En una nueva emisión de GlobalPorts Canal, el programa abordó el reciente lanzamiento de la Subcomisión de Hidrovías dentro del Parlamento del MERCOSUR (PARLASUR), un espacio que busca darle densidad política al debate sobre la Vía Navegable Troncal en el contexto regional.
Redacción GlobalPorts//
Gabriel Fuks, presidente de la Comisión de Asuntos Económicos, Financieros, Comerciales, Fiscales y Monetarios del PARLASUR, explicó que la decisión de crear esta subcomisión responde a la necesidad de abrir el debate a una mirada pluripartidaria, supranacional y representativa de todos los países del bloque. “La hidrovía no puede seguir discutiéndose en compartimentos estancos ni ser solo tema de oferentes y lobbies. La política regional tiene que involucrarse”, afirmó.
Fuks sostuvo que el proceso fallido de licitación en Argentina motivó también la decisión de institucionalizar el debate: “Hay preocupación regional. La licitación argentina impacta en toda la región. Queremos que el PARLASUR sea un foro donde también puedan expresarse provincias, estados y sectores productivos de todos los países”. Y agregó: “Necesitamos que el PARLASUR sea parte del Comité Intergubernamental de la Hidrovía como observador. No para interferir, sino para garantizar que el proceso tenga equilibrio y transparencia”.
Adelantó que se trabaja en la posibilidad de organizar un foro más amplio y periódico, con participación de actores institucionales y sociales de los cinco países del bloque. “Estamos dando el primer paso para que la hidrovía tenga voz política propia en el Mercosur. No se trata de oponerse a las decisiones soberanas, sino de garantizar que estén alineadas con el interés regional”, puntualizó.
Ariel Armero, conductor de este programa, reflexionó sobre el impacto de esta vía navegable: “Si las hidrovias son el corazón logístico de Sudamérica, su futuro involucra a los países que la necesitan. Este debe ser un debate abierto y con mirada regional”.
Desde una mirada complementaria, Diego Bercholc, gerente de GlobalPorts, expuso en la reunión fundacional de la subcomisión, donde presentó un detallado análisis sobre la situación de la licitación argentina y sus implicancias logísticas y productivas. “Volver a una concesión de obra por peaje a riesgo empresario es clave para recuperar previsibilidad e inversión. La hidrovía necesita escala, modernización y un horizonte claro”, destacó.
Bercholc enfatizó que la falta de calado suficiente y de tecnología de monitoreo genera sobrecostos logísticos que afectan la competitividad sistémica del país. “Hoy estamos perdiendo capacidad de carga efectiva en cada embarque. Y eso lo paga el productor, lo paga el exportador y lo paga la Argentina productiva”, advirtió.
También se refirió al rol de las provincias: “No puede haber un nuevo proceso sin la voz de los territorios. Las provincias deben estar en el Comité de control, en el diseño de la regulación y en la validación de los proyectos. Sin eso, no hay legitimidad ni sostenibilidad posible”.
Ambos expositores coincidieron en que la hidrovía es más que un canal de transporte: es una herramienta geopolítica y productiva que debe ser tratada como tal. El paso que ha dado el PARLASUR, al incluirla en su agenda formal, abre una nueva etapa para el debate regional, con vocación de articular lo político, lo técnico y lo territorial.
Ariel Armero cerró el bloque con una reflexión que sintetiza el espíritu del programa: “La hidrovía ya no es solo una cuestión técnica ni una obra de dragado. Es un campo de disputa política, de soberanía productiva y de integración regional. Y es tiempo de asumirlo como tal”.
En tiempos donde el federalismo se discute no solo dentro de los países, sino también entre ellos, pensar la hidrovía como infraestructura común y estrategia regional es, más que una opción, una necesidad.







