El astillero moderniza su equipamiento de protección personal con prendas certificadas bajo normas internacionales para tareas críticas de soldadura y calderería en la industria naval argentina.
La seguridad en la industria naval constituye un factor estructural para la eficiencia operativa y la competitividad del sector. En ese marco, TANDANOR incorporó una nueva línea de indumentaria ignífuga específica para soldadores y caldereros, dos funciones estratégicas dentro de los procesos de construcción, reparación y mantenimiento naval.
La iniciativa, además, forma parte de un programa integral de actualización de estándares de seguridad industrial, orientado a adecuar el equipamiento de protección personal (EPP) a los riesgos térmicos reales presentes en la actividad naval.

Protección diferenciada para tareas críticas en la industria naval
Hasta el momento, la indumentaria utilizada era uniforme para distintas funciones y no contemplaba de manera específica la exposición a calor extremo, radiación ultravioleta e infrarroja ni la proyección de metal incandescente propia de procesos como soldadura MIG, oxicorte y soldaduras especiales, habituales en astilleros.
La nueva línea incorpora:
- Protección frente a fuego repentino
- Resistencia certificada a salpicaduras de metal fundido
- Resguardo ante radiación térmica
- Mejoras ergonómicas para mayor movilidad en entornos técnicos exigentes
Este enfoque técnico, también permite reducir riesgos operativos en áreas clave de la construcción y reparación naval.
Estándares internacionales aplicados al sector naval argentino
Las prendas incorporadas por TANDANOR cumplen con normas internacionales de referencia como ISO 11611, ISO 11612 e ISO 20471, estándares globales en materia de seguridad industrial para trabajos con riesgo térmico y alta visibilidad.
La alineación con estos protocolos refuerza la integración del astillero a criterios internacionales de calidad y fortalece la competitividad de la industria naval argentina en un contexto donde las exigencias técnicas y regulatorias son crecientes.
El Director de Operaciones de TANDANOR, Lucas Campusano, señaló:
“La industria naval exige precisión, calidad y estándares técnicos cada vez más elevados. Modernizar la protección de nuestros trabajadores es parte de esa misma lógica. La seguridad es un componente estructural de la eficiencia productiva y del desarrollo sostenible del astillero.”
Modernización productiva y cultura de seguridad
La actualización contempla remeras, pantalones, mamelucos ignífugos y accesorios específicos para soldadura y calderería. La medida se integra a un plan progresivo de mejora del equipamiento técnico en todas las áreas operativas del astillero.
Con esta decisión, TANDANOR consolida un modelo de gestión que articula seguridad laboral, modernización productiva y fortalecimiento de la industria naval argentina, posicionando la seguridad como variable estratégica dentro de su esquema de desarrollo.







