Mar del Plata, la ciudad que se forjó entre redes, mareas y muelles, enfrenta hoy una tormenta que no proviene del mar, sino de una crisis estructural que sacude su corazón productivo: la pesca. El puerto, símbolo de identidad y motor económico, también se ha visto afectado por esta crisis.

Por Irene Ascoli, GlobalPorts//

Los datos oficiales hasta el 8 de abril de 2025 revelan una caída del 24% en los desembarques generales en Mar del Plata, con 79.155 toneladas registradas frente a las 103.859 del mismo período en 2024. Particularmente alarmante es la zafra de calamar Illex, que sufrió una disminución del 38%, totalizando 24.875 toneladas. Esta merma ha impactado directamente en el movimiento de los muelles marplatenses.

La flota fresquera, pilar de la actividad pesquera local, opera con pérdidas estimadas en $17 millones por marea, llevando a la paralización de más de 28 barcos. Esta situación no solo afecta a los armadores y pescadores, sino que repercute en toda la cadena de valor: estibadores, fileteros, frigoríficos y cooperativas ven peligrar sus fuentes de trabajo

Factores que profundizan la crisis

La crisis de la pesca tiene múltiples aristas: una presión fiscal asfixiante, con aumentos en el Derecho Único de Extracción (DUE) y retenciones a las exportaciones; un tipo de cambio desfavorable que erosiona la competitividad; y una caída en los precios internacionales de especies como la merluza y el langostino. A esto se suma la falta de políticas públicas que promuevan la sostenibilidad del sector y la ausencia de incentivos para la descarga en puertos locales.

La crisis pesquera ha tenido un fuerte impacto en el empleo. En enero de 2025, el frigorífico pesquero Sur Trade cerró sus puertas, dejando sin empleo a más de 140 trabajadores directos y afectando a numerosas cooperativas que dependían de su actividad. Otras plantas han reducido personal o suspendido actividades, con cientos de empleados cobrando solo la garantía horaria mínima ante la falta de materia prima.​

La situación también ha generado tensiones laborales. Los sindicatos han denunciado la falta de políticas públicas que promuevan la sostenibilidad del sector y han exigido medidas urgentes para evitar una crisis terminal.

 Medidas y propuestas

Frente a este panorama, las autoridades portuarias y pesqueras de la provincia de Buenos Aires, han iniciado reuniones con el objetivo de revertir la tendencia negativa. Se han propuesto medidas como la elaboración de un plan de trabajo conjunto, la promoción de días de frío en la terminal de contenedores y la búsqueda de beneficios que representen una reducción de costos portuarios.

Por otro lado, en el puerto de Mar del Plata se avanza en obras de infraestructura, como el dragado del canal de acceso, que permitirá mejorar las condiciones de navegación y atraer a buques de mayor porte. Sin embargo, estas acciones requieren del acompañamiento de políticas nacionales que alivien la carga impositiva y fomenten la competitividad del sector.

Mar del Plata: Una comunidad unida por el mar

Mar del Plata no se resigna. La comunidad portuaria, con sus cooperativas y sindicatos, continúa trabajando para mantener viva la actividad. El cooperativismo, en particular, ha sido una herramienta clave para enfrentar la precarización laboral y garantizar condiciones dignas para los trabajadores.​

La pesca no es solo una actividad económica; es parte del ADN marplatense. Preservarla es preservar la identidad y el futuro de una ciudad que, pese a las adversidades, sigue mirando al mar con esperanza.​

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