La petrolera Phoenix Global Resources prepara una inversión de US$ 6.000 millones en Vaca Muerta bajo el RIGI. El plan, anticipado por su CEO Pablo Bizzotto, apunta a escalar producción, sumar actividad de perforación y reforzar el perfil exportador del shale argentino en una etapa marcada por nuevas condiciones para el desarrollo energético.

GlobalPorts| Energía y Logística

La decisión de Phoenix en Vaca Muerta se inscribe en un momento de fuerte expectativa para la industria hidrocarburífera argentina. La compañía busca posicionarse en una nueva escala de desarrollo dentro de la Cuenca Neuquina, con un proyecto de largo plazo que combina inversión, expansión operativa y una mirada cada vez más orientada a la exportación. 

Una inversión de US$ 6.000 millones para crecer en Vaca Muerta

Según la información difundida en los últimos días, Phoenix Global Resources presentará una inversión de US$ 6.000 millones para adherir al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Se trata de uno de los anuncios más relevantes recientes dentro del segmento upstream vinculado a Vaca Muerta, tanto por su magnitud como por el momento en que se produce. 

El plan contempla el desarrollo de áreas en el flanco oriental de la formación, la incorporación de un nuevo activo en la cuenca y una estrategia de inversión plurianual. En esa hoja de ruta, la empresa también evalúa sumar un tercer equipo de perforación, una señal concreta de que la apuesta no apunta solo a sostener producción, sino a acelerarla. 

Qué dijo Pablo Bizzotto sobre la inversión de Phoenix

El CEO de la compañía, Pablo Bizzotto, vinculó esta etapa de inversión con el nuevo marco regulatorio. En declaraciones citadas por Bloomberg, sostuvo que el RIGI mejora la previsibilidad del negocio y envía una señal de estabilidad para decisiones de largo plazo. Esa lectura aparece como uno de los argumentos centrales detrás de la apuesta de Phoenix en Vaca Muerta

Más allá del beneficio fiscal, el punto que subraya la empresa es la posibilidad de operar con reglas más estables en un sector donde los desembolsos son intensivos y los retornos requieren horizonte. En términos empresariales, la señal es clara: Phoenix busca transformar activos en desarrollo en una plataforma de crecimiento sostenido. 

Producción, escala y objetivo hacia 2030

Uno de los datos más relevantes del proyecto es la meta de producción. La compañía apunta a dar un salto significativo durante esta década. Parte de niveles cercanos a los 22.000 barriles diarios y proyecta alcanzar unos 66.000 barriles diarios hacia 2030, lo que implicaría un crecimiento muy marcado en sus volúmenes. 

Forbes Argentina señaló además que el objetivo del grupo es sumar del orden de 60.000 barriles diarios adicionales a partir de sus desarrollos en áreas como Mata Mora y Confluencia, junto con otra adquisición en carpeta. Esa proyección coloca a Phoenix en una carrera por ganar peso dentro de la nueva etapa de expansión de Vaca Muerta

Infraestructura y expectativa exportadora

La noticia no se agota en la inversión. También importa por lo que revela sobre el momento que atraviesa el shale argentino. El crecimiento proyectado por Phoenix está directamente asociado a mejores condiciones de evacuación y salida de crudo, en un contexto en el que la infraestructura de transporte aparece como una pieza decisiva para convertir producción en exportaciones. 

Bloomberg Línea remarcó que la empresa prevé continuar utilizando la infraestructura ampliada de Oldelval, mientras el mercado sigue de cerca la entrada en operación de nuevas capacidades de transporte. En otras palabras, la apuesta de Phoenix en Vaca Muerta también es una apuesta a que la Argentina pueda sostener un sendero exportador más robusto. 

Una apuesta que no empieza de cero

El anuncio de ahora se apoya en un recorrido previo. En 2024, Bizzotto había señalado que la firma proyectaba una inversión de US$ 270 millones para consolidar un hub de producción entre Mata Mora Norte y Confluencia Norte. También se mencionó entonces la construcción de una planta con capacidad para tratar 40.000 barriles diarios en Mata Mora. 

A eso se suma el avance de Phoenix en áreas menos tradicionales. En noviembre de 2025, la empresa destacó el desempeño de un pad de pozos exploratorios en Confluencia Sur, en Río Negro, y Bizzotto afirmó que habían logrado poner en valor activos que antes no estaban en el radar de la industria. Ese antecedente ayuda a entender que el nuevo anuncio forma parte de una estrategia de expansión ya en marcha. 

Una señal sobre la nueva etapa de Vaca Muerta

La inversión anunciada por Phoenix en Vaca Muerta tiene impacto propio, pero también funciona como señal más amplia. Muestra cómo parte de la industria está leyendo la combinación de incentivos, precios internacionales e infraestructura disponible para dar un salto de escala en los próximos años. 

Para la Argentina, el dato de fondo es que estos proyectos refuerzan la idea de que el desarrollo energético ya no depende solo de la productividad del reservorio. También depende de reglas, financiamiento, transporte y capacidad de exportación. En ese tablero, Phoenix busca ocupar una posición más ambiciosa. 

[rev_slider alias="web-product-light-hero-3d1"][/rev_slider]