En el estreno del ciclo Visión Portuaria & Marítima Global, transmitido por GlobalPorts Canal, referentes del sector analizaron el posicionamiento de los puertos argentinos en el ranking de América Latina, en un contexto regional marcado por fuertes inversiones, concentración naviera y crecientes tensiones geopolíticas.
Por Violeta García
El programa fue conducido por Gabriel Ruocco, empresario y propietario Terminal 7, acompañado por Ariel Armero, director de GlobalPorts. Como invitado especial participó Agustín Musso, economista de GlobalPorts, quien presentó un informe comparativo sobre la evolución de los principales puertos latinoamericanos y el escenario global de las navieras.
Desde el inicio, Armero destacó el sentido estratégico del nuevo ciclo: “El sector está demandando espacios de análisis específicos. Hay mucha información internacional, pero la mirada local suele estar muy fragmentada. La idea de este ciclo es ampliar voces y profundizar debates que son centrales para el comercio exterior argentino”.
Un mapa portuario regional que se reconfigura
Durante su exposición, Musso explicó que en los últimos años se produjo una reconfiguración sostenida entre los principales puertos de América Latina, con un claro liderazgo del puerto de Santos, que desplazó a Panamá como principal hub regional de contenedores. “Santos pasó a ser el puerto más relevante de la región y sigue consolidándose con obras, infraestructura e inversiones”, señaló.
En ese contexto, el economista subrayó que la ubicación relativa de Argentina no es un dato menor: “Nosotros somos el punto terminal. Estamos mucho más cerca de Santos que de Panamá, y eso tiene implicancias directas sobre los itinerarios, los feeders y las posibilidades de insertar carga argentina en el comercio internacional”.
Musso destacó además que, pese a las limitaciones estructurales, la zona portuaria de Buenos Aires mostró en 2025 su mejor desempeño desde 2018. “Con datos cerrados al tercer trimestre, Argentina registra el mejor valor de la serie. Creemos que puede cerrar cerca de 1,6 millones de TEUs, incluyendo Puerto Nuevo y Dock Sud”, afirmó, aunque aclaró que la recuperación parte de niveles históricamente bajos.
Infraestructura, cargas y decisiones pendientes
Para Ruocco, el problema de fondo no es coyuntural sino estratégico. “Brasil ganó tiempo y Argentina lo perdió. Santos hoy mueve casi cuatro veces lo que mueve el puerto de Buenos Aires. Nosotros venimos celebrando recuperaciones relativas, pero seguimos muy lejos de los volúmenes que supimos tener hace más de dos décadas”, advirtió.
Ruocco fue especialmente crítico sobre la falta de definiciones estructurales: “El puerto de Buenos Aires está obsoleto. Se están haciendo parches sobre parches. Si la economía crece y llegan inversiones, el cuello de botella va a ser el puerto. Eso ya está definido”.
En ese sentido, cuestionó proyectos que, a su entender, no responden a una lógica portuaria de largo plazo. “Seguir sacándole espacio al puerto para otros usos es un error. Las ciudades portuarias que entienden su rol estratégico no toman ese tipo de decisiones”, sostuvo, al tiempo que reclamó una visión de infraestructura que trascienda los ciclos políticos.
Geopolítica, navieras y concentración
El análisis también abordó el escenario internacional. Musso explicó cómo la disputa entre Estados Unidos y China atraviesa al sistema portuario global, con especial impacto en el Canal de Panamá y en los grandes procesos de compra y fusión de terminales. “Estamos viendo cómo la geopolítica condiciona operaciones, regulaciones, financiamiento y rentabilidad. El control de los pasos estratégicos ya no es solo comercial, también es político y militar”, indicó.
En paralelo, describió una tendencia a la concentración naviera que podría profundizarse. “Hay una expansión muy fuerte del order book de las principales navieras, con una oferta de flota que crece más rápido que la demanda. Eso presiona los fletes a la baja y acelera la concentración, especialmente en detrimento de los operadores más pequeños”, explicó.
El desafío argentino: crecer para volver a ser atractivo
En el cierre del programa, Musso sintetizó uno de los ejes centrales del debate: “La política portuaria puede mejorar la competitividad, pero si las cargas no crecen, el margen de acción es limitado. Brasil crece hace más de una década y Argentina no. Sin crecimiento del comercio exterior, es muy difícil salir del rol de puerto feeder dentro de la región de Santos”.
Ruocco coincidió y amplió la mirada: “Si Argentina quiere volver a insertarse con fuerza en los mercados, tiene que pensar sus puertos como parte de una estrategia productiva y exportadora. No es solo un problema del puerto de Buenos Aires: es cómo integramos los puertos del interior, cómo bajamos costos logísticos y cómo acompañamos a los sectores que generan carga”.
El primer programa de Visión Portuaria & Marítima Global dejó así una conclusión clara: el lugar de Argentina en el ranking portuario regional no es un dato aislado, sino el resultado de decisiones —y omisiones— acumuladas en el tiempo. Revertir esa posición requerirá crecimiento económico, planificación de largo plazo e infraestructura pensada como política de Estado.
Mirá el programa completo:







