La transformación del sur portuario en Mar del Plata se inscribe también en un marco más amplio: un plan que incluye pesca, astilleros, turismo, logística y energía offshore.
Redacción GlobalPorts
La apuesta por Bendu y Punto Cero no nace en aislamiento: forma parte de una red de proyectos que buscan consolidar la zona sur del puerto de Mar del Plata como un nuevo polo de atracción.

Bendu
Con una inversión superior a los USD 30 millones y previsto para inaugurarse en diciembre de 2025, Bendu, el nuevo centro multifuncional, promete revitalizar la emblemática “Manzana de los Circos” y redefinir la conexión entre ciudad, puerto e identidad cultural. Bendu se erige sobre 35.000 m², congregando más de 100 locales comerciales y gastronómicos, espacios de coworking, áreas culturales y de ocio. Su propuesta incluye un auditorio con capacidad para 8.000 personas y un tobogán urbano de 12 metros, un hito arquitectónico inédito en la ciudad. Pero lejos de ser solo un atractivo, es parte de “una visión integral” que busca reactivar la vida urbana sin perder el corazón productivo del puerto.
El proyecto, desarrollado por H. Ledesma Desarrollos Inmobiliarios, se encuentra en plena etapa de construcción. Ya se han ejecutado tareas de movimiento de suelos, cerco perimetral y las primeras estructuras que darán forma a más de 35.000 m² de espacios destinados al comercio, la gastronomía, la cultura y el ocio. En los últimos meses, su avance se volvió visible y atrajo la atención no solo por su escala, sino también por el respaldo de marcas comerciales de peso, como Coto, Easy, Mostaza y SAO, que han confirmado su interés en formar parte del complejo.
Desde la empresa desarrollista, Juan Pablo Reverter expresó: “Bendu es la puerta de entrada para un Puerto que, además de productivo, empieza a ser turístico”, no solo buscando generar un polo económico, sino articular las opciones recreativas y culturales de la ciudad con su tradición portuaria .
El renovado interés por Bendu también se explica por su integración a una estrategia urbana y portuaria más amplia. En palabras de Marcos Gutiérrez, presidente del Consorcio Portuario de Mar del Plata, “pensamos y diseñamos un proyecto de parque industrial dentro de un puerto multimodal, que abarque iniciativas como Bendu, el hub logístico, la pesca como motor histórico, la industria naval, el turismo y el offshore”.
Bendu embebe en sí una ambición: recobrar el dinamismo de un barrio que mezcla industria e historia, sin perder el vínculo con una comunidad que exige calidad urbana, empleo y accesibilidad. Más allá del dinero invertido, el éxito del proyecto radicará en su capacidad para integrar, generar cohesión social y acercar oportunidades.
Punto Cero
Bendu no es un hecho aislado, forma parte de un plan integral que incluye la construcción del nodo logístico Punto Cero, diseñado para resolver uno de los principales cuellos de botella del puerto: la congestión en la cadena de frío. Este espacio permitirá mejorar la eficiencia en el tránsito de camiones, especialmente los vinculados al sector pesquero, y consolidar al puerto como un nodo regional competitivo en materia de logística y alimentos.
Marcos Gutiérrez considera prioritaria esta obra tras haber detectado que en “un par de meses” el canal principal requeriría intervenciones mayores. También destacó que los desafíos en infraestructura básica son urgentes, el desarrollo no puede avanzar sin atender los reclamos del entorno explicó y agregó que: “Tenemos que dar una respuesta”, dijo sobre el tránsito vehicular, el estacionamiento y la señalización. También advirtió que un puerto dinámico debe ofrecer calles transitables, iluminación adecuada y servicios públicos eficientes.
El gobernador Axel Kicillof también puso a Bendu en el centro de la agenda pública. En una visita reciente a las obras, calificó al proyecto como una muestra del “trabajo conjunto entre el Estado y el sector privado”, y lo presentó como un ejemplo de cómo una inversión inteligente puede generar producción, empleo y proyección internacional.
Este resurgimiento portuario se da en un momento clave para Mar del Plata. La ciudad experimenta un crecimiento hacia el sur, impulsado por nuevas obras viales como la circunvalación que conecta la Ruta 11 con el Parque Industrial General Savio, grandes emprendimientos inmobiliarios, y una apuesta concreta a diversificar su matriz económica. El Puerto, que históricamente fue sinónimo de pesca, comienza a integrar nuevas funciones: industria naval, turismo, logística y energía offshore, sin perder de vista su rol social. “Lo que más genera el puerto es trabajo”, afirma Gutiérrez.
Pero toda transformación urbana trae consigo desafíos. Los vecinos del barrio portuario siguen reclamando mejoras en infraestructura básica: calles en mal estado, iluminación deficiente y sensación de inseguridad son problemas aún presentes. Si estas iniciativas logran articularse con la comunidad y responder a las demandas reales de infraestructura, el puerto de Mar del Plata podría plantarse como modelo de regeneración urbanística portuaria. Un polo que conjuga tradición, producto, cultura y futuro, y que puede redefinir no solo su geografía física, sino también su identidad y su rol en la región.







