El SICONARa advierte que el impacto contra la defensa del viaducto entre Corrientes y Chaco debe servir como «una seria advertencia». Prefectura limitó a 180 por 50 metros los convoyes que cruzan el puente General Belgrano, mientras la investigación sigue abierta.
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El remolcador de empuje TIO JAN, de bandera paraguaya y perteneciente a la flota de Panchita G de Navegación, golpeó la madrugada del sábado, alrededor de las 3:46, contra una de las estructuras que protegen las pilas del puente General Manuel Belgrano. Navegaba aguas abajo y cruzaba el viaducto a la altura del kilómetro 1205 de la ruta de navegación cuando se produjo el choque, y cinco barcazas se separaron del convoy.
Ese mismo día, Siconara tomó la palabra: para el sindicato, lo ocurrido frente a Corrientes demuestra por qué las normas de seguridad «deben modificarse únicamente sobre la base de estudios técnicos y evaluación de riesgos«.
El golpe desprendió parte del hormigón de la defensa, dejó a la vista las armaduras de hierro y una pieza metálica quedó enganchada en la zona afectada. Con luz diurna, personal de Prefectura volvió a inspeccionar el sector con un dron y constató un desplazamiento de la defensa respecto de su posición original y daños en la estructura del pilote.
Operativo de seguridad
En el agua, la recuperación se resolvió en el correr de la mañana. Una de las barcazas volvió a ser controlada con la ayuda del remolcador Pampero I y, según se informó, las cinco quedaron amarradas en condiciones seguras, lo que permitió cerrar el operativo de emergencia.
Se iniciaron un sumario administrativo y otro judicial para investigar la colisión y la posterior suelta de las barcazas, y Prefectura solicitó una inspección técnica de las embarcaciones involucradas. Las causas permanecen bajo investigación.
Como medida preventiva, la Estación Costera local redujo las dimensiones máximas de los convoyes que atraviesan el puente a 180 metros de eslora por 50 de manga, en ambos sentidos de navegación y de día y de noche. El tránsito de otros convoyes continúa bajo la regulación de esa Estación Costera.
La referencia anterior estaba bastante más arriba. En 2023, Prefectura había ampliado los límites de tamaño en el tramo norte: aguas abajo, hasta 230 metros de eslora y 50 de manga para convoyes con remolcadores de 4.000 HP, y 170 por 50 metros para los de menor potencia. Esa ampliación llegó después de que se reposicionara la defensa de la pila N.º 5 y se mejorara la señalización.
La lectura de Siconara
El comunicado, firmado por la Comisión Directiva Central y el Consejo Federal del sindicato, recuerda que hace un mes el ministro Federico Sturzenegger cuestionó públicamente la obligación de fraccionar determinados convoyes para atravesar este sector del Paraná, al presentarla como un costo innecesario. Siconara sostiene que esas restricciones «tienen antecedentes técnicos vinculados directamente con la seguridad de la navegación» y que la propia Prefectura fijó históricamente límites de eslora, manga, potencia y condiciones especiales para franquear el puente.
Para el gremio, el fraccionamiento «no debe analizarse solamente como un costo económico»: reduce las dimensiones de la formación que hay que gobernar en un espacio restringido y facilita controles técnicos, de seguridad y de protección ambiental. En esa línea, plantea que «Argentina tiene derecho y responsabilidad de establecer sus propios estándares de seguridad dentro de sus aguas jurisdiccionales, cualquiera sea la bandera del buque».
¿Y la Marina Mercante?
El documento abre un segundo frente: la recuperación de la Marina Mercante Argentina. Siconara reclama oficiales de cubierta, oficiales de máquinas y tripulantes argentinos «altamente capacitados» participando de la navegación y de las operaciones del río, «sometidos a las responsabilidades profesionales, técnicas y administrativas establecidas por nuestra legislación».
Su cierre condensa la posición: «Desregular no puede significar disminuir seguridad, controles ni presencia argentina sobre el Paraná. Primero la seguridad de la navegación. Lo primero es el control de nuestras aguas. Primero la Marina Mercante Argentina. Primero el trabajo argentino».
Un debate que excede al Tío Jan
La discusión sobre el tamaño de los convoyes ya estaba en la agenda regional. El Centro de Armadores Fluviales y Marítimos del Paraguay respaldó la revisión del Reglamento 7 para permitir formaciones de 290 metros de eslora y 65 de manga, con el argumento de transportar más carga por viaje y bajar el costo por tonelada.
En junio de 2025, delegaciones de cinco países acordaron avanzar con una simulación de navegación para evaluar esas dimensiones entre San Lorenzo y Nueva Palmira, y Argentina subrayó la necesidad de respetar los protocolos de Prefectura.
Mientras tanto, las pericias sobre el Tío Jan y el relevamiento de la defensa del pilote N.º 5 definirán qué ocurrió durante la maniobra y qué condiciones de paso necesita el puente de ahora en más.







