Por primera vez en su historia, Brasil dio un paso decisivo hacia la concesión de una hidrovia a la iniciativa privada.
Redacción GlobalPorts
El Ministerio de Puertos y Aeropuertos (MPor) remitió al Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU) el proyecto que define el modelo de concesión del tramo sur de la hidrovia del Río Paraguay, un corredor estratégico de aproximadamente 600 kilómetros que conecta Corumbá (Mato Grosso do Sul) con la desembocadura del río Apa, en la frontera con Paraguay.
La propuesta marca un cambio de paradigma: hasta ahora, las hidrovías brasileñas habían permanecido bajo gestión estatal, con limitadas inversiones en dragado, señalización y mantenimiento.
La iniciativa se presenta como una apuesta por transformar el transporte fluvial en un pilar de la logística nacional, con la promesa de mayor previsibilidad, eficiencia y sustentabilidad.
El contrato inicial será de 20 años, con posibilidad de renovaciones sucesivas hasta un máximo acumulado de 70. En los primeros cinco años, se prevé una inversión de R$ 43,2 millones, de los cuales un 20% estará destinado a acciones ambientales y de monitoreo. El concesionario asumirá la responsabilidad de realizar dragado de mantenimiento, señalización, gestión del tráfico fluvial, monitoreo hidrográfico y programas de preservación ambiental.
El objetivo es mantener un calado mínimo de tres metros durante la mayor parte del año, reduciéndose a dos en temporada seca, y garantizar que la hidrovia permanezca operativa de manera casi continua. Hoy, las interrupciones de la navegación rondan los 65 días por año; con el nuevo esquema, se espera reducir esa cifra a apenas 8 días.
Competitividad para el agro y la industria
La hidrovia del Río Paraguay es un eslabón vital para la salida de granos, minerales y combustibles producidos en el Centro-Oeste brasileño. En 2023 transportó 7,9 millones de toneladas, pero en 2024 la sequía redujo esa cifra a 3,3 millones. Con la concesión, la meta oficial es triplicar el volumen transportado para 2035, dando mayor competitividad al agronegocio y a la industria regional.
El ministro de Puertos y Aeropuertos, Sílvio Costa Filho, destacó que esta es la primera vez que las hidrovías son tratadas como prioridad estratégica. “Queremos garantizar previsibilidad a la logística brasileña, generar más empleo y avanzar en un transporte más eficiente y menos contaminante”, señaló.
Por su parte, el secretario de Puertos y Transportes Acuáticos, Dino Antunes, subrayó que la concesión permitirá operar incluso en horario nocturno, brindando continuidad a un flujo de cargas que hoy depende en exceso de las rutas terrestres, con mayores costos, riesgos y emisiones.
El diseño del contrato incluye salvaguardas ambientales inéditas en este tipo de obras. Además de la reserva del 20% de las inversiones para preservación y monitoreo, el modelo apunta a reducir el uso de camiones en rutas sensibles, minimizando atropellamientos de fauna y emisiones de gases de efecto invernadero.
Próximos pasos
El proyecto está en revisión en el TCU, que deberá emitir su parecer antes de que se convoque a licitación pública. El gobierno espera realizar la licitación antes de fin de 2025. Si el calendario se cumple, Brasil inaugurará una nueva etapa en la gestión de sus vías navegables, abriendo el camino a futuras concesiones en otras hidrovías estratégicas.






