Por GlobalPorts
Después de casi 20 años sin envíos a destinos árabes, la provincia de Entre Ríos volvió a colocar carne ovina argentina en el mercado de Medio Oriente, con un primer embarque con destino al Sultanato de Omán. El hito marca la reapertura de un destino comercial cerrado desde 2006 y vuelve a poner en agenda el potencial exportador de las economías regionales, respaldado por estándares sanitarios y una logística que comienza a reactivarse.
El envío se concretó desde un frigorífico ubicado en Gualeguay, bajo la supervisión del SENASA, organismo que certificó el cumplimiento de los requisitos sanitarios exigidos por el país importador.
La operatoria incluyó la faena de más de mil ovinos provenientes de distintos establecimientos entrerrianos y la consolidación de un volumen exportable que vuelve a conectar a la provincia con mercados de alto valor.
Desde la perspectiva logística y de comercio exterior, la reapertura de Omán no solo representa una operación puntual, sino una señal de recuperación de circuitos comerciales que habían quedado fuera del radar exportador durante casi dos décadas. En este sentido, la intervención sanitaria, la trazabilidad de origen y la adecuación de los procesos industriales resultaron claves para viabilizar el envío.
La exportación ovina se inscribe además en un contexto más amplio de diversificación de destinos y productos, en el que las carnes alternativas comienzan a ganar espacio dentro de la agenda exportadora argentina. Para Entre Ríos, con un stock ovino significativo y frigoríficos con capacidad instalada, la reapertura del mercado árabe abre una ventana de oportunidades para agregar valor local, sostener empleo regional y consolidar nuevas rutas comerciales.
Según pudo reconstruir GlobalPorts, este primer envío a Omán no sería un hecho aislado. Ya se proyectan nuevas operaciones con destino a otros países de Medio Oriente, lo que permitiría dar continuidad a la cadena logística y fortalecer la presencia argentina en una región con demanda sostenida de proteína animal.
A casi 20 años del último antecedente, la carne ovina entrerriana vuelve así a cruzar fronteras hacia Medio Oriente, combinando sanidad, producción regional y logística de exportación, en una señal que vuelve a poner a las economías provinciales dentro del mapa del comercio internacional.







