Se bautizó la “Grisel N”, unidad flotante de transferencia de carga que operará en la Zona Alfa del Río de la Plata, completando las bodegas de buques cerealeros de gran calado directamente desde barcazas.
Por Ariel Armero, GlobalPorts.
En un acto cargado de emoción y simbolismo, el martes 15 de abril se celebró en el Puerto de Buenos Aires el bautismo de la barcaza “Grisel N”, una embarcación diseñada y ensamblada en Argentina que pensada para “marcar un punto de inflexión en la logística agroexportadora nacional”.
La ceremonia contó con la participación del jefe de Gabinete de Ministros de la Nación, Guillermo Francos, y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quienes destacaron el carácter innovador del proyecto y su impacto estratégico.
Estuvo presente la plana mayor de la Prefectura Naval Argentina, encabezada por el Prefecto Nacional Naval Guillermo Giménez Pérez y el titular de la Armada Argentina, CA Carlos María Alliev, el titular de la Agencia Nacional de Navegación y Puertos, Iñaki Arreseygor y el titular de la AGP, Gastón Benvenutto, además de cientos de invitados que pudieron recorrer la nave para conocer cómo será su operatoria.
“Felicito a Mónica Grisel Navarro, CEO del Grupo Servicios Marítimos, y al armador, Juan Miguel Biset, por esta apuesta al desarrollo nacional, que representa un gran avance para el sector marítimo argentino”, expresó Francos durante el evento, realizado en los talleres de la Base Naval Puerto Belgrano.
En tanto la Ministra Patricia Bullrich, fue elegida para ser la madrina de la “Grisel N” y participó de la emotiva ceremonia del bautismo de la embarcación. La funcionaria destacó que se trata de “una inversión realizada por capitales argentinos destinada a bajar los costos de la logística con un esfuerzo que va en la misma dirección de las políticas implementadas por el gobierno de Javier Milei”.

En su alocución Mónica Grisel Navarro se mostró orgullosa de poder presentar este proyecto totalmente realizado en Argentina, con una embarcación adquirida en Puerto Esther y reformada y adaptada primero en Villa Constitución, luego en Euroamérica y finalmente en los astilleros de la Base Naval de Puerto Belgrano, donde se le incorporaron 1.200 toneladas de acero naval.
El proyecto implicó una importante inversión y demoro dos años para su finalización, con tecnología de ultima generación lo que le permite una operatoria ágil y eficiente para que los buques puedan completar su carga, antes de dirigirse a sus destinos internacionales.
Navarro hizo un especial reconocimiento a los prácticos que colaboraron en toda esta etapa de adaptación de la nave, navegando a bordo ad honoren durante todo ese proceso y destacó también el trabajo que se hace en conjunto con ellos en el buque de la compañía Argentina C que se utiliza como buque escuela.
Por su parte, el Grupo Servicios Marítimos calificó la jornada como “un día muy especial” y explicó que la Grisel N, junto con el sistema Combiflexiport 1000, permitirá realizar operaciones de transferencia de carga en la Zona Alfa del Río de la Plata, completando las bodegas de buques cerealeros de gran calado directamente desde barcazas.
“Este hito marca un antes y un después en la logística agroexportadora de nuestro país”, afirmaron desde la empresa. “Diseñada y construida en Argentina, la barcaza simboliza el espíritu innovador de nuestro equipo y la apuesta al desarrollo nacional”.
Tecnología nacional al servicio de la eficiencia logística
La “Grisel N” no es solo una barcaza. Es una unidad flotante de transferencia con capacidad de operar con autonomía y precisión en zonas de fondeo, un eslabón estratégico en la cadena exportadora que permitirá reducir costos logísticos, evitar el falso flete y aumentar la eficiencia del transporte fluvial-marítimo argentino.
Tal como detalla un reciente artículo de Globalports, este tipo de soluciones están alineadas con las necesidades de modernización del sistema portuario nacional, en un contexto donde los buques de ultramar requieren complementos logísticos sofisticados para operar en aguas de bajo calado sin tener que ingresar a puertos interiores.
La incorporación de esta tecnología —concebida, diseñada y construida íntegramente en el país— no solo representa un avance en términos de infraestructura, sino que también envía una señal de confianza en la capacidad industrial y naval de la Argentina, con impacto directo en la competitividad del comercio exterior.

Una apuesta colectiva al desarrollo nacional
El bautismo de la “Grisel N” , visibiliza el trabajo articulado entre empresarios, técnicos, operarios navales y el sector público, que hicieron posible un desarrollo con sello argentino. Desde Servicios Marítimos agradecieron a todo su equipo y anticiparon que “esto es solo el comienzo de una transformación mayor”.
Mientras tanto, el sector exportador aguarda con expectativa su puesta en servicio, convencido de que esta nueva unidad será una aliada clave para operar con mayor flexibilidad y menores costos en el competitivo escenario del comercio internacional de granos.







