Por Violeta García, GlobalPorts//
En una nueva edición del ciclo El Futuro de la Hidrovía, conducido por Ariel Armero, director de GlobalPorts, se analizó el avance de la primera reunión de la Mesa de Diálogo Interdisciplinaria para el Desarrollo Fluvial, impulsada por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN). Un espacio que busca revitalizar el proceso licitatorio de la vía navegable troncal, luego del fuerte traspie que significó la anulación de la primera licitación realizada por el gobierno nacional
El programa contó con la participación de Juan Carlos Venesia, director del Instituto de Desarrollo Regional de Rosario; John Ryan, presidente de la Cámara Argentina de Actividades de Practicaje y Pilotaje; Martín Maggiori, vicepresidente de la Cámara Empresaria de Servicios de Lanchas de Amarre y Servicios Afines de Argentina (CESLAA); y Eduardo Putruele, vicerrector de Producción y Emprendedurismo de la Universidad de Concepción del Uruguay. Cada uno aportó una mirada experta, complementaria y necesaria para pensar una hidrovía moderna, federal y sustentable.
Seguridad y fluidez para una navegación eficiente
Desde una perspectiva técnica y operativa, John Ryan, presidente de la Cámara de Practicaje y Pilotaje, advirtió: “Nosotros no vemos debajo del agua… esta «falencia» debe ser superada con relevamientos batimétricos modernos y frecuentes”. Recordó que aún hoy se trabaja con métodos de los años 90 y que la nueva concesión debe exigir tecnologías multihaz, capaces de relevar el canal completo de navegación en tiempos muy reducidos.
Ryan también hizo foco en un tema operativo muchas veces olvidado: las zonas de maniobra y de espera. “Es impensado que un buque de doce metros de calado no tenga zonas de fondeo o maniobra a lo largo de la hidrovía. Necesitamos que estén claramente definidas y mantenidas”, señaló.

Finalmente, resumió su planteo en una definición precisa sobre el equilibrio que debe regir el diseño de la vía: “La navegación eficiente es aquella donde la línea de la seguridad y la de la fluidez se cruzan en su punto óptimo”.
Repensar la logística: acercar los buques y eliminar la burocracia
Martín Maggiori, vicepresidente de CESLAA, propuso una medida concreta y estratégica: habilitar una nueva zona de fondeo en el kilómetro 171 del Paraná, más cerca de los principales puertos cerealeros de San Lorenzo y Rosario.

“Hoy, los buques fondean frente a La Plata, a más de 30 horas de navegación. Tenerlos a doce horas significaría optimizar costos, ganar en eficiencia y aprovechar mejor las ventanas climáticas, especialmente en épocas de niebla”, explicó.
Además, propuso implementar una doble determinante de calado diaria: “Hoy, si un barco termina de cargar a la noche, debe esperar hasta la mañana siguiente. Con dos determinantes diarias —a las 10:00 y a las 22:00 horas— se agilizarían las operaciones portuarias de manera notable”.
Maggiori también reclamó cambios profundos en los procesos administrativos: “El exceso de burocracia encarece los servicios. Hoy, la tecnología permite controlar las operaciones de forma remota y en tiempo real. Hay que digitalizar urgentemente los trámites en Prefectura y Aduana”.
El conocimiento como motor del desarrollo regional
Por su parte, Eduardo Putruele, vicerrector de la Universidad de Concepción del Uruguay, aportó una visión estratégica y federal, recordando que la vía navegable no puede ser pensada sólo como un canal de exportación.
“La hidrovía debe ser un motor de desarrollo para las provincias. No podemos seguir siendo un mero corredor de paso”, sostuvo con énfasis.

Putruele resaltó la importancia de la participación de las provincias en el futuro órgano de control y pidió un enfoque más industrializador: “El federalismo no puede ser decorativo. Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos conforman el eje agroindustrial y deben tener voz real en las decisiones estratégicas”.
Al cerrar su intervención, recordó la advertencia temprana del doctor Héctor Saurét en 1976: “Ya entonces advertía que debíamos desarrollar políticas propias para la Cuenca del Plata y no resignarnos a ser simples espectadores del tránsito de mercaderías”.
Una licitación moderna, controlada y a riesgo empresario
Juan Carlos Venesia valoró positivamente la convocatoria de la ANPYN, pero remarcó que el proceso debe sentarse sobre bases sólidas: “Hubo un gran consenso en términos de que se tiene que reconvocar a la licitación para el concesionamiento de la vía navegable troncal, y debe ser a riesgo empresario«. Insistió en que es imprescindible evitar que el Estado asuma riesgos financieros en el contrato.
El director del IDR también subrayó la necesidad de un órgano de control independiente, algo que ya fue planteado por varias provincias y cámaras: “El órgano de control tiene que ser un pilar fundamental para garantizar transparencia y eficiencia en la gestión». De manera reflexiva, advirtió sobre una carencia que debe resolverse en las próximas reuniones: «Todavía falta abordar todo el capítulo ambiental con la seriedad que el futuro de la hidrovía exige«.

Una mirada integradora para el futuro
Con la conducción de Ariel Armero, el programa logró articular las distintas perspectivas en torno a un mismo eje: la necesidad de construir una hidrovía moderna, eficiente, segura y verdaderamente federal.
“Hoy confirmamos que necesariamente tiene que hacerse un trabajo conjunto entre el sector público, privado y académico para potenciar el futuro de nuestra navegación fluvial”, reflexionó Armero en el cierre del programa.
El ciclo El Futuro de la Hidrovía, transmitido semanalmente por GlobalPorts Canal, continúa consolidándose como un espacio plural de debate y propuestas para uno de los pilares estratégicos del comercio exterior y el desarrollo productivo de la Argentina.






