El XX Encuentro Argentino de Transporte Fluvial, celebrado en la Bolsa de Comercio de Rosario, puso sobre la mesa un diagnóstico sin rodeos: la Hidrovía Paraguay-Paraná enfrenta una ventana de oportunidad histórica, pero el sistema logístico-portuario del Gran Rosario opera con infraestructura y normativa del siglo pasado.
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En el Panel II “Desafíos Portuarios, Logísticos y Productivos”, Diego Bercholc y Ariel Armero, de GlobalPorts, y Juan Marcos Aviano, del Instituto de Desarrollo Regional (IDR), trazaron el mapa de las fricciones que frenan al país —y las soluciones para desbloquearlo.
El martes 28 de abril, Rosario fue sede del XX Encuentro Argentino de Transporte Fluvial bajo el lema “La Hidrovía del Siglo XXI”. En el Panel II, tres especialistas construyeron un diagnóstico compartido: Argentina atraviesa una ventana de oportunidad exportadora sin precedentes, pero su sistema logístico-portuario sigue operando con la infraestructura y la normativa del siglo pasado. Cerrar esa brecha no es optativo—es la condición para que el país pueda capitalizar el momento.
Triple shock global: cómo la crisis mundial
Diego Bercholc, socio-gerente de GlobalPorts, abrió su exposición con un encuadre contundente: el mundo atraviesa un “triple shock” que redefine las reglas del comercio internacional. El primero es el shock arancelario de 2025, con un alza sustancial de la tarifa promedio global que transformó las condiciones de competencia: ya no basta con ofrecer el mejor precio, sino garantizar seguridad y resiliencia en las cadenas de suministro.
El segundo shock es energético: el cierre del Estrecho de Ormuz disparó el precio del petróleo más de un 50% sobre los valores pre-conflicto, con pocas perspectivas de retorno a niveles anteriores aun cuando cese la guerra. El tercero es el shock de alimentos, impulsado por la suba de combustibles y fertilizantes —un tercio de los fertilizantes mundiales también transitan por Ormuz—, que elevó los precios agrícolas globales alrededor de un 25% respecto al año anterior.
¿Una oportunidad estructural para Argentina?
Paradójicamente, este escenario adverso para el mundo representa una oportunidad estructural para Argentina. El país registra exportaciones récord: en marzo las ventas externas crecieron un 30% interanual —25% en cantidades y 4% en precios— y la proyección para 2026 apunta a superar los 98.000 millones de dólares, en lo que las consultoras ya llaman boom exportador.
Los sectores que más contribuirían a ese salto son el oleaginoso-sojero (+4 BUSD), el complejo petrolero-petroquímico (+4 BUSD), el minero-metalífero y litio (+4 BUSD) y los cereales (+2,4 BUSD). En el horizonte energético y minero, la balanza comercial sectorial podría triplicarse hacia 2030 —alcanzando 45 BUSD— y sextuplicarse para 2035, llegando a 75 BUSD.
En ese contexto, Bercholc subrayó el avance en la concesión de la Hidrovía Paraguay-Paraná como un factor decisivo para sostener el crecimiento exportador. Evocó el impacto virtuoso de la primera concesión de 1995: la producción agrícola se multiplicó por más de tres y la superficie sembrada se duplicó, ambas a un ritmo que superó al del PBI. “Ojalá la licitación llegue a buen puerto y genere un círculo virtuoso de producción”, expresó. Completó su análisis con dos señales de confianza institucional para el sector: la baja sostenida del riesgo país y el RIGI, que provee seguridad jurídica de largo plazo para las inversiones en infraestructura.
¿Por qué el Gran Rosario no puede escalar al ritmo del comercio exterior?
Juan Marcos Aviano, Director del Área de Desarrollo Regional del IDR, centró su diagnóstico en el Área Metropolitana de Rosario (AMR). El Gran Rosario alberga el mayor complejo agroindustrial y portuario de América Latina: más de 40 terminales, más de 900 km de vía navegable troncal y entre el 75% y el 80% de las exportaciones agroindustriales argentinas. Sin embargo, opera con una infraestructura rezagada entre 15 y 20 años respecto a la demanda, un marco regulatorio fragmentado entre la Nación, la Provincia y 33 municipios, y sin una Agencia Metropolitana de Logística Integrada que coordine el sistema. La pregunta que articuló su presentación fue tan directa como urgente: ¿puede el sistema logístico-portuario del Gran Rosario escalar al ritmo que demandan la producción y el comercio exterior argentino?
Su diagnóstico identificó siete fricciones críticas que erosionan la competitividad sistémica del nodo: congestión vial urbana por cargas pesadas, infraestructura ferroviaria subutilizada, insuficiente profundización de la Hidrovía, escasez de suelo industrial planificado, fragmentación normativa entre jurisdicciones, déficit en la distribución de última milla y brecha digital en las pymes del sector. La conclusión fue contundente: no existe una fricción dominante, sino la interacción sistémica de todas ellas, que multiplica el costo logístico total hasta ubicarlo entre el 25% y el 35% del valor del producto final.
EXPORTLOG 2026: Santa Fe, capital logística de la Hidrovía
Ariel Armero, director de GlobalPorts, presentó a los panelistas y anunció los detalles de EXPORTLOG 2026, la Primera Exposición Portuaria & Logística, que tendrá lugar los días 18, 19 y 20 de agosto en la Terminal Fluvial de Rosario. El evento nace de la alianza estratégica entre el IDR y GlobalPorts, con el apoyo del gobierno de la Provincia de Santa Fe y del ENAPRO, y el respaldo de empresas y puertos del sector, con un objetivo claro: posicionar a Santa Fe como capital logística de la Hidrovía.
El evento se complementará con la Expo GlobalPorts 2026, que se realizará el 3 y 4 de noviembre en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires: allí se dará cita lo más destacado de la logística de la Hidrovía Paraguay-Paraná y del sector offshore en Argentina y la región, con 50 stands y speakers de alto nivel.










