El astillero Tandanor avanza en la fase final de intervención del buque Ro-Ro INTEGRADOR, con trabajos integrales sobre casco, propulsión, fondeo, servicios y sala de máquinas. La puesta a punto de sus sistemas clave marca un nuevo paso en la capacidad de reparación y reacondicionamiento naval local.

GlobalPorts | Industria Naval

El buque Ro-Ro INTEGRADOR ingresó en la etapa final de trabajos en Tandanor, luego de una intervención integral sobre sus principales sistemas. La reparación abarcó de manera simultánea tareas sobre casco, propulsión, fondeo, servicios y sala de máquinas, en un proceso que involucró a distintas áreas técnicas del astillero.

Según informó la empresa, los trabajos fueron coordinados entre los equipos de mecánica, carenado, calderería, electricidad y control de calidad, en una operación que refleja el nivel de especialización requerido para este tipo de buques y el rol estratégico del astillero en la industria naval argentina.

Recuperación estructural y acondicionamiento del casco

Uno de los ejes de la intervención estuvo puesto en el casco, tanto en obra viva como en obra muerta, donde se llevó adelante un proceso de recuperación estructural y acondicionamiento general.

En este tramo de la obra se trabajó sobre tomas de mar, válvulas de casco y sectores de chapa en tanques de lastre, junto con sus estructuras asociadas. Además, se realizaron ensayos no destructivos y verificaciones de integridad, tareas clave para garantizar la seguridad operativa y el estado estructural del buque.

La intervención también incluyó la aplicación del esquema completo de pintura según especificaciones técnicas, la reposición de ánodos de sacrificio y la actualización de marcas reglamentarias, aspectos fundamentales para el mantenimiento naval y la preservación de las condiciones operativas de la embarcación.

Trabajos sobre propulsión, gobierno y sistemas asociados

Otro frente central de obra estuvo vinculado al sistema de propulsión y gobierno. Allí se intervino sobre componentes críticos como los timones tipo Becker, las líneas de eje y las hélices de paso controlable (CPP).

Las tareas comprendieron desmontaje, inspección y reacondicionamiento, además de controles dimensionales, mecanizados, calibraciones y renovación de sistemas de sellado. Parte de estas operaciones se realizó en taller, lo que permitió una revisión integral de cada elemento antes de su reinstalación a bordo.

Este tipo de trabajos resulta determinante para asegurar el desempeño del buque, tanto en materia de maniobrabilidad como de eficiencia operativa, en especial en una unidad como el INTEGRADOR, concebida para el transporte rodado bajo modalidad Ro-Ro.

Intervenciones eléctricas y en sala de máquinas

De manera complementaria, Tandanor avanzó en el reacondicionamiento del equipamiento eléctrico asociado, incluyendo los generadores de cola y el motor del bow thruster.

De acuerdo con el comunicado, estas tareas contemplaron procesos de limpieza, secado, verificación de aislación y puesta en condiciones, orientados a recuperar el funcionamiento confiable de sistemas esenciales para la operación del buque.

Para concretar estas labores, también fue necesario intervenir en la sala de máquinas, donde se efectuó el retiro y la posterior reinstalación de ductos de ventilación y de aislaciones del sistema de escape, una secuencia que muestra el nivel de complejidad técnica del reacondicionamiento.

Reacondicionamiento del sistema de fondeo

En paralelo, el astillero trabajó sobre el sistema de fondeo, mediante tareas específicas en anclas y cadenas. Las acciones incluyeron limpieza, inspección, calibración y reacondicionamiento, además de la recuperación de marcas para asegurar su correcta identificación y operación.

Estos trabajos completan un esquema de intervención integral sobre sistemas clave del buque y anticipan el cierre de una etapa decisiva dentro del proceso de reparación.

Tandanor y la capacidad de reparación naval

La etapa final de trabajos del Ro-Ro INTEGRADOR en Tandanor vuelve a poner en foco la importancia de contar con capacidades locales para el mantenimiento, reparación y reacondicionamiento de unidades de gran porte.

Más allá del detalle técnico, el avance de esta obra muestra la articulación de múltiples especialidades industriales y refuerza el papel del astillero como actor relevante dentro del entramado naval argentino, en un contexto donde la infraestructura y el know how técnico siguen siendo factores centrales para sostener y desarrollar la actividad marítima.

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