La ampliación de la Terminal Cuenca del Plata (TCP) en Montevideo avanza con plazos revisados. El presidente de la Administración Nacional de Puertos (ANP), Pablo Genta, inspeccionó las obras e informó que la primera etapa concluirá a mediados o fines de 2027. La obra completa estará terminada en 2028. El objetivo es posicionar al puerto como hub regional y recuperar la carga de trasbordo paraguaya.
GlobalPorts | Puertos y Logística
Obra con demoras, pero con rumbo
La ampliación de la Terminal Cuenca del Plata contempla la construcción de un nuevo muelle y una playa de contenedores. La operadora belga Katoen Natie lidera la inversión con el 80% del capital. La ANP retiene el 20% restante como socio estatal.
Las obras se desarrollan en dos etapas. La primera incorpora un muelle de 360 metros y una playa de contenedores de 25 hectáreas. La segunda amplía el muelle y completa la explanada total. Al finalizar ambas fases, TCP triplicará su capacidad operativa. La terminal podrá atender hasta cuatro buques portacontenedores en simultáneo.
Los plazos originales preveían la primera etapa para 2025 y la obra completa para 2026. Las demoras en la construcción del muelle corrieron el cronograma. La primera etapa quedó reprogramada para mediados o fines de 2027. La finalización total se proyecta para 2028.
La inversión total supera los 500 millones de dólares. El BID Invest aportó 103 millones, y el BBVA sumó otros 46 millones al financiamiento.
La carga paraguaya: el desafío más urgente
La inspección de Genta llega en un momento de fuerte presión operativa. El movimiento de contenedores en tránsito y trasbordo cayó cerca de un 50% en los primeros meses de 2025. La baja total, incluyendo importación y exportación, rondó el 30% frente al mismo período del año anterior.
El deterioro se concentra en la carga paraguaya. Históricamente, esa carga utilizaba Montevideo como escala de trasbordo hacia puertos de ultramar. La naviera MSC trasladó sus tránsitos paraguayos a su terminal de Buenos Aires. El motivo fue la falta de acuerdo comercial con TCP. Un servicio de Línea Mediterráneo dejó de recalar en Montevideo y terminó en Río Grande.
Las demoras de la obra también limitaron la capacidad operativa de la terminal. Eso generó sobrecostos y tiempos de espera. Los operadores buscaron alternativas en puertos argentinos y brasileños.
La ANP inició una ronda de reuniones con navieras, cámaras de armadores paraguayos y operadores marítimos. El objetivo es identificar mejoras para recuperar competitividad y frenar la fuga de carga.
La carga paraguaya: el desafío más urgente
La inspección de Genta llega en un momento de fuerte presión operativa. El movimiento de contenedores en tránsito y trasbordo cayó cerca de un 50% en los primeros meses de 2025. La baja total, incluyendo importación y exportación, rondó el 30% frente al mismo período del año anterior.
El deterioro se concentra en la carga paraguaya. Históricamente, esa carga utilizaba Montevideo como escala de trasbordo hacia puertos de ultramar. La naviera MSC trasladó sus tránsitos paraguayos a su terminal de Buenos Aires. El motivo fue la falta de acuerdo comercial con TCP. Un servicio de Línea Mediterráneo dejó de recalar en Montevideo y terminó en Río Grande.
Las demoras de la obra también limitaron la capacidad operativa de la terminal. Eso generó sobrecostos y tiempos de espera. Los operadores buscaron alternativas en puertos argentinos y brasileños.
La ANP inició una ronda de reuniones con navieras, cámaras de armadores paraguayos y operadores marítimos. El objetivo es identificar mejoras para recuperar competitividad y frenar la fuga de carga.
El acuerdo Mercosur-UE como catalizador
El contexto geopolítico añade urgencia a la ecuación. El acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea entró en vigencia provisional el 1 de mayo de 2026. El hito cierra más de 25 años de negociaciones. Redefine la agenda logística y comercial de toda la región.
Para Uruguay, contar con una terminal ampliada en ese marco no es un objetivo de largo plazo. Es una condición de competitividad inmediata. La ampliación de la Terminal Cuenca del Plata es la pieza central de esa estrategia. Con mayor capacidad de muelle y una explanada de escala internacional, Montevideo aspira a capturar los flujos comerciales Paraguay-Europa.
Genta reafirmó el objetivo de la ANP: que Uruguay funcione como plataforma logística regional y como puerto hub concentrador de cargas.
Una carrera contra el tiempo
La inspección de las obras por parte de la ANP refleja la prioridad política que ha adquirido esta infraestructura. Cada mes de demora tiene costos concretos. Los operadores que consolidan rutas en Buenos Aires o Río Grande no regresan automáticamente cuando terminen las obras.
Con la primera etapa proyectada para 2027 y la obra completa para 2028, Uruguay apuesta a llegar a tiempo. La ventana es estrecha. Pero la infraestructura, si los plazos se cumplen, estará lista cuando el comercio birregional defina sus rutas definitivas.







