Unirá el puerto de Santos con el balneario de Guarujá y reducirá el tiempo de cruce a solo dos minutos

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció la licitación para la construcción de un túnel submarino que conectará la ciudad portuaria de Santos con el balneario de Guarujá, en el estado de San Pablo.

La obra, que demandará una inversión de 5.960 millones de reales (unos 1.020 millones de dólares), se convertirá en el mayor paso sumergido de América Latina y transformará la conectividad de una región clave para el comercio exterior brasileño.

Actualmente, el trayecto entre Santos y Guarujá solo es posible a través de un sistema de balsas o por una carretera de 50 kilómetros, lo que puede tomar alrededor de una hora. Con el nuevo túnel, el tiempo de cruce se reducirá a solo dos minutos, facilitando la circulación de más de 15.000 vehículos diarios, incluyendo camiones que operan en el puerto de Santos, el mayor de América Latina, por donde transita aproximadamente un tercio del comercio exterior de Brasil.

Detalles de la licitación y el financiamiento

La subasta para la adjudicación del proyecto se llevará a cabo el próximo 1 de agosto en la Bolsa de Valores de San Pablo y estará abierta a empresas nacionales e internacionales. Se prevé que el contrato se firme a finales de 2025 y que la construcción inicie en 2026, con una fecha estimada de finalización en 2029.

El túnel se construirá bajo un esquema de asociación público-privada (APP). El grupo adjudicatario aportará el 15% del costo total del proyecto, mientras que el Gobierno federal y la administración de San Pablo cubrirán el resto en partes iguales.

El mega túnel submarino

El Túnel Santos-Guarujá tendrá una extensión de 1,5 kilómetros, de los cuales 870 metros estarán sumergidos a una profundidad de 21 metros bajo el canal que separa ambas localidades. Contará con tres carriles por sentido, incluyendo uno exclusivo para el Vehículo Ligero sobre Rieles (VLT), además de infraestructura especial para peatones y ciclistas.

El proyecto permitirá mejorar la logística y movilidad de una zona estratégica para el comercio exterior, aliviando la congestión actual del servicio de ferrys, que transporta alrededor de 23.000 vehículos por día.

Empresas interesadas y reubicación de familias

Aunque aún no está confirmado, diversas fuentes citadas por la prensa brasileña indican que entre las empresas interesadas en la licitación figuran la española Acciona, la portuguesa Mota Engil, la italiana Webuild y la china CCCC, además de varios grupos brasileños.

Para la realización del proyecto, será necesario desalojar a 1.200 familias, que serán reubicadas en viviendas financiadas por el Gobierno regional, que también asumirá las indemnizaciones correspondientes.

Un proyecto histórico

Durante la presentación del pliego de condiciones en el Parque Valongo, en el Puerto de Santos, el presidente Lula destacó la importancia del proyecto y resaltó que su concreción es producto del «entendimiento» y la «relación civilizada» entre adversarios políticos que han sido elegidos «para gobernar y no para pelear«. Junto al gobernador de San Pablo, Tarcísio de Freitas, Lula subrayó que el túnel no solo mejorará la conectividad de la región, sino que también tendrá un impacto positivo en el desarrollo económico y social del estado.

Con esta iniciativa, Brasil apuesta a la modernización de su infraestructura logística, fortaleciendo la integración del puerto de Santos con el resto del país y potenciando su rol en el comercio global.

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