El desarrollo de un Nodo Industrial Patagonia Austral comenzó a tomar forma como una agenda estratégica que articula industria, logística, puertos, energía, conocimiento, trabajo y territorio.
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El planteo surgió durante el encuentro “Construyendo el Nodo Industrial Patagonia Austral 2026”, realizado en el Centro Cultural Alfredo Sahdi de Comodoro Rivadavia, Chubut, y fue analizado por el especialista Miguel Ángel Sánchez en diálogo con Ser Industria.
El evento reunió a empresas, parques industriales, instituciones académicas, sindicatos y gobiernos, con el objetivo de debatir el futuro productivo de la región. La convocatoria fue organizada por la Asociación de Parques Industriales Argentinos (APIA), la Fundación Patagonia Tercer Milenio, el Sindicato Regional de Luz y Fuerza de la Patagonia, Grupo Jornada Medios, la Agencia Comodoro Conocimiento y Desarrollo y el municipio de Comodoro Rivadavia.
La agenda tuvo como eje conceptual el rol de los parques industriales como espacios de infraestructura productiva y como nodos de articulación entre capacidades locales, innovación y desarrollo económico regional y extrarregional. En ese marco, Sánchez expuso sobre “Geopolítica de la Economía Azul y su cadena de valor” en el panel dedicado a la Economía del Mar, junto a Gustavo Cabrera, de INVAP, y Mariano Vilar, secretario general del Sindicato de Conductores Navales de la República Argentina. Además, moderó el segmento sobre Logística, integrado por Digna Hernando, Juan Cruz Lucero, Silvia Martínez y Jorge de Mendonça.
Un nodo industrial para pensar la Patagonia como región estratégica
Consultado por Ser Industria sobre si el encuentro había cubierto las expectativas, Sánchez sostuvo que, aunque esa evaluación correspondía formalmente a los organizadores, su impresión fue ampliamente positiva.
“Considero que sí y muy ampliamente. Las autoridades y los equipos trabajaron mucho, con gran coordinación y eficiencia. El mejor ejemplo de esto es que quedó abierto un gran desafío: desarrollar y consolidar este Nodo Industrial Patagónico”, afirmó.
El especialista destacó que en Comodoro Rivadavia encontró “una gran interacción público-privada, un público diverso y activo, un municipio presente y actuante”. También subrayó el valor político e institucional del encuentro, al señalar que se trabajó “con total respeto y diálogo, identificando objetivos que son más comunes que partidarios”.
Para Sánchez, el interés despertado por el evento quedó reflejado en el pedido de realizar un segundo encuentro en la Patagonia durante este mismo año. Esa continuidad, explicó, podría ser clave para evitar que el diagnóstico quede limitado al debate y avance hacia una etapa de planificación y ejecución.
Geopolítica, economía azul y cadenas de valor
En su intervención, Sánchez articuló tres dimensiones centrales: geopolítica, economía azul y cadenas de valor. Desde esa perspectiva, propuso observar los conflictos globales y las oportunidades que se abren para la Patagonia, especialmente en relación con el Mar Argentino, la industria, la tecnología, la logística y el empleo.
“Mi conferencia se centró en tres aspectos interrelacionados: la geopolítica, la economía azul y las cadenas de valor vinculadas, el ‘Triángulo Estratégico’”, explicó.
Según detalló, durante la presentación se analizaron conflictos globales, oportunidades regionales y factores estratégicos de competitividad. También se identificaron cinco sectores productivos clave del Mar Argentino, su cadena de valor, su impacto laboral, las demandas tecnológicas asociadas, siete palancas de transformación y diez propuestas estratégicas para la Patagonia en el período 2026-2036.
“Esta, en síntesis, fue nuestra respuesta ante el desafío planteado por los organizadores cuando me convocaron: instaurar y desarrollar un Nodo Industrial Patagónico”, señaló.
La relevancia del planteo se vincula con una discusión más amplia: cómo transformar recursos naturales, capacidades científicas, infraestructura existente y potencial logístico en una estrategia de desarrollo territorial que agregue valor, genere empleo calificado y fortalezca la inserción productiva de la Patagonia.
Una propuesta territorial, logística y productiva
Sánchez definió la iniciativa como una propuesta “integral e integradora”, basada en tres ejes: territorial, logístico y productivo. A partir de esa mirada, propuso analizar la situación internacional y regional desde una perspectiva sistémica, en la que la Patagonia aparece no solo como un espacio geográfico, sino como una región con desafíos y oportunidades comunes.
Para el especialista, la Patagonia debe pensarse de manera amplia. En su enfoque, no incluye únicamente a Tierra del Fuego, Santa Cruz, Chubut, Río Negro y Neuquén, sino también a La Pampa y Buenos Aires, por compartir problemas, soluciones y proyecciones vinculadas al desarrollo productivo, logístico y energético.
En ese marco, planteó una definición especialmente relevante para el sector marítimo-portuario: la necesidad de contar con una línea marítima propia que opere en la región atlántica y patagónica.
“En un país con un litoral fluvial y marítimo superior a los 8.000 kilómetros, contar con una marina mercante propia, siguiendo incluso el concepto belgraniano, no debería ni ponerse en duda”, afirmó.
La observación conecta con una preocupación de fondo: la capacidad de la Argentina para sostener una política marítima, portuaria e industrial propia, en un contexto donde la competitividad territorial depende cada vez más de la infraestructura, la integración logística y la soberanía operativa sobre sus corredores estratégicos.
Logística, puertos e infraestructura para integrar la región
Al ser consultado sobre qué se necesita para el desarrollo de la Patagonia, además de una flota mercante, Sánchez fue contundente: la integración interior del país es urgente.
“Para la Patagonia y la Argentina toda, se necesitan rutas seguras y modernas; un sistema ferroviario activo; puertos con más inversiones y mejor integrados; parques industriales sostenibles; una ley nacional de zonas francas nueva o aggiornada; corredores productivos regionales, intrarregionales e internacionales; sistemas logísticos eficientes y complementarios”, sostuvo.
La enumeración resume uno de los principales desafíos del país: convertir la infraestructura disponible y proyectada en un sistema coordinado. Para ello, Sánchez remarcó que todas las infraestructuras deben ser eficientes y estar atravesadas por criterios de calidad y accesibilidad tecnológica.
“Hay mucho por planificar o que ya está planificado, el tema es ponernos de acuerdo, hacer y sostenerlo en el tiempo. Para esto es fundamental la interacción público-privada”, agregó.
Ese punto resulta central: la Patagonia no podrá consolidar un nodo industrial sin una red logística integrada que conecte parques industriales, puertos, rutas, ferrocarriles, zonas francas, corredores bioceánicos, proveedores, astilleros, universidades y mercados de destino.
Los parques industriales como plataforma de desarrollo regional
Sánchez destacó el rol de APIA y de su presidente, Rodolfo Games, en la construcción de nodos regionales a partir de los parques industriales. Según explicó, esa estrategia permite articular actores públicos y privados desde una base territorial concreta.
“Una herramienta muy útil es lo que viene haciendo APIA, con el licenciado Rodolfo Games a la cabeza, convocando a socios estratégicos puntuales a fin de generar distintos Nodos Regionales en el territorio nacional”, señaló.
Para el especialista, las soluciones no dependen exclusivamente del Estado ni del mercado, sino de una articulación amplia de la sociedad civil, los gobiernos, las empresas, los trabajadores y el conocimiento.
“No hay ninguna posibilidad de desarrollo local ni regional sin una participación amplia y activa de la sociedad, principalmente, los sectores del trabajo, de las empresas y del conocimiento, una tríada que es el primer eslabón de cualquier cadena de valor productiva”, afirmó.
En ese sentido, remarcó la importancia de diseñar políticas de Estado de largo plazo vinculadas con la producción. Y sintetizó su posición con una definición política y productiva: “Sin industria y sin justicia social no hay Nación, porque sin ello no hay empleo, desarrollo, crecimiento, educación, historia, futuro, oportunidades, esperanzas ni soluciones”.
El Puerto de Comodoro Rivadavia y su potencial regional
Durante el encuentro se realizó una recorrida por el Puerto de Comodoro Rivadavia, encabezada por su administradora, Digna Hernando, junto a Juan Cruz Lucero y otros participantes. Sánchez valoró especialmente el potencial de esa terminal para la ciudad, la provincia y la región. “Es un puerto muy interesante y valioso”, afirmó.
El especialista recordó que el puerto tiene bajo su órbita la terminal de combustibles de YPF, la monoboya de TERMAP y un muelle pesquero en Caleta Córdova. Además, destacó su vinculación con el corredor bioceánico que conecta con Puerto Chacabuco, en Chile.
Sánchez mencionó las mejoras recientes en infraestructura, que permitieron aumentar la capacidad operativa, y los trabajos que se están realizando en el astillero ubicado en el área portuaria.
“Eso potencia más a la ciudad, la provincia y la región, considerando la rica cadena de valor de la industria naval. Construir o recuperar un astillero o un taller naval es un acto de soberanía productiva”, sostuvo.
La afirmación refuerza una idea clave para el desarrollo patagónico: los puertos no son solo puntos de transferencia de cargas, sino plataformas productivas que pueden integrar pesca, energía, industria naval, logística, comercio exterior, servicios especializados y empleo local.
Por otra parte, planteó la necesidad de fortalecer la relación entre los puertos argentinos. “Es fundamental que todos nuestros puertos mantengan una comunicación y una relación cada vez más fluida entre ellos, que compartan experiencias y conocimientos”, afirmó.
A su vez, remarcó que la relación ciudad-región-puerto debe ser cada vez más sólida, porque allí residen ventajas competitivas únicas para los desarrollos portuarios.
Universidad, conocimiento y producción
Otra de las actividades destacadas fue la visita a la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB), donde los participantes mantuvieron una reunión con el rector Gustavo Fleitas y otras autoridades académicas.
Según explicó Sánchez, el encuentro permitió conversar sobre la situación de las universidades nacionales y sobre el rol estratégico que cumplen en la generación de conocimiento y formación de recursos humanos para el desarrollo productivo.
En ese marco, se avanzó en la posibilidad de impulsar convenios de colaboración entre la universidad y APIA, con el objetivo de promover proyectos conjuntos que fortalezcan la vinculación entre el ámbito académico y el sector industrial.
“Sin dudas, las universidades tienen mucho para aportar al desarrollo productivo y en esto APIA ya viene trabajando exitosamente”, señaló.
La integración entre universidad, industria y territorio aparece como una condición indispensable para que el Nodo Industrial Patagónico no sea solo una declaración de intenciones, sino una plataforma de innovación, formación técnica y transferencia tecnológica.
Comodoro Rivadavia y la diversificación productiva
El intendente de Comodoro Rivadavia, Othar Macharashvili, participó del acto de apertura del evento. Según relató Sánchez, su discurso estuvo centrado en tres ejes: la gestión colectiva entre sectores públicos, privados, académicos y sindicales; la industrialización con equidad; y la consolidación de espacios de debate colectivo para diseñar políticas públicas.
Durante su intervención, el intendente anunció la puesta en marcha de un Parque Tecnológico, el fortalecimiento de un Parque Industrial, programas de promoción productiva y formación laboral, con especial atención en jóvenes y en la igualdad de género en el empleo.
También destacó la reglamentación de la Ordenanza de Promoción de la Energía Distribuida, orientada a fomentar nuevas inversiones en el sector energético, y celebró el avance del primer Parque Solar en la ciudad.
Sánchez mantuvo un encuentro con el viceintendente Maximiliano Sampaoli, a quien definió como un dirigente con una visión clara sobre el presente y el futuro de Comodoro Rivadavia y de Chubut. Entre los temas abordados, mencionó la diplomacia subnacional o paradiplomacia, un concepto que considera insuficientemente dimensionado por buena parte de la dirigencia política.
Una piedra fundacional para el desarrollo patagónico
Como balance del encuentro, Sánchez destacó el trabajo de las entidades organizadoras y de sus equipos, particularmente de Rodolfo Games, Guillermo Guasardi y Eugenio Kramer. También valoró el aporte de los expositores, moderadores y autoridades locales.
“El objetivo de APIA y de las entidades organizadoras fue colocar la piedra fundacional del Nodo Industrial Patagónico y se cumplió. Ahora, tenemos por delante muchas tareas más por planificar y ejecutar consensuadamente”, afirmó.
El especialista advirtió, sin embargo, que el principal desafío será sostener la agenda en el tiempo. “Ojalá todo esto no se desvanezca sino que se siga consolidando. El diagnóstico está, ahora hay que ejecutar”, remarcó.
De acuerdo con lo expresado en la entrevista, quedó abierta la posibilidad de realizar un nuevo encuentro en Santa Cruz durante el segundo semestre del año. Esa continuidad permitiría profundizar la construcción de una agenda regional para la industria, la logística, los puertos, la energía y la economía azul.
En palabras de Sánchez, retomando una definición de Rodolfo Games, “en el mundo actual no solo compiten las marcas, sino que ahora compiten los territorios”. Esa frase resume el espíritu del encuentro: pensar a la Patagonia como un territorio productivo integrado, capaz de agregar valor a sus recursos naturales, fortalecer sus entramados industriales y proyectarse estratégicamente hacia el Atlántico Sur, el país y el mundo.
Fuente: Ser Industria






