Southern Energy LNG informó que el buque de licuefacción Hilli Episeyo dejó Camerún tras ocho años de operación y navega hacia Singapur. Es la primera escala de un traslado hacia el Golfo San Matías cuyo costo total está presupuestado en US$350 millones. La unidad, propiedad de Golar LNG, tiene previsto llegar a la Patagonia argentina durante el segundo semestre de 2027.
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Ocho años en Camerún, rumbo a Singapur
El Hilli Episeyo operó durante ocho años frente a las costas de Kribi, Camerún, bajo un contrato con Perenco y la Société Nationale des Hydrocarbures. Fue el primer buque de licuefacción flotante de Golar LNG en entrar en servicio comercial. Con esa experiencia, se convirtió en la base del proyecto de exportación de gas natural licuado que Southern Energy desarrolla en Argentina.
Cerrado ese ciclo, la unidad puso proa a Singapur, donde ingresará al astillero de Seatrium para un proceso de modernización integral. Antes de la partida, Golar designó al contratista encargado de desconectar la unidad de su amarre camerunés y contrató los remolcadores necesarios para la operación.
Los trabajos en el astillero de Seatrium
En Singapur, el Hilli Episeyo recibirá tareas de mantenimiento, extensión de vida útil y adaptación al clima patagónico. También se instalará un nuevo sistema de amarre tipo «soft-yoke», pensado para el fondeo permanente en el Golfo San Matías.
Ese diseño permite que la estructura flotante rote libremente alrededor de un punto fijo en el lecho marino. Se orienta según la dirección del viento, las olas y la corriente. La elección responde a las condiciones del golfo rionegrino, con oleaje bajo y predecible. Allí la altura significativa de olas es inferior a 2,5 metros durante la mayor parte del año.
El costo del reposicionamiento
Southern Energy LNG detalló el período sin producción del buque, entre el fin del contrato en Camerún y el inicio de la operación comercial en Argentina. Ese lapso está presupuestado en US$350 millones. La cifra incluye las mejoras técnicas, el reposicionamiento del buque, los gastos operativos, el combustible y los seguros.
Al 31 de marzo de 2026 ya se habían ejecutado US$50 millones de esa partida, según precisó la compañía. El resto se irá desembolsando a medida que avancen los trabajos en Singapur y el tramo final hacia el Golfo San Matías.
El desembolso se compensa con el contrato firmado entre Golar y Southern Energy. La operadora declaró un resultado operativo antes de amortizaciones de US$285 millones anuales por el acuerdo, que tiene una vigencia de veinte años. A ese monto se suma un componente variable atado al precio, equivalente a un porcentaje del valor FOB que exceda determinados niveles.
El puente mientras no está el gasoducto dedicado
El Hilli Episeyo llegará al Golfo San Matías antes de que esté terminado el Gasoducto San Matías. Esa traza de 500 kilómetros unirá los yacimientos de Vaca Muerta con la costa rionegrina. Mientras la obra avanza, el FLNG operará con gas del Gasoducto San Martín, de TGS. Se conectará a través de un enlace de 15 kilómetros desde la estación compresora de San Antonio Oeste.
Ese esquema transitorio permitirá utilizar gas seco de las cuencas Austral y Golfo San Jorge. Regirá entre septiembre de 2027 y el invierno de 2028, en una ventana de menor consumo interno.
El proyecto Southern Energy en números
Southern Energy es el consorcio integrado por Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG. El Hilli Episeyo tiene una capacidad de 2,45 millones de toneladas anuales de GNL. La compañía avanza además en la incorporación de un segundo buque, el MK II, de 3,5 millones de toneladas anuales.
Ese segundo FLNG se encuentra en conversión en un astillero de China y comenzará a operar hacia fines de 2028. Entre ambas unidades, Southern Energy proyecta una capacidad conjunta cercana a los 6 millones de toneladas anuales de GNL. El Golfo San Matías se perfila así como epicentro de la infraestructura de exportación de gas natural licuado de Argentina.







