La licitación de caños de Argentina LNG se corrió unas semanas y frenó la mayor compra de tubería del sector energético argentino. Detrás de la subasta queda abierta otra pregunta: cómo llegan a Río Negro tubos de 48 pulgadas.
GlobalPorts | Logística y Energía
YPF, Eni y XRG corrieron la licitación de caños de Argentina LNG, que estaba prevista para el martes 20 de octubre. La subasta, valuada en unos USD 2.000 millones, quedó reprogramada para las próximas semanas porque las evaluaciones técnicas de los oferentes demandaron más tiempo del previsto.
La demora se produce a menos de 40 días del 26 de noviembre, la fecha en que el consorcio prevé firmar la decisión final de inversión de la primera fase, que requiere USD 15.500 millones. Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, advirtió que “después de ahí no hay vuelta atrás”. Con esa firma como horizonte, la cuenta regresiva ya corre y los caños son una de las últimas piezas sin resolver.
¿Qué incluye la licitación de caños de Argentina LNG?
El pliego abarca tubería para dos ductos de 48 pulgadas, unos 1.219 milímetros de diámetro exterior, y un poliducto de 24 pulgadas, cerca de 610 milímetros. Fuentes al tanto del proceso señalaron a Infobae que el país nunca compró caños de ese diámetro y espesor.
El ducto troncal tendrá 527 kilómetros entre Meseta Buena Esperanza, en Neuquén, y Sierra Grande, en Río Negro. Allí, dos buques FLNG, unidades flotantes que enfrían el gas hasta convertirlo en líquido, procesarán el gas de Vaca Muerta frente al Golfo San Matías. Cuando ambas unidades arranquen en 2031, tendrán una capacidad conjunta de 12 millones de toneladas anuales de GNL, ampliable a 18 millones.
El espejo de San Antonio Este
Para medir lo que viene alcanza con mirar lo que ya está en marcha. El gasoducto de San Matías Pipeline, el que abastecerá a los buques de Southern Energy, prevé 12 embarques con 40.000 caños de 36 pulgadas. El traslado desde el Puerto de San Antonio Este hacia la traza demandará más de 9.950 cargas de camión.
Los caños de los dos primeros embarques, llegados en agosto y septiembre, ya esperan en una plazoleta de acopio dentro del predio portuario. Según Infobae, el pliego de Argentina LNG multiplica por casi diez el volumen de aquella compra, aunque la comparación no es lineal porque incluye dos gasoductos y un poliducto.
Qué puerto recibirá los caños de Argentina LNG, dónde se acopiarán y cómo se trasladarán no se informó públicamente. La respuesta depende en buena medida de quién gane la subasta y desde dónde despache.
Una puja sin lista oficial
La nómina de oferentes no fue confirmada. Trascendió que Tenaris se presentaría y que también se mencionaron Welspun, JFE Steel, US Steel y fabricantes de China y Corea del Sur.
El antecedente reciente es parejo en los dos extremos de la cadena. A principios de año, Welspun se quedó con los caños del gasoducto de Southern Energy. En julio, el consorcio de Pumpco, Bonatti y Contreras Hermanos ganó la obra del gasoducto de Argentina LNG, de unos USD 1.200 millones, con una oferta 15% inferior a la de Techint-Sacde.
El consorcio usará el mismo formato que en la obra civil: una subasta japonesa inversa modificada, en la que los participantes aceptan o abandonan un precio que baja ronda a ronda, sin saber cuántos rivales quedan. Un escribano público y el vicepresidente de YPF supervisan cada ronda. Una cláusula del pliego exige mantener las ofertas vigentes hasta el cierre del project finance, de modo que los precios quedan congelados mientras se arma el financiamiento.
Lo que falta antes del 26 de noviembre
El financiamiento avanza en paralelo. En septiembre, el Eximbank de Estados Unidos presentó una propuesta de crédito de hasta USD 6.000 millones, y 47 bancos participaron de las primeras rondas para la etapa inicial, con un monto comprometido 2,4 veces superior al requerido. El proyecto, además, espera el visto bueno del comité evaluador del RIGI.
Con la obra civil adjudicada y el crédito encaminado, la licitación de tubos define la última gran compra de materiales antes de la firma. Cuándo se resuelva y desde qué puerto lleguen los caños marcará el próximo capítulo logístico del GNL argentino.









