Bentia Energy perforará en 2027 dos pozos horizontales, sin fractura, en un convencional que su CEO define como “medio no convencional”. En paralelo, avanza hacia Vaca Muerta en Al Norte de la Dorsal, con un plan de hasta un centenar de pozos.
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La compañía de Javier Iguacel anunció el hallazgo de una nueva formación en el bloque Dadín, en Plaza Huincul, a solo tres kilómetros del Pozo 1, el que en 1918 abrió la historia petrolera de Neuquén. La operadora que conduce Javier Iguacel la bautizó Carmen Funes, en homenaje a la fortinera que advirtió el olor a querosén en su aguada y terminó orientando las primeras exploraciones de la zona.
La noticia llega en el primer año de operaciones de Bentia en la provincia, con una producción que, según Iguacel, creció casi 30% en el clúster Huincul y entre 10% y 15% en Rincón de los Sauces. El CEO la contó en una entrevista con EnergíaON.
¿Qué es Carmen Funes?
No es shale ni es Vaca Muerta. “Es un convencional raro, medio no convencional”, explicó Iguacel. Técnicamente se trata del basamento fisurado, una roca profunda y fracturada de forma natural que guarda petróleo en sus grietas, la misma que YPF ya había desarrollado en Octógono, el área vecina donde se perforó el primer pozo neuquino.
La novedad está en cómo se la va a trabajar. Bentia prevé hacer el año próximo dos pozos horizontales, a pozo abierto, con ramas de 1.200 metros que en principio no se fracturarán. “Haciendo cosas nuevas que en Argentina no se han hecho”, planteó el CEO. El yacimiento es chico: calcula que entran cuatro o cinco pozos. Y Dadín tiene su propia rareza: conserva un permiso minero anterior a la legislación petrolera.
Al Norte de la Dorsal: el salto a Vaca Muerta
El proyecto de mayor escala está en el mismo distrito, en Al Norte de la Dorsal, un área con más de un siglo de producción convencional y recursos de Vaca Muerta por debajo. Queda apenas al norte de Plaza Huincul, justo bajo las zonas donde YPF y sus socios planean extraer el gas para el proyecto de GNL.
La roca ofrece menos margen que el corazón de la cuenca. Es petróleo volátil con condensado, a poca profundidad y con poca presión, de modo que sus pozos acumularán entre 30% y 40% menos que el promedio neuquino. “El desafío es hacerlos económicos”, resumió Iguacel.
La hoja de ruta tiene tres pasos: pedir la concesión no convencional (Cench), presentar el proyecto al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y conseguir financiamiento. Con RIGI, el plan llegaría a cerca de cien pozos; sin él, a unos 70. “Lo vamos a hacer igual si no conseguimos el RIGI, pero más lento”, aclaró.
“La falda” de Vaca Muerta
Detrás de la cuenta hay una apuesta por los costos. “Tenemos que ir a los costos de Estados Unidos para que sea productivo”, dijo Iguacel, y sostuvo que el RIGI ayuda porque coloca a la inversión en igualdad impositiva frente a esa competencia. Con humor, describió el nicho en el que se mueve: “Los demás están todos comiendo bife de chorizo, peceto, y dejaron la falda, y la estamos agarrando nosotros”. La meta, dijo, es probar que en Argentina se puede ser tan competitivo como en el Permian. Mientras tanto, la compañía conversa con potenciales inversores.
De Huincul a Rincón de los Sauces
Bentia opera dos clústeres que compró a YPF en el Proyecto Andes. En el sur, Dadín, Octógono y Al Norte de la Dorsal. En el norte, Volcán Auca Mahuida, Don Ruiz, Las Manadas y Señal Cerro Bayo, donde hoy el foco está en la eficiencia operativa, con la perforación prevista desde 2027 y la sísmica para el shale en marcha. Rincón, además, define en 2027 su plan para Vaca Muerta.
En ese clúster, la compañía entregó 80.000 metros cúbicos diarios de gas para el servicio de Rincón de los Sauces, hasta que se complete el gasoducto necesario. Según Iguacel, fue la primera vez que el suministro funcionó sin casi inconvenientes.











