En el marco del Seminario Acsoja 2025, Juan García Fuentes, Head Regional de Granos en Louis Dreyfus Company (LDC), compartió una visión integradora sobre el presente y futuro de la cadena sojera, destacando la necesidad de fortalecer la competitividad logística y la cooperación entre productores e industria.
Redacción GlobalPorts
Durante su exposición, García Fuentes subrayó que resulta “irrisorio pensar que los productores están de un lado y la industria del otro”, y remarcó que “al final, estamos todos en el mismo barco”. Para el ejecutivo, de 37 años y con raíces en Rosario, el desafío pasa por consolidar una lógica de trabajo conjunto que haga más eficiente a toda la cadena agroindustrial.
Entre los principales puntos de su intervención, destacó:
- Liquidez y previsibilidad: resaltó que en el último año y medio el sector contó con mayor liquidez, lo que permitió colocar ventas en el exterior, armar programas y defender mercados, otorgando previsibilidad a toda la cadena.
- Competitividad logística: insistió en la necesidad de mejorar la infraestructura y los costos de transporte en camiones, trenes e hidrovía, integrando los diferentes modos para ganar eficiencia.
- Efecto multiplicador de la industria: mencionó que las plantas de procesamiento invierten más de 200 millones de dólares anuales en mantenimiento, de los cuales el 77% se gasta en un radio promedio de 70 kilómetros, generando un impacto directo en pymes y proveedores locales.
- Eficiencia y retenciones: señaló que el objetivo compartido por productores e industria es avanzar hacia retenciones cero, pero subrayó que, mientras tanto, la clave está en mejorar la eficiencia del sistema para lograr mejores precios y competitividad internacional.
García Fuentes participó en el panel “Los desafíos de la industria de la soja”, que reunió a representantes de empresas líderes como AGD, COFCO y Molinos Agro, moderado por Luis Zubizarreta (CIARA-CEC). Allí se debatió sobre la situación actual y las perspectivas de la cadena sojera, incluyendo el futuro de la hidrovía, la infraestructura de acceso a puertos y el marco regulatorio de los biocombustibles.
Con una proyección global desde su puesto en LDC, el joven ejecutivo representa a una nueva generación de dirigentes agroindustriales que buscan articular el trabajo entre productores, industria y Estado, bajo la premisa de que “la cadena es un equipo y sólo así se logra un círculo virtuoso: más kilos, más eficiencia y mejores precios”.






