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El Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU) de Brasil dio un paso clave en el proceso que definirá el futuro del puerto de Santos, al recomendar que los actuales operadores de terminales de contenedores no participen en la primera fase de la licitación de la nueva megaterminal Tecon 10, un proyecto estratégico que podría ampliar en un 50% la capacidad de movimiento de contenedores del mayor puerto de Latinoamérica.
La decisión —aprobada por seis votos contra tres— avala el esquema de dos fases propuesto por la Agência Nacional de Transportes Aquaviários (Antaq), diseñado para favorecer el ingreso de nuevos actores y evitar una mayor concentración del mercado en una instalación que ya es el principal hub marítimo de Brasil.
Un diseño licitatorio que busca diversificar el control del puerto
Según el voto mayoritario del TCU, limitar la participación inicial a operadores que no tengan presencia en Santos “aumenta la probabilidad de que ingrese un operador independiente y reduce el riesgo de que un único grupo concentre la gestión de la terminal”, afirmó el relator Augusto Nardes.
El esquema contempla que:
- Primera fase: solo pueden competir operadores sin terminales en Santos.
- Segunda fase: se habilita a los actuales operadores —entre ellos Maersk, MSC y otros grupos internacionales— solo si la primera etapa no recibe propuestas válidas.
La propuesta había sido cuestionada judicialmente por Maersk, que sostiene que excluir a operadores ya establecidos contradice estudios técnicos elaborados por distintas agencias del gobierno brasileño. Para la naviera danesa, la recomendación del TCU “reduce significativamente el potencial del proyecto en el puerto más grande de América Latina”.
En sentido contrario, la filipina International Container Terminal Services Inc. (ICTSI) –operadora global con presencia en 33 terminales– celebró la decisión, a la que calificó como un modelo tradicional en infraestructura que facilita la entrada de nuevos competidores.
El proceso abrió expectativas entre grupos que buscan expandirse en el mercado brasileño. Entre ellos, se menciona el interés de empresas asiáticas y del grupo frigorífico JBS, que en 2024 ingresó al negocio portuario con la operación de una terminal en Santa Catarina.
El atractivo principal es claro: el gobierno brasileño espera que Tecon 10 demande inversiones por unos 6.000 millones de reales (aprox. USD 1.110 millones) durante los próximos 25 años, con un impacto directo sobre la competitividad logística del sistema exportador.
Un debate interno dentro del TCU: concentración, competencia y alternativas regulatorias
Si bien la recomendación habilita al Ministerio de Puertos y Aeropuertos a avanzar con la programación de la subasta, la decisión expuso diferencias de criterio dentro del propio TCU.
- Benjamin Zymler defendió un modelo alternativo: permitir la participación de los actuales operadores, pero obligarlos a desinvertir activos si resultaran adjudicatarios, para evitar posiciones dominantes.
- Cristina Machado, fiscal del TCU, advirtió que excluir a los operadores instalados podría vulnerar el principio de competencia previsto para los procesos de contratación pública.
Estas discrepancias muestran que la licitación de Santos no solo involucra una decisión de infraestructura, sino también la definición de un marco competitivo para uno de los complejos portuarios más relevantes del hemisferio.
Para el comercio exterior sudamericano, Santos es un nodo clave: concentra más del 25% del movimiento de contenedores de Brasil y actúa como punto de conexión para servicios de línea que abastecen y redistribuyen carga desde el Cono Sur.
La ampliación prevista en Tecon 10 apunta a aliviar cuellos de botella y a sostener el crecimiento del flujo de contenedores en la próxima década. El avance del proceso licitatorio será seguido de cerca por operadores, navieras, puertos vecinos y exportadores, dado su efecto potencial sobre tarifas, escalas y capacidad de absorción del comercio regional.
Próximos pasos
Con la recomendación del TCU formalizada, el Ministerio de Puertos podrá definir el cronograma para lanzar la licitación. Será un proceso con fuerte atención del sector, dado que:
- La definición del modelo competitivo marcará el perfil del operador que conducirá las inversiones.
- La decisión final tendrá implicancias para la estructura logística de Brasil y para las estrategias de las navieras en la costa este de Sudamérica.







