La reciente clasificación de puertos mundiales del Banco Mundial ha colocado al Puerto de Montevideo en una posición alarmante, ubicándolo entre los peores del mundo. Este resultado ha generado serias preocupaciones sobre la infraestructura marítima de Uruguay.

En la evaluación del Índice de Desempeño Portuario de Contenedores (CPPI) de 2023, que analizó 405 puertos globales, Montevideo ocupó el puesto 384, quedando entre los últimos 21 puertos peor calificados. Este resultado representa una disminución significativa respecto a años anteriores: en 2022, Montevideo ocupaba el puesto 304 de 348 puertos, y en 2021, el puesto 265 de 370 puertos. Esta tendencia a la baja resalta las ineficiencias persistentes y los problemas estructurales dentro de las operaciones portuarias de Montevideo.

El Puerto de Montevideo se encuentra por debajo de Buenos Aires y de otros puertos regionales. En contraste, el puerto de Cartagena, Colombia, fue clasificado como el mejor del continente americano y el tercero del mundo.

La evaluación del CPPI, que tiene en cuenta la eficiencia, el costo y la utilización del espacio, subraya el papel fundamental de una infraestructura portuaria de alta calidad y operada de manera eficiente para fomentar el crecimiento económico impulsado por las exportaciones. 

El rendimiento óptimo de un puerto abarca factores como la eficiencia operativa, el calado necesario, la facilidad de atraque y la efectividad de los procedimientos utilizados por las agencias públicas para el despacho de contenedores. Cualquier ineficiencia en estos aspectos resulta en costos más altos, menor competitividad y volúmenes de comercio reducidos.

La Unión de Exportadores del Uruguay ha reiterado que las deficiencias en la operativa portuaria afectan gravemente la competitividad en el comercio exterior. Los altos costos que se pagan en las terminales portuarias del país, comparados con la región, son “hasta tres o cuatro veces más”, lo que resalta la urgencia de abordar estos problemas.

El informe del Banco Mundial advierte que los puertos y terminales de contenedores a menudo están plagados de retrasos, interrupciones en la cadena de suministro, costos adicionales y competitividad reducida. Las ineficiencias en un puerto pueden afectar a la red global de transporte marítimo, provocando retrasos generalizados y un aumento de los costos operativos. Para Montevideo, estas ineficiencias se traducen en pérdida de oportunidades económicas y disminución de la competitividad regional.

El primer puesto en el ranking del Banco Mundial lo ocupó el Puerto de Yangshan en China, seguido de los puertos de Salalah (Omán), Cartagena (Colombia), Tanger Mediterranean (Marruecos), Tanjung Pelepas (Malasia), Chiwan (China), Cai Mep (Vietnam), Guangzhou (China), Yokohama (Japón) y Algeciras (España).

La urgente necesidad de mejoras en la infraestructura portuaria de Montevideo es evidente. Invertir en instalaciones portuarias sólidas y eficientes es fundamental para la expansión logística, la creación de empleo y el crecimiento de los ingresos. Las naciones que priorizan este sector generalmente experimentan tasas de crecimiento más altas en comparación con aquellas que lo descuidan. Para Uruguay, mejorar su infraestructura portuaria es una tarea imperativa para recuperar la competitividad y aprovechar las oportunidades económicas en el comercio global.