La barcaza autónoma no tenía a nadie a bordo y sostuvo la posición mientras el helicóptero se reabastecía sobre cubierta. Lo que cambia no es el casco: es el kit que lo maneja.

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Un MH-47G Chinook del 160.º Regimiento de Aviación de Operaciones Especiales del Ejército de Estados Unidos aterrizó sobre una barcaza que navegaba sin tripulación y completó ahí una operación de reabastecimiento. La empresa Sea Machines Robotics dio a conocer la prueba en septiembre y la presentó como la primera de este tipo que se hace pública con un helicóptero estadounidense, una imagen de película que esconde un proyecto sostenido durante años con muy poco ruido y una pregunta que el sector naval conoce bien: qué pasa cuando un casco convencional deja de necesitar a alguien al mando.

La respuesta está en el SM300, el sistema de autonomía que gobernaba la barcaza. Resuelve la navegación automatizada, la ejecución de rutas y la supervisión remota, y se adapta a distintos esquemas de propulsión y gobierno según la embarcación donde se instale.

Un kit para barcazas que ya existen

Sea Machines no fabrica barcazas: vende el equipamiento que convierte en autónomas las que ya navegan. Según Naval News, el SM300 se probó desde barcazas lo bastante grandes para recibir uno de los helicópteros más pesados de Estados Unidos hasta lanchas de entre 20 y 30 pies, poco más que un bote semirrígido. Esa escala de aplicación es lo que vuelve relevante el anuncio para quien mira el sector desde el agua y no desde el aire.

Para las fuerzas armadas, el atractivo es logístico. Un punto de armado y reabastecimiento avanzado, lo que en la jerga militar se llama FARP, suele montarse en tierra, y alguien tiene que asegurar el terreno y llevar el combustible hasta ahí. Sobre una barcaza puede instalarse en cualquier lugar con agua, y sin tripulación nadie queda a bordo de una plataforma lenta y visible. La plataforma, además, no se limita a helicópteros: la empresa aclaró que estas barcazas también pueden abastecer a otros buques y a instalaciones en tierra.

Cinco años sin foco

El proyecto arrancó antes de lo que sugiere el anuncio. En 2020, la Defense Innovation Unit del Pentágono contrató a Sea Machines, mediante un acuerdo plurianual de monto no revelado, para desarrollar una barcaza de aterrizaje y reabastecimiento remota, dentro del programa de logística litoral REALL. Foss Maritime aportó la arquitectura naval y la gestión de operaciones, y la idea era partir de barcazas comerciales de servicio oceánico, autopropulsadas y equipadas con sensores, comunicaciones y sistemas de combustible.

En 2021 llegó una segunda etapa, con 3,1 millones de dólares destinados a una plataforma oceánica de escala real. Después, el proyecto salió del radar público. La empresa siguió trabajando con el Departamento de Defensa lejos de la vista pública, según Naval News, y el Chinook sobre la cubierta es la primera pieza de ese trabajo que se muestra.

El SM300, por otra parte, no nació como tecnología militar. Sea Machines lo lanzó al mercado comercial en 2018 para embarcaciones de trabajo, y en agosto de 2019 lo demostró a bordo de un buque de recuperación de hidrocarburos de la Marine Spill Response Corporation, durante ejercicios de respuesta a derrames para la Administración Marítima de Estados Unidos.

¿Qué se sabe y qué no?

La prueba trascendió a partir del anuncio de la propia empresa, que los medios especializados en defensa replicaron desde el 23 de septiembre. Lo confirmado es acotado: un Chinook del 160.º SOAR aterrizó y se reabasteció sobre una barcaza con el SM300, sin tripulación a bordo, y la empresa lo describió como la primera demostración pública de este tipo con un helicóptero estadounidense.

Lo demás sigue sin difundirse. Ninguna de las fuentes consultadas precisa la fecha ni el lugar del ensayo, y tampoco cuántas plataformas de este tipo operan hoy ni qué monto se destinó a la etapa inicial de 2020. Ese silencio es coherente con un proyecto que pasó cinco años lejos de los titulares, y con lo que Sea Machines decidió mostrar y lo que no.

Lo que quedó a la vista es el punto de partida: un sistema lanzado en 2018 para embarcaciones de trabajo que ahora aparece bajo un Chinook de operaciones especiales. Qué sigue, con la imagen ya en circulación, es algo que por ahora solo pueden responder la empresa y el Departamento de Defensa.

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