TGS ganó el Premio Fortuna de Oro 2026. La transportista que mueve el gas del sur y el oeste argentino quedó primera entre todas las compañías del país, y no solo en su rubro. Con US$ 4.000 millones en el horizonte y un poliducto hacia Bahía Blanca. El premio llega justo cuando TGS empieza a pensar como operador de puerto.

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Entrega del premio

Oscar Sardi subió al escenario de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires el martes 6 de octubre con una estatuilla que ninguna otra empresa del país se llevó esa noche. Jorge Fontevecchia, fundador de la revista Fortuna, le entregó el Fortuna de Oro a la Mejor Empresa del Año, y Transportadora de Gas del Sur (TGS) sumó además el premio a la Mejor Empresa Gasífera, en la 21ª edición de los Premios Fortuna. El CEO agradeció el trabajo de sus equipos y la confianza de accionistas que sostuvieron una misión de largo plazo. Además, aprovechó el micrófono para anunciar que las inversiones de la compañía superarán los US$ 4.000 millones entre 2026 y 2030.

La selección la hizo Aurum Valores, con un equipo que lidera Pablo Repetto. Evalúan compañías de sectores tan distintos como alimentos, petróleo, automotrices, bancos y telecomunicaciones. El Oro mide a TGS contra todo el tablero empresario argentino y no solo contra sus pares del gas. Según la propia revista, los premios reconocen resultados, capacidad de gestión, visión estratégica, innovación y aporte al desarrollo económico.

Cinco negocios y una red de más de 9.000 kilómetros

TGS cumple 33 años y opera el sistema de transporte de gas natural más extenso del país. La empresa cuenta con más de 9.000 kilómetros de gasoductos que llevan el gas del sur y el oeste hacia los grandes centros de consumo. Sobre esa red montó cinco líneas de negocio: transporte de gas natural, procesamiento y comercialización de líquidos del gas natural, midstream en Vaca Muerta, telecomunicaciones y servicios. La empresa que hasta hace poco se asociaba solo con caños hoy también separa, almacena y vende lo que el gas trae adentro.

¿Qué hay detrás de los US$ 4.000 millones?

La respuesta más concreta se llama NGLs, por las siglas en inglés de los líquidos del gas natural: etano, propano, butano y otros hidrocarburos que acompañan al gas rico de Vaca Muerta y que, bien procesados, se pueden exportar. El proyecto, según informó la compañía, contempla cuatro piezas:

  • Nuevas instalaciones en Tratayén (Neuquén): el punto donde el gas de la formación entra al sistema de TGS y empieza su tratamiento.
  • Un poliducto hacia Bahía Blanca: el corredor que lleva los líquidos desde la cuenca hasta la costa.
  • Una planta de fraccionamiento: donde los líquidos se separan en productos comerciales.
  • Una terminal de exportación: el eslabón que convierte la molécula neuquina en carga de buque.

A eso se suma la ampliación del Gasoducto Perito Moreno, pensada para sumar capacidad de transporte desde Vaca Muerta hacia los principales centros de consumo, y obras complementarias en la red troncal regulada.

Bahía Blanca, el otro protagonista

La lectura portuaria es la que más le interesa al lector de GlobalPorts. Entre las obras que TGS informó figuran nuevas instalaciones de procesamiento, fraccionamiento, almacenamiento y logística en Bahía Blanca, es decir, una cadena que empieza en Tratayén y termina en un muelle. El puerto bonaerense ya recibe buques cargados con arena, fertilizantes y granos, y a ese tráfico se le suma ahora una carga de otra naturaleza, líquida y presurizada.

El premio no cambia un solo kilómetro de ese cronograma, pero sí ordena la conversación: cuando una compañía con ese perfil de inversión recibe el Oro, el sector portuario deja de ver el midstream como un asunto de ductos y empieza a verlo como demanda de infraestructura de costa.

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