El entendimiento entre CIARA, CEC y SOEA garantiza paz social hasta 2026 y permite mantener el flujo exportador desde el Gran Rosario

Redacción GlobalPorts

Luego de días de tensión y negociaciones intensas, la industria aceitera y los sindicatos del sector lograron un acuerdo salarial que puso fin a la amenaza de un paro nacional que podía paralizar los embarques de granos, aceites y subproductos en los principales puertos del país.

El convenio fue firmado entre la Cámara de la Industria Aceitera (CIARA), el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) y el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA), al cierre del período de conciliación obligatoria dictado por el Ministerio de Trabajo.

Según informaron las partes, el nuevo esquema contempla dos etapas: primero, el cierre de la paritaria 2025 con una actualización acorde a la inflación proyectada; y luego, un incremento total del 13,8 % para 2026, que se aplicará en tramos. Además, se estableció una cláusula de revisión a mediados del próximo año, vinculada al índice de precios del INDEC, para corregir posibles desvíos inflacionarios.

En un comunicado conjunto, CIARA y CEC destacaron que el entendimiento “garantiza paz social y previsibilidad para el resto de 2025”, un factor clave para mantener la continuidad operativa en el complejo agroexportador argentino, que representa más del 45 % de las exportaciones nacionales.

Un acuerdo que evita un nuevo conflicto portuario

El entendimiento llega tras una semana de incertidumbre en la que el gremio aceitero había advertido un paro “por tiempo indeterminado” ante el estancamiento de las negociaciones. La conciliación obligatoria vencía este jueves, y un fracaso en las conversaciones podía haber generado una nueva parálisis en el cordón industrial del Gran Rosario, donde operan las principales terminales portuarias y plantas procesadoras de soja y cereales.

El salario inicial de un trabajador aceitero se ubica actualmente en torno a los $1.300.000, uno de los más altos del sector industrial argentino. Con el nuevo ajuste, se consolida un esquema de ingresos que mantiene al gremio entre los mejor remunerados del país, en un contexto de inflación alta y caída del poder adquisitivo en otros rubros productivos.

Impacto económico y continuidad exportadora

Con la negociación cerrada, los embarques de granos y subproductos podrán continuar sin demoras en los puertos de San Lorenzo, Timbúes, Puerto General San Martín y San Nicolás, epicentro del comercio exterior agroindustrial argentino.

La normalización del flujo portuario despeja un panorama que inquietaba tanto al Gobierno como a las empresas exportadoras, en plena campaña fina 2025/26, que proyecta envíos superiores a 15 millones de toneladas de trigo y cebada.

El acuerdo garantiza previsibilidad logística en un momento clave del año, evitando costos adicionales por demoras y fortaleciendo la imagen del país como proveedor confiable en los mercados internacionales.

Un cierre político y sindical de alto voltaje

El conflicto había escalado en los últimos días, con declaraciones cruzadas entre los gremios y las cámaras empresariales. El secretario general del SOEA, Daniel Succi, había reclamado inicialmente un incremento del 26 %, señalando que “las empresas pretenden atar los salarios al índice del INDEC, que no refleja la inflación real”. Finalmente, el sindicato aceptó la propuesta empresarial con la promesa de reabrir la discusión si la inflación supera lo previsto, un punto que permitió destrabar las conversaciones.

La firma del acuerdo evita un escenario de tensión política en el sector y asegura un marco de estabilidad laboral al menos hasta mediados de 2026.

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