“Parar la actividad es peor, pero la rentabilidad está destruida. No se ve un horizonte positivo”, advirtió Diego Luchetti, presidente de la Cámara de Armadores de Buques Pesqueros de Altura en GlobalPorts Canal.
Redacción Globalports
El presidente de la Cámara de Armadores de Buques Pesqueros de Altura expuso en GlobalPorts Canal la crítica situación del sector empresario, presionado por la caída de precios internacionales, la suba de impuestos y un tipo de cambio que ya no es competitivo, en el marco del ciclo Pesca & Naval, conducido por Irene Ascoli y Ariel Armero en GlobalPorts Canal.
“Asumimos la pérdida y seguimos operando, pero la actividad ya no es sostenible”, advirtió Luchetti, al detallar que la caída de los precios internacionales, la suba de costos internos y la devaluación en países como Brasil han dejado en rojo a la mayoría de las empresas pesqueras.

Luchetti comenzó describiendo la relevancia estratégica de la pesca para la economía argentina: “Somos el octavo complejo exportador del país, con ventas por 1.900 millones de dólares en 2024, hacia más de 100 países. Exportamos el 95 % de lo que pescamos”.
Sin embargo, denunció que el sector no fue considerado como economía regional al momento de eliminar retenciones: “Seguimos pagando derechos de exportación. Pagamos para exportar”, enfatizó. A eso se suman otras cargas como el aumento del 350 % del derecho único de extracción y un nuevo canon por renovación de cuotas.
Crisis de rentabilidad y presión fiscal
Irene Ascoli destacó que, además de la baja de precios, el sector debe lidiar con un tipo de cambio atrasado y una logística costosa. En respuesta, Luchetti detalló: “La tonelada de merluza pasó de 3.800 dólares en enero a 2.900 en marzo. A eso se suma la inflación en pesos, costos en dólares y nuevos impuestos. Así es imposible ser rentable”.
Frente a ese panorama, la cadena de pagos comienza a resentirse: “Se paga más tarde, se toma deuda, se postergan reparaciones, incluso los aportes sociales se están pagando en cuotas”, advirtió. Esta situación ya impacta también en la industria naval, con construcciones paralizadas.
Consultado sobre propuestas de otros sectores, Luchetti apoyó la iniciativa del Centro de Patrones para reducir los impuestos al gasoil: “Para nuestra flota, el combustible es un costo altísimo. Tener beneficios impositivos sería de gran ayuda. Valoramos esa iniciativa del gremio”.
Sobre la interlocución con el gobierno nacional, señaló que solo han tenido contacto con el Subsecretario de Pesca y esperan una reunión clave con el secretario de Industria, Pablo Lavigne. “Vamos a plantear la eliminación de retenciones y una baja de impuestos que afecten directamente a la producción”, adelantó.
El riesgo de perder mercados y la amenaza de la pesca ilegal
Luchetti también advirtió que Brasil —principal comprador de merluza procesada— está reemplazando productos argentinos por especies de cultivo más baratas, como pangasius o tilapia. “Nos sustituye cuando perdemos competitividad”, explicó.
Sobre la pesca ilegal más allá de la milla 200, alertó que el problema persiste porque “la zona FAO-XXI no está regulada” y no se ha logrado un acuerdo regional, en parte por el conflicto de soberanía sobre Malvinas. Sin embargo, señaló que “el gobierno está trabajando en acuerdos bilaterales con países que pescan allí, como China, Corea y España”.
Finalmente, Luchetti se refirió al bajo consumo interno de pescado en la Argentina: “Consumimos apenas 4 o 5 kilos por persona por año, frente a los 24 de Perú. Si está al mismo precio que la carne, la gente elige carne. Es un problema cultural que cuesta revertir”.






