Por Ariel Armero

La Hidrovía Paraguay–Paraná no es solo un corredor logístico: es un sistema vivo que articula economías, conecta países y proyecta el desarrollo de la región hacia el futuro. Con esta perspectiva se desarrolló el panel “El impacto de la Hidrovía en la región: una logística integrada para el impulso del comercio exterior”, moderado por Gabriel Fuks, Diputado del Parlasur. En el marco del Seminario Internacional “El Futuro de la Hidrovía”, organizado por GlobalPorts

Representando a los países de la Cuenca del Plata, participaron como expositores Eduardo Queiroz, Superintendente de ANTAQ; Diego Azqueta, Presidente del Comité de Puertos de la Cuenca del Plata (CPTCP); Enrique Guardo, Director de Gestión del Tramo Argentino-Paraguayo del Río Paraná en la COMIP; Mariano Álvarez Wagner, Secretario Ejecutivo de la Comisión Intergubernamental de la Hidrovía (CIH); y Mario Aníbal Romero Levera, Gerente General del Centro de Armadores Fluviales y Marítimos del Paraguay (CAFYM).

La propuesta brasileña: concesión del Río Paraguay

El Superintendente de ANTAQ, Eduardo Queiroz, presentó en detalle el proyecto de concesión del tramo brasileño del Río Paraguay, entre Corumbá/MS y la Foz do Río Apa. Explicó que la iniciativa busca “disponibilizar navegación con calado mínimo de 2 metros durante todo el año y con 3 metros durante siete meses, garantizando previsibilidad, seguridad y sostenibilidad”.

Queiroz destacó que se trata de una concesión común, sin subsidio estatal, a 20 años con posibilidad de prórrogas, y que requerirá una inversión de R$ 43,2 millones (aprox. 8 millones de dólares) en los primeros cinco años. La concesión permitirá dragado, señalización, monitoreo hidrográfico, gestión del tráfico y gestión ambiental, todo bajo un esquema de gobernanza inteligente del río, en tiempo real, que beneficiará a entidades públicas y privadas”, afirmó.

Para ANTAQ, el impacto será múltiple: “Las barcazas son más eficientes en combustible, reducen la huella de carbono y permiten costos logísticos más bajos. Establecer hidrovías es una acción estratégica de un país o de un grupo de países; es un elemento indutor de crecimiento económico y desarrollo regional”.

La centralidad de la carga y la confiabilidad

Diego Azqueta, presidente del CPTCP, remarcó que “lo principal en este sistema es la carga, porque a partir de allí tenemos organizada la logística y su capacidad en cada país y región”. Explicó que la clave es transformar commodities en cargas industrializadas gracias a la logística: “Con una buena organización logística, las cargas evolucionan y se transforman en productos industrializados”.

Azqueta insistió en que la confiabilidad depende de la navegabilidad continua: “Necesitamos vías fluviales que puedan ser navegables el 90% del tiempo”, y para eso se requiere una gestión constante: “Necesitamos que haya alguien que esté mirando el río de manera enfocada y cercana. Eso es lo que necesitamos para cada uno de los tramos”.

También pidió coordinación regional: “Esto trasciende a los países ya que beneficia a la carga de toda la región. Tenemos que coordinar entre los países para que toda la Hidrovía tenga ese tipo de gestión”. Y destacó el momento actual: “Tenemos que apoyar al equipo argentino que está trabajando en esto, para que haga la licitación de gestión correcta para la Hidrovía”.

El desafío del Alto Paraná

Desde la Comisión Mixta Argentino-Paraguaya del Río Paraná (COMIP), Enrique Guardo relató la situación del tramo compartido. Aunque no somos parte de la llamada Vía Navegable Troncal, somos parte importante del sistema fluvial que la alimenta”, introdujo.

Recordó que con la represa de Yacyretá se formó una vía navegable sin planificación, cuya última carta de navegación fue publicada en 1999 con datos de 1988. El tramo superior no está señalizado, el embalse es otro sector, y en el tramo inferior tenemos 36 pasos críticos por sedimentación y bifurcaciones”, explicó.

Guardo advirtió que, aunque este tramo le dio vida a la Hidrovía , “se ha convertido en un cuello de botella”, especialmente en la temporada de zafra: “Hay 11 puertos con una carga promedio de 3 millones de toneladas al año, de las cuales el 94% se transporta con bandera paraguaya”.

Señaló que el potencial del hinterland es enorme: “Este hinterland tiene un potencial de 10 millones de toneladas y hoy estamos en un 15% de explotación”. Por eso remarcó la necesidad de una mirada regional: “Argentina debe apostar por la región, ver al Alto Paraná con todo su potencial. El 80% de esa carga llega a Rosario y Zárate. Es un sistema regional y debemos desarrollarlo en conjunto”.

Gobernanza y diálogo regional

Mariano Álvarez Wagner explicó el funcionamiento de la CIH: “Apoyamos la gobernanza de esta vía logística para dar confiabilidad como órgano regional. Se abordan normativas, pero también se abre un espacio de diálogo, un foro que permite solucionar conflictos cuando surgen”.

Destacó que en varias ocasiones la CIH fue clave para resolver diferencias y acordar reglas comunes: “En diferentes ocasiones hemos facilitado encuentros para resolver diferencias, acordar reglamentos y otras iniciativas comunes, como la descarbonización”.

Álvarez Wagner sostuvo que la clave es la visión integral: Comparto la visión de integralidad y de sistema de navegación que trasciende a los países. Aquí es fundamental el diálogo y el compartir buenas prácticas. También debemos aprovechar la tecnología”.

Avances desde Paraguay y el rol de los usuarios

Mario Aníbal Romero Levera, de CAFYM, expuso sobre los trabajos realizados en el tramo paraguayo: “En la zona de Asunción, tanto al norte como al sur, se han intervenido 60 pasos críticos que permitieron ganar dos pies de profundidad gracias al dragado y al desrocamiento”.

En particular, resaltó lo ocurrido en el puente Remanso: “Recién el año pasado pudo pasar un convoy completo con una profundidad de 8,06 pies. Eso fue un antes y después en la navegación”.

Romero Levera vinculó la Hidrovía con la integración regional: “Quiero hacer una relación entre el acuerdo de la Hidrovía y el Mercosur, porque es importante trabajar como un bloque, unidos todos los países”. Subrayó el rol de los organismos intergubernamentales: “La gobernanza de estas vías fluviales depende del acuerdo entre los países. Es importante escuchar y tener en cuenta las consideraciones de los usuarios de las Vías Navegables”.

Un sistema estratégico y regional

Gabriel Fuks, destacó las coincidencias en torno a la necesidad de ver la Hidrovía Paraguay–Paraná como un sistema estratégico que trasciende fronteras. Concesiones, dragados, gestión moderna y acuerdos intergubernamentales se perfilan como las herramientas necesarias para garantizar la confiabilidad, competitividad y sostenibilidad del sistema. Explicó que su impacto trasciende fronteras y muestra, en cada tramo, tanto las oportunidades como los desafíos de construir una logística integrada.

Tal como expresó uno de los panelistas, la Hidrovía debe pensarse como “una logística integrada para el impulso del comercio exterior”, en beneficio de toda la región.

Hablar de la Hidrovía es hablar de confiabilidad, de carga, de infraestructura, pero sobre todo de cooperación. Porque el río, con sus corrientes y obstáculos, nos recuerda que solo a través del trabajo conjunto es posible sostener la competitividad y el crecimiento que demanda el comercio exterior de nuestros países.

[rev_slider alias="web-product-light-hero-3d1"][/rev_slider]