La refinería de YPF en Mendoza recibirá una inversión de hasta US$800 millones para ampliar su capacidad, mejorar la calidad de combustibles y sobre todo comenzar a procesar la creciente producción de crudo no convencional.

El Complejo Industrial Luján de Cuyo que la petrolera YPF posee en la provincia de Mendoza se apresta a desarrollar el mayor plan de ampliación y modernización desde su inauguración en diciembre de 1940. El proyecto que la compañía prevé anunciar formalmente en breve permitirá incrementar la capacidad de procesamiento de entre un 30% y 40% y terminar su adecuación a la normativa ambiental a escala nacional y global. Se anticipa que se trata de una inversión por unos US$ 800 millones hasta 2025, que en el pico de obra permitirá generar unos 1.000 empleos directos en la planta, a lo que se sumarán los indirectos en servicios y proveedores de la provincia y la región, de acuerdo a las fuentes consultadas que forman parte del diálogo entre la compañía nacional y la provincia cuyana.

Fuentes de la compañía destacaron a e+ que las obras de ampliación y modernización permitirán procesar el crudo que las operaciones de YPF generan de manera incremental en las áreas no convencionales de Vaca Muerta, y que crecerá aún más el año próximo de acuerdo a los objetivos ya anunciados en el negocio del upstream de la compañía.

Actualmente la refinería de Luján de Cuyo, construida sobre el margen derecho del Río Mendoza, cuenta con capacidad para refinar 105.500 barriles de crudo por día, un plantel de 1.700 trabajadores -directos e indirectos- y abarca todos los productos que YPF comercializa desde allí en 14 provincias: gasoil, gasoil minero, gasoil agro, JP1, kerosene, nafta súper, nafta virgen, propano, propileno y butano, entre otros productos derivados de hidrocarburos.

Con esta inversión que está bajo revisión final del directorio que preside el santacruceño Pablo González, YPF se suma a los proyectos millonarios de ampliación y modernización que encara las petroleras Pan American Energy-Axion en la planta de Campana; la que inició hace pocos meses Raizen-Shell en su terminal de Dock Sud y la que culminará en 2022 Trafigura-Puma en la refinería de Bahía Blanca, todas megaobras de ingeniería que consolida la posición de los mayores jugadores del mercado local.

El proyecto fue parte de lo conversado en el reciente encuentro que el gobernador Rodolfo Suárez mantuvo con González y el CEO de YPF Sergio Affronti, en el que se ratificaron las inversiones que está llevando adelante en la planta destinadas a incrementar la capacidad de refino de las plantas, a mejorar la calidad de los combustibles y a que sus unidades puedan procesar y refinar el petróleo shale que se produce en Vaca Muerta que requiere equipos especiales para tratarlo.

Pero en paralelo se está analizando el megaproyecto de inversión que YPF llevará adelante en Luján de Cuyo por montos de hasta U$S 800 millones y que estará directamente relacionado con las inversiones de la petrolera en el upstream de Vaca Muerta y para mejorar la calidad de los combustibles en cuanto al contenido de azufre. De acuerdo a los primeros trazos dados a conocer desde la compañía la capacidad de procesamiento se incrementaría entre un 30% y 40% pero sobre todo se logrará culminar su adecuación a la normativa ambiental en cuanto a las normas de calidad de combustibles.

Ya durante el segundo trimestre de este año, el directorio de la compañía aprobó la continuidad de las obras de nuevas especificaciones, dando los pasos iniciales en las obras que permitirán cumplir con las nuevas especificaciones de combustibles establecidas por la Resolución N°576/2019 del Ministerio de Hacienda sobre contenidos máximos de azufre permitidos en los productos naftas grado tres y gasoil grado dos que entrarán en vigencia en 2024, así como también nuevas tendencias en demanda relacionadas a los requerimientos de nuevos motores, principalmente Euro 5. También continúan las obras para modernizar la unidad de MTBE, estimándose la finalización de las mismas para el último trimestre de 2021.

También es de interés tanto de la provincia como de YPF continuar -a la par de la modernización del complejo industrial- impulsando la cadena de valor como proveedor de bienes y servicios desarrollada en Mendoza, de forma tal de mantenerlo como un centro de referencia en términos tecnológicos, ambientales y económicos. Así entre las nuevas obras encaradas se destaca la ampliación de la unidad de hidrotratamiento de naftas, cuya finalidad es mejorar la calidad de los combustibles y minimizar las emisiones al medioambiente.

Se suma el inicio de construcción de una nueva unidad de hidrotratamiento de gasoil, hidrógeno e instalaciones auxiliares con el objetivo de disminuir el azufre de los combustibles líquidos producidos, y la ejecución del primer proyecto en Argentina de incorporación de biocombustibles (ETBE) en el proceso de refinación.

También se ejecutará la adecuación de la Terminal de Logística de Luján de Cuyo, para adaptar recepción y almacenaje de bioetanol, y la ingeniería y obras asociadas al revamp de las unidades de destilación y fraccionamiento de naftas a fin de afianzar el sostenimiento e incremento de capacidad de procesamiento de crudo shale del complejo industrial.

Otras tareas a implementar incluyen el plan de digitalización y aplicaciones analytic en la planta; la ampliación del oleoducto Puesto Hernández Luján de Cuyo a fin de capturar la mayor producción proyectada de shale oil y mantenimiento general del oleoducto a fin de garantizar el normal abastecimiento del complejo y la terminación de los primeros 150 kilómetros de cambios de tramo del poliducto Lujan de Cuyo – Villa Mercedes a fin de aumentar la capacidad de transporte, además de inversiones logísticas de sostenimiento de activos.

El conjunto de obras en el dowstream es parte del impulso de las operaciones que YPF prevé en toda la cadena de valor de sus operaciones en Mendoza, en la que se destaca el proceso de exploración por US$ 17 millones del potencial de la franja no convencional de Vaca Muerta en el sur de la provincia con un un piloto que se desarrollará en 2022 con dos pozos horizontales en el sur de Malargüe, dentro de los bloques CN-VII y Paso de las Bardas Norte.

 La empresa también plantea una nueva era de inversiones por US$ 71 millones para impulsar proyectos de recuperación terciaria en las áreas Chachahuen Sur y Cerro Morado Oeste, que incluyen el montaje de 4 plantas de inyección de polímeros y nuevos pozos de delineación y pruebas de inyectividad. Fuente: Más E

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