A seis meses de la inauguración del muelle offshore de Otamérica, Puerto Rosales consolidó un nuevo patrón logístico para la salida del crudo de Vaca Muerta, con exportaciones regulares y sostenidas hacia el mercado estadounidense.

Por GlobalPorts

El 3 de junio de 2025, la puesta en marcha del nuevo muelle offshore de Otamérica —anteriormente Oiltanking— en el Puerto de Coronel Rosales marcó un punto de inflexión para la logística energética argentina. La obra, parte del proyecto Rosa Negra, implicó una inversión cercana a los USD 600 millones y fue concebida para resolver una limitación estructural del sistema exportador: la imposibilidad de operar buques de gran porte de manera directa, regular y previsible.

Seis meses después, el balance operativo permite observar cómo esa infraestructura comenzó a traducirse en frecuencia de embarques, mayor escala y continuidad, transformando a Puerto Rosales en una pieza central del esquema exportador del petróleo argentino.


Del hito inaugural a una secuencia sostenida de embarques

El recorrido comenzó a fines de junio. El 30 de junio de 2025, el buque Seaways Eagle concretó la primera exportación comercial desde la nueva terminal, con una carga cercana a las 70.000 toneladas de crudo de Vaca Muerta. Ese embarque inaugural validó la operatividad del muelle y abrió una nueva etapa para la salida directa del petróleo neuquino hacia el exterior.

Durante julio se produjo el salto de escala, con la llegada de los primeros buques tipo Suezmax. Operaciones con cargas superiores a las 110.000 toneladas confirmaron que Puerto Rosales estaba en condiciones de manejar volúmenes inéditos para el sistema portuario argentino, aun con las restricciones de calado existentes.

A partir de agosto y septiembre, la operatoria ganó complejidad y robustez: comenzaron las operaciones simultáneas, primero con dos buques y luego con tres maniobras coordinadas en una misma jornada, combinando muelle y monoboya. Este proceso marcó el pasaje desde una etapa de validación inicial hacia un esquema de madurez operativa, con mayor coordinación logística y reducción de tiempos de espera.


Ingeniería, planificación y el aporte técnico

Detrás de este cambio de escala hubo también un trabajo técnico determinante. La firma Serman & Asociados participó activamente en el desarrollo del proyecto Rosa Negra, con responsabilidad en la ingeniería del muelle, el diseño de las posiciones de atraque y los estudios ambientales que respaldan la sostenibilidad del conjunto.

Su intervención permitió concebir una terminal preparada para operar buques Aframax y Suezmax bajo estándares internacionales de seguridad y eficiencia, y sentó las bases técnicas para las ampliaciones posteriores, incluida la tercera posición de amarre actualmente en ejecución.


La logística del crudo desde Vaca Muerta

La transformación de Puerto Rosales no puede analizarse de manera aislada. Su funcionamiento está directamente vinculado a la expansión del sistema de transporte desde la Cuenca Neuquina. Las ampliaciones de capacidad del oleoducto operado por Oldelval, en particular los proyectos Duplicar Plus y Duplicar X, incrementaron de forma significativa el flujo diario de crudo desde Vaca Muerta hacia la costa bonaerense.

Esta integración entre producción, transporte por ductos, almacenamiento y despacho marítimo convirtió a Puerto Rosales en el cierre natural de un corredor energético continuo, capaz de sostener exportaciones regulares, planificadas y a mayor escala.


Estados Unidos, el principal destino en una operatoria que se extiende hasta 2026

A lo largo del segundo semestre de 2025, incluyendo en los embarques registrados durante diciembre de 2025 y enero de 2026, Estados Unidos se consolidó como el principal destino del crudo exportado desde Puerto Rosales. Lejos de tratarse de envíos aislados, la secuencia de operaciones mostró una continuidad logística, con buques de gran porte cargando petróleo neuquino de manera regular con destino a refinerías estadounidenses.

La compatibilidad del crudo de Vaca Muerta con ese mercado, sumada a la escala de los buques y a la eficiencia alcanzada por la terminal, permitió establecer un flujo exportador sostenido, algo que hasta la inauguración del muelle Rosa Negra no era posible con esta regularidad y volumen.


Un 2026 de consolidación y nuevos desafíos

Con la operatoria ya extendida hacia diciembre de 2025 y los primeros meses de 2026, el desafío para Puerto Rosales deja de ser la validación inicial y pasa a ubicarse en la consolidación de un esquema exportador estable. La continuidad de los envíos hacia Estados Unidos confirma que la infraestructura inaugurada en junio comenzó a integrarse de manera estructural a la logística del crudo de Vaca Muerta, dejando atrás el carácter excepcional de los primeros embarques.

Hacia adelante, el foco se traslada a los desafíos pendientes del sistema: la profundización del canal de acceso para maximizar la carga de los buques Suezmax, la ampliación de posiciones de atraque, la expansión de la capacidad de almacenamiento y la coordinación fina entre transporte por ductos, tanques y ventanas marítimas. En ese contexto, 2026 aparece menos como un año de pruebas y más como una etapa de maduración operativa, donde la escala, la previsibilidad y la eficiencia logística serán las variables centrales a observar.

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