa rumbo a Asunción.
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La Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN) confirmó la habilitación de Puerto Las Palmas, sobre la margen derecha del río Paraguay, en el kilómetro 25 de la provincia del Chaco, para operar como terminal de uso público y destino comercial.
La Resolución 55/2026, publicada en el Boletín Oficial y firmada por el director ejecutivo de la agencia, Iñaki Arreseygor, reconoce que las obras, los accesos y las instalaciones del puerto alcanzan los estándares exigidos para prestar servicios portuarios. Pero el propio texto le pone un límite a la noticia: la autorización es de carácter provisorio, y todavía quedan del otro lado del mostrador dos piezas sin las que la terminal no puede empezar a mover carga.
¿Qué falta para que opere?
La inspección técnica que acompañó el trámite dejó asentados dos pendientes concretos: la documentación de la grúa que se instalará en el Dolphin D10 —la estructura de amarre donde operarán los buques— y la de la cinta de embarque y carga. La resolución obliga a la administración portuaria a presentar ante la ANPyN los antecedentes de ambos equipos antes de habilitar la operatoria efectiva.
En paralelo, la Provincia espera que el fabricante de la grúa entregue la memoria de cálculo de la brida necesaria para terminar el montaje. Dicho de otro modo: el papel ya está firmado, pero la maquinaria que define si Las Palmas puede cargar un contenedor todavía no terminó de instalarse.
El propio administrador del puerto, Horacio Bianchi, lo planteó en esos términos en declaraciones a CIUDAD TV: calculó que la terminal podría empezar a operar contenedores en el primer bimestre de 2027, mientras avanzan en paralelo los trámites para la logística a granel y para productos que lleguen desde el NOA. «No es una llegada, sino que es un punto de partida«, resumió.
Diez años, un muelle, una terminal
La cronología ayuda a entender por qué Bianchi habla de un trabajo «en mucho silencio»: el proyecto arrancó en 2016 con financiamiento del Fonplata por más de 30 millones de dólares, inauguró su muelle comercial en 2018 y recién en 2023 anunció terminada la terminal de cargas. Desde entonces, la obra estuvo lista pero inoperante, a la espera de trámites y habilitaciones. Los últimos 24 meses de gestión ante la ANPyN que menciona Bianchi son, en rigor, el tramo final de una carrera bastante más larga.
Lo que vuelve interesante a Las Palmas no es solo la resolución de esta semana, sino el lugar que ocupa dentro de una estrategia provincial de dos puertos. El Ministerio de Infraestructura del Chaco viene presentando a Las Palmas como complemento de Barranqueras, no como su reemplazo: mientras uno apuesta a contenedores y granel con salida directa a mercados internacionales, el otro sostiene su propio crecimiento como nodo energético y de cabotaje, tal como mostró el crecimiento reciente del Muelle YPF de Barranqueras. Es la misma lógica que explica por qué la provincia mueve varias piezas a la vez sobre el mapa fluvial del NEA.
Qué significa la habilitación de Las Palmas para la región
La escala del objetivo la puso el propio Bianchi al hablar del tráfico que pasa frente a la costa chaqueña sin tocarla: según su estimación, cerca de 210.000 contenedores navegan cada año hacia Asunción y bajan de regreso al Río de la Plata, de los cuales un 80% lo hace vacío.
«Nosotros tenemos que ser captadores de esos contenedores«, planteó Bianchi . Es una cifra que hay que leer como lo que es —una estimación del administrador del puerto, no un dato oficial de tráfico fluvial—, pero que dimensiona bien la ambición del proyecto: no compite por la carga que ya se mueve por el corredor, sino por la que hoy pasa de largo.
El gobernador Leandro Zdero calificó la habilitación como «un paso fundamental para el desarrollo» y ligó la terminal a la competitividad de la producción chaqueña, que hoy exporta junto al resto del Norte Grande bienes por más de 5.000 millones de dólares anuales a través de unos 60.000 contenedores, de los cuales el Chaco aporta cerca de 10.000. La resolución de la ANPyN no fija plazo de vencimiento para la habilitación provisoria, así que el próximo capítulo de esta historia no lo va a escribir un funcionario en una conferencia de prensa, sino la llegada de una grúa.







