Fue presentado el primer pesquero de la Flota Amarilla fabricado íntegramente en astilleros patagónicos. El intendente Damián Biss y autoridades locales destacaron la importancia del trabajo conjunto entre el sector privado y el Estado.
El puerto de Rawson fue escenario este sábado de la botadura del «Don Omar N.», un buque pesquero de 21 metros de eslora construido por la empresa Faro Chubut. Se trata de la primera embarcación de la Flota Amarilla construida por completo en la Patagonia, marcando un paso firme en la consolidación de la industria naval de la región.
El intendente de Rawson, Damián Biss, participó de la ceremonia y expresó: “Es una enorme satisfacción ver cómo empresas locales apuestan al crecimiento, a la inversión, al desarrollo, generando mano de obra calificada. Hoy estamos celebrando el fruto de un esfuerzo conjunto que muestra de lo que somos capaces en Rawson”.
El «Don Omar N.» cuenta con una proa invertida que le permite una mayor capacidad de bodega —115 metros cúbicos—, optimizando su rendimiento operativo. Tiene una manga de 7,50 metros y un puntal de 3,50 metros, y fue diseñado especialmente para las tareas de pesca que se desarrollan en la zona.
La construcción estuvo a cargo de Nicolás Abdala y Omar Nicanoff, socios en Faro Chubut. Durante el acto, Abdala expresó: “Este barco representa muchos años de trabajo, de insistir con una idea, de invertir en maquinaria, herramientas y formación. No lo hicimos solos: tuvimos el acompañamiento del municipio, de la Prefectura, y de toda la comunidad portuaria”.

En la ceremonia estuvieron presentes además concejales, funcionarios del gabinete municipal, empresarios del sector y representantes de la Prefectura Naval Argentina. Como es tradición, la madrina del buque —Yasmín, hija de Nicolás Abdala— bautizó la nave rompiendo una botella de champagne contra la proa.
El secretario de Gobierno de Rawson, Miguel Larrauri, también destacó el avance que esto representa para la ciudad: “El desarrollo del sector naval tiene impacto directo en nuestra economía. Cada barco que se construye acá implica trabajo para soldadores, carpinteros navales, mecánicos, electricistas. Tenemos que seguir apostando a esto”.







