La Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA) advierte que las nuevas medidas unilaterales de EE.UU. marcan el mayor quiebre del comercio internacional en casi ocho décadas y pone en riesgo al sistema multilateral. Para la Argentina, el impacto directo es inmediato y amenaza a sectores estratégicos.

Por Violeta García, GlobalPorts//

La declaración del presidente Donald Trump del pasado 2 de abril como el Día de la Liberación Económica” no fue un gesto simbólico. Bajo el paraguas de una emergencia nacional, EE.UU. lanzó una batería de medidas comerciales que, según la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA), constituyen “el evento más trascendente en comercio internacional en 78 años”.

Para la entidad, esta decisión no solo dinamita los pilares de la Organización Mundial del Comercio (OMC), sino que inaugura un escenario de alta volatilidad e incertidumbre para todos los países, particularmente para economías en desarrollo como la argentina.

Argentina, en el ojo del huracán

Según el análisis de CERA, a partir del 5 de abril todos los productos argentinos ingresarán a EE.UU. con un arancel adicional del 10% sobre los tributos ya existentes. Aunque algunos bienes estratégicos —como petróleo, oro y litio— quedaron exentos, sectores clave como el agroalimentario, el vitivinícola, el pesquero y el industrial verán afectada su competitividad de manera directa.

La entidad recuerda que Estados Unidos fue en 2024 el segundo destino de exportaciones argentinas y el tercer origen de importaciones, con un comercio bilateral que superó los 12.600 millones de dólares. Además, es el mayor inversor extranjero en el país.

Los productos más comprometidos por los nuevos aranceles son aquellos que no están excluidos del esquema y que ya enfrentaban barreras arancelarias o contingentes, como carne vacuna, vinos, miel, productos lácteos, maní, limones y siderurgia. A esto se suman los efectos de las investigaciones en curso bajo la Sección 232, que ya imponen 25% de recargo a exportaciones de acero y aluminio, y que podrían ampliarse a otros sectores como el farmacéutico y el forestal.

Repercusiones globales: ¿fin del multilateralismo comercial?

El comunicado de CERA pone el foco en el impacto global de la medida. Al aplicar aranceles de reciprocidad sin previa resolución de la OMC, Estados Unidos viola principios fundacionales del sistema multilateral, como el trato de “Nación Más Favorecida” y el “trato nacional”.

“La medida pone en crisis casi terminal al sistema multilateral del comercio encarnado por la OMC”, alerta CERA. La posibilidad de que otros países respondan con aranceles retaliatorios, sin el aval del sistema de solución de controversias de la OMC, abre la puerta a una guerra comercial sin reglas. Además, debilita aún más la ya frágil capacidad del organismo para arbitrar en conflictos globales.

En este contexto, los acuerdos bilaterales y regionales (como el Mercosur-UE) podrían ganar relevancia, aunque su futuro también está teñido de incertidumbre.

Recomendaciones para la Argentina

Frente a este escenario complejo, CERA plantea una agenda urgente de acciones para fortalecer la competitividad doméstica, que incluye:

  • Acelerar la devolución del IVA a exportadores.
  • Revisar y optimizar reintegros y derechos de exportación.
  • Mejorar la logística y la facilitación del comercio.
  • Ampliar el financiamiento productivo.

Además, advierte que el posicionamiento competitivo de Argentina frente a otros proveedores internacionales será clave para evitar una pérdida significativa de mercado en EE.UU.

Las nuevas medidas de EE.UU. en detalle

El esquema impulsado por Trump incluye:

  • Aranceles adicionales de entre 10% y 50% a productos de países con los que EE.UU. tiene déficits comerciales.
  • Argentina y Brasil enfrentan un recargo general del 10%.
  • Excepciones para bienes estratégicos (energía, minerales, oro) y socios del T-MEC (México y Canadá).
  • Eliminación de franquicias “de minimis” para envíos de menos de USD 800.
  • Productos en investigación bajo Sección 232 quedan con aranceles específicos del 25%.

En el “Fact Sheet” que acompañó la proclamación, Argentina fue mencionada negativamente por su prohibición de productos remanufacturados y el veto a la importación de ganado vivo desde 2002, lo que, según EE.UU., obstaculiza el acceso a su mercado.

En suma, la Cámara de Exportadores alerta que este nuevo panorama no solo genera obstáculos sino también la posibilidad de redefinir estrategias de inserción internacional, en un mundo que se encamina hacia un comercio menos previsible y más fragmentado.

A continuación el comunicado de la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA):

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