Fernando Morales, titular de la Liga Naval Argentina, alertó en una entrevista con el programa GPS de El Once que el proceso de licitación de la Hidrovía Paraná-Paraguay podría repetir el fracaso de su primer intento si el Gobierno no modifica su enfoque actual.
Morales cuestionó la falta de atención a las recomendaciones técnicas del sector y advirtió sobre riesgos ambientales, operativos y para la Marina Mercante nacional.
El titular de la Liga Naval Argentina señaló que el primer intento de licitación «fracasó» debido a un diseño deficiente: «Era cantado que iba a fracasar. En la actual administración se tomó el trabajo de oír a todas las voces del sector, pero no escuchó ni atendió ninguna de las recomendaciones«. Agregó que «estaban todos los números puestos para que la licitación fracase”.
Sobre el segundo intento de licitación en marcha, expresó escepticismo: «Dado que los actores siguen siendo los mismos, salvo el secretario Mogetta que fue echado, todo indica que están tratando de reeditar lo mismo que hicieron hace cinco meses. Y si no se atienden las recomendaciones de los usuarios, es probable que vuelva a fracasar».
Riesgos ambientales y llamado a una visión integral
El titular de la Liga Naval enfatizó la necesidad de incorporar la variable ambiental: «Si dragamos sin límite, podemos alterar todo el ecosistema fluvial. La cuestión ambiental debe estar presente en cada tramo de la licitación«.
Explicó que aspectos como «la profundidad, el comportamiento de las corrientes, los márgenes del canal» requieren análisis especializado, comparando la situación con la medicina: «Todos son médicos, pero hay especialistas. En la hidrovía se necesita una mirada integral».
Morales, también reprochó la postura oficial: «Esta gestión se ha caracterizado por desatender las cuestiones ambientales. Decir que el cambio climático no existe o que talar árboles no tiene consecuencias es peligroso. En la hidrovía, la dimensión ambiental es fundamental».
Advertencias sobre la Marina Mercante y seguridad fluvial
Morales alertó sobre un proyecto que permitiría el ingreso de «buques de terceras banderas a hacer nuestro cabotaje porque son más baratos», lo que pondría en riesgo la industria naval local. Ejemplificó con el caso del buque “MV Cesi” al que recientemente le decomisaron 469 kilos de cocaína en el puerto de Vicentín, en San Lorenzo. «Vienen con tripulaciones de baja calidad profesional y registros de bandera de baja calidad institucional, como las islas Marshall» afirmó.
Criticó además la falta de control en el río: «Estamos permitiendo que buques paraguayos naveguen por nuestra vía fluvial sin prácticos acreditados por nuestra autoridad marítima. Así te pasan cosas como el hundimiento del remolcador en el Paraná».
Morales cuestionó la preparación de funcionarios públicos: «Muchas veces los funcionarios vienen a instruirse. Suena soberbio, pero vienen a aprender cosas básicas como que una barcaza no tiene gran calado. Carecer de conocimientos técnicos básicos hace que cuando toman decisiones, no sean las más adecuadas».
La Hidrovía Paraná-Paraguay, principal corredor de exportación agroindustrial de Argentina, enfrenta un debate crítico entre desarrollo logístico y sostenibilidad. El Gobierno busca relanzar su licitación tras el fracaso de 2023, mientras organizaciones técnicas y ambientales exigen mayor transparencia y rigurosidad.







