La OMI refuerza el apoyo a países en desarrollo con el proyecto SENSREC en Bangladesh y Pakistán

A partir del 26 de junio de 2025, el mundo marítimo cuenta con un nuevo estándar vinculante en materia ambiental y de seguridad laboral: entra en vigor el Convenio internacional de Hong Kong para el reciclaje seguro y ambientalmente racional de los buques, un instrumento impulsado por la Organización Marítima Internacional (OMI) y elaborado en cooperación con la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y las Partes del Convenio de Basilea.

Adoptado en 2009 y ratificado por suficientes Estados en 2023, el Convenio entra ahora en vigencia formal tras cumplirse los 24 meses estipulados desde su activación. Actualmente cuenta con 24 Estados Parte, incluyendo algunas de las mayores banderas de conveniencia del mundo –como Liberia, Panamá, Japón y las Islas Marshall–, y países clave en el reciclaje de buques, como Bangladesh, India, Pakistán y Türkiye. En conjunto, estas naciones representan más del 57% del tonelaje mundial de la flota mercante.

El Convenio establece normas claras para garantizar que el desguace y reciclaje de buques se realicen sin comprometer la salud humana, la seguridad de los trabajadores ni el medio ambiente. La disposición incluye requisitos sobre la gestión de materiales peligrosos a bordo, condiciones laborales, planes de reciclaje certificados y mecanismos de supervisión internacional.

SENSREC: cooperación internacional para la implementación

Para apoyar la entrada en vigor y la aplicación efectiva del Convenio, la OMI ha desplegado una serie de actividades de asistencia técnica, centradas en el fortalecimiento institucional y el desarrollo de capacidades en países en desarrollo. Una de las iniciativas más destacadas es el proyecto SENSREC (Reciclaje Seguro y Ambientalmente Racional de los Buques), que cuenta con financiamiento del Gobierno de Noruega.

Este programa tiene como objetivo ofrecer un acompañamiento integral, desde la armonización de políticas nacionales y marcos legales, hasta la capacitación técnica y social de los actores involucrados en la cadena de reciclaje. Actualmente, SENSREC se implementa en Bangladesh y Pakistán, dos de los principales centros de desguace naval del mundo, donde las condiciones ambientales y laborales han sido motivo de preocupación en las últimas décadas.

La OMI también ha realizado cursos de formación y sensibilización para facilitar el conocimiento del Convenio a nivel internacional, promoviendo su adopción por más países y el cumplimiento voluntario de sus normas técnicas antes de la entrada en vigor.

Un avance regulatorio con impacto global

El reciclaje de buques es una etapa crítica en el ciclo de vida de las embarcaciones y representa un gran desafío por la presencia de materiales peligrosos como el amianto, hidrocarburos, metales pesados y otros contaminantes. Hasta ahora, muchas de estas operaciones se han concentrado en astilleros del sur de Asia donde, históricamente, las normas de seguridad laboral y protección ambiental han sido laxas o inexistentes.

Con la entrada en vigor del Convenio de Hong Kong, se espera que la industria marítima transite hacia prácticas más transparentes y sostenibles, lo que no solo beneficiará a los trabajadores y al medioambiente, sino que también aportará certidumbre a armadores, aseguradoras y actores logísticos que exigen estándares éticos en toda la cadena de valor.

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