La normativa, que entrará en vigor el 1 de mayo de 2026, introduce un marco jurídico moderno orientado a la digitalización, la sostenibilidad y la cooperación internacional en el transporte marítimo.

Redacción GlobalPorts

China dio un paso decisivo para afianzar su liderazgo marítimo con la aprobación de la nueva Ley Marítima revisada, sancionada por el máximo órgano legislativo del país, la Asamblea Popular Nacional, en su 18ª sesión del Comité Permanente.

La norma, que entrará en vigor el 1 de mayo de 2026, está compuesta por 16 capítulos y 310 artículos, y busca adaptar el marco jurídico chino a las nuevas dinámicas del comercio y el transporte marítimo global.

El objetivo declarado es claro: transformar a China en una potencia marítima y naviera a escala mundial, integrando desarrollo tecnológico, estándares ambientales y cooperación internacional.

Un nuevo marco para la era digital del transporte marítimo

La revisión legal establece derechos y obligaciones actualizados para las partes que intervienen en las actividades marítimas, y reconoce formalmente los registros electrónicos de transporte, una medida que impulsa la transformación digital de la industria naviera y otorga seguridad jurídica a las transacciones digitales.

Según el texto aprobado, la ley busca “fomentar expectativas de mercado estables y ofrecer una garantía institucional para la digitalización del transporte marítimo”, en línea con los estándares más recientes de la Organización Marítima Internacional (OMI).

La medida coloca a China entre los primeros países en integrar de manera explícita los documentos electrónicos al derecho marítimo nacional, lo que podría marcar una nueva referencia global en el comercio marítimo y en la gestión portuaria digital.

Otro de los ejes destacados es la creación de un nuevo capítulo sobre responsabilidad por daños derivados de la contaminación por hidrocarburos de los buques. Este apartado refuerza el compromiso de China con la conservación ecológica marina y establece un marco de responsabilidades más estricto para los armadores y operadores.

La norma amplía las obligaciones de las partes involucradas en caso de accidentes, vertidos o contaminación, y se alinea con los principios del Convenio Internacional sobre Responsabilidad Civil por Daños Debidos a la Contaminación por Hidrocarburos (CLC), adoptado por la OMI.

Apertura internacional y cooperación marítima

La ley revisada también promueve la cooperación internacional en asuntos marítimos, un aspecto clave de la estrategia china de apertura de “alto nivel”. El texto legal explicita el apoyo del Estado al desarrollo saludable de la industria naviera, la modernización de su flota y la creación de condiciones favorables para las empresas extranjeras que operan en el país.

En términos prácticos, esta apertura se traduce en una invitación a fortalecer vínculos logísticos, portuarios y comerciales entre China y América Latina, regiones unidas por el crecimiento sostenido de su intercambio marítimo.

Para el comercio exterior argentino y sudamericano, esta evolución normativa puede significar una mayor integración con las rutas marítimas del Indo-Pacífico, en un contexto de diversificación de mercados y de búsqueda de eficiencia en las cadenas de suministro.

El proceso de revisión, que se extendió varios años, incorporó los avances de los convenios internacionales más recientes en materia marítima y buscó equilibrar los intereses de armadores, cargadores, puertos, aseguradoras y operadores logísticos.
Según analistas citados por China Daily, el nuevo cuerpo legal “representa un paso importante hacia un sistema marítimo de alta calidad, más transparente y sostenible”.

Además de modernizar la normativa interna, la ley ofrece un respaldo institucional a la estrategia nacional de “potencia marítima”, concepto que incluye no solo la capacidad portuaria y comercial, sino también la influencia diplomática, tecnológica y ambiental en los océanos.

Repercusiones para la región

Para América Latina, y especialmente para Argentina, el avance de la legislación marítima china abre una doble perspectiva. Por un lado, la posibilidad de ampliar los vínculos logísticos y comerciales con el principal socio comercial de la región; por otro, el desafío de adaptarse a estándares más exigentes en materia de digitalización, trazabilidad documental y protección ambiental.

Los especialistas consultados por GlobalPorts señalan que “la nueva Ley Marítima de China consolida un modelo de gobernanza marítima que combina tecnología, derecho y sostenibilidad, marcando un camino que otras potencias deberán observar con atención”.

Con la entrada en vigor prevista para mayo de 2026, la nueva Ley Marítima china redefine las reglas del juego en un sector clave para el comercio global. Al integrar la digitalización de los registros, fortalecer la responsabilidad ambiental y ampliar la cooperación internacional, China consolida su papel como actor estructurante del sistema marítimo mundial.

Para los países exportadores y portuarios del Cono Sur, comprender el alcance de esta transformación será esencial para mantener la competitividad y aprovechar las oportunidades que surjan en la nueva arquitectura marítima global.

[rev_slider alias="web-product-light-hero-3d1"][/rev_slider]