GlobalPorts | Puertos, logística y comercio exterior 

Mientras el puerto de Chancay se prepara para su etapa final de entrada en operación —convertido ya en el proyecto insignia que redefinirá la logística del Pacífico Sur—, una nueva pieza se suma al tablero estratégico regional.

El Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) anunció que está próximo a presentar un estudio técnico destinado a consolidar el eje logístico Callao–Chancay, en articulación directa con el Gobierno del Perú, a través del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (MINCETUR) y la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM).

Desde CAF, la iniciativa no se presenta como un documento meramente diagnóstico, sino como una herramienta de planificación integral que combina visión logística, infraestructura, formación profesional, desarrollo urbano y políticas públicas de largo plazo.

Según adelantó su gerente regional norte, Santiago Rojas, el objetivo es alinear el desarrollo portuario con un modelo económico y productivo de escala asiática, anticipando la magnitud de los cambios que traerá el nuevo puerto y la creciente gravitación del eje transpacífico.

El estudio abordará, entre otros aspectos, proyectos de inversión en conectividad, la formación de perfiles técnicos y profesionales orientados al comercio internacional del futuro y la ordenación urbana del llamado Norte Chico peruano, región que inevitablemente se transformará con la llegada del hub portuario, logístico e industrial más ambicioso de la región en los últimos 40 años.

Uno de los puntos destacados será el impulso a las Zonas Económicas Especiales Privadas (ZEEP), concebidas como centros logísticos y productivos de excelencia capaces de atraer inversiones, integrar clusters industriales y generar un salto exportador de alto valor agregado. 

El concepto se aleja del viejo modelo de zona franca tradicional y se acerca a los ecosistemas industriales y tecnológicos con fuerte orientación transcontinental, alineados con estándares asiáticos y europeos de productividad.

Rojas subrayó que el Perú posee una ventaja estratégica difícil de replicar en la región: una arquitectura comercial sólida, acuerdos internacionales de amplio alcance y un nivel de vinculación con Asia que lo posiciona como candidato natural a convertirse en la puerta pacífica de Sudamérica hacia el mercado global

En ese marco, la articulación Callao–Chancay no se presenta solo como un proyecto de infraestructura, sino como una plataforma sistémica que deberá coordinar puertos, vialidad, conectividad digital, servicios logísticos, industria, financiamiento, capacitación y gobernanza multinivel.

Reflexiones para la logística regional

¿Qué puertos y corredores estarán preparados para integrarse a la red de cadenas de suministro que imponga Chancay?,
¿Qué rol jugarán los puertos atlánticos en el equilibrio logístico continental?
¿Cómo evolucionarán las zonas francas y parques logísticos frente a la competencia regional?

La agenda ya no se centra únicamente en profundidad de canales, equipamiento o TEUs, sino en ecosistemas logístico-industriales con inteligencia institucional y capacidad de escalar innovación.

El estudio que CAF anunciará en breve podrá convertirse en una hoja de ruta de referencia regional si logra responder a un desafío central: cómo conectar infraestructura física con desarrollo productivo y gobernanza estratégica, sin quedar atrapado en la fragmentación sectorial ni en horizontes políticos de corto plazo.

La mirada queda puesta en la presentación oficial. Lo que está en juego no es solo el futuro del corredor Callao–Chancay, sino la posición del Pacífico sudamericano dentro de la nueva cartografía global del comercio.

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