Por primera vez en la historia, la provincia patagónica de Madryn superó a Buenos Aires en volumen de pesca desembarcada. Detrás del dato hay una obra de dragado en Rawson y una apuesta a diversificar más allá del langostino.

GlobalPorts | Pesca

Con 179.071 toneladas descargadas entre enero y septiembre, Puerto Madryn se convirtió en el motor de un cambio que la actividad pesquera argentina no había registrado nunca: Chubut desplazó a Buenos Aires como la provincia con mayor volumen de desembarques del país.

El dato surge del corte oficial al 1° de septiembre, que ubicó a la provincia patagónica con 257.568 toneladas —el 40,06% del total nacional— contra 254.498 toneladas de Buenos Aires, un 39,58%. La diferencia es de apenas 3.070 toneladas sobre un total país de 642.955.

Una ventaja que se explica en dos muelles

El margen es corto, pero no es casual. Dentro de Chubut, Puerto Madryn concentra el 69,52% de la descarga provincial y Rawson suma otro 21,58%, con 55.594 toneladas. Entre ambas terminales reúnen el 91,11% de todo lo que entra por los puertos chubutenses, lo que deja al resto de la infraestructura provincial —Comodoro Rivadavia y las terminales menores— con un rol marginal en el volumen total. Es una concentración que simplifica la lectura del fenómeno: el liderazgo de Chubut se sostiene, en los hechos, sobre la capacidad operativa de dos puertos.

Las proyecciones oficiales apuntan a cerrar el año por encima de las 300.000 toneladas, un umbral para el que todavía restan 42.432 toneladas respecto del corte de septiembre. Ese cálculo depende de dos variables que juegan a favor: los meses de mayor actividad del último trimestre y el arranque de la zafra provincial de langostino en la temporada de verano, la pesquería que históricamente empuja los números chubutenses.

El as en la manga: el dragado de Rawson

La pieza que explica por qué esta ventaja no parece coyuntural está en Rawson. En mayo, el Gobierno de Chubut anunció una inversión provincial superior a los $7.000 millones para dragar el puerto, en el marco de un acuerdo alcanzado en la Mesa de Desarrollo Pesquero.

El convenio incluye además el compromiso de las empresas de ampliar el muelle hacia los sectores este y oeste, con el objetivo declarado de mejorar la navegabilidad y la capacidad operativa de la terminal. Traducido a términos portuarios: la segunda terminal en importancia de la provincia está ampliando su calado y su infraestructura de atraque justo cuando más volumen necesita absorber.

Diversificar para no depender de una sola pesquería

El crecimiento chubutense no se apoya solo en el langostino. Durante agosto avanzó el proceso de certificación internacional MSC para la anchoíta patagónica, una pesquería que todavía es marginal en el volumen total —la Cámara de la Flota Amarilla del Chubut registró 7.192 toneladas capturadas en 2025— pero que la provincia empuja como parte de una estrategia de diversificación productiva y acceso a nuevos mercados.

Desde la Secretaría de Pesca provincial, a cargo de Diego Brandán, el eje pasa ahora por sostener la articulación entre Estado, empresas y trabajadores para que el mayor volumen de desembarques se traduzca en procesamiento en tierra, continuidad laboral y valor agregado, y no solo en toneladas descargadas. El desafío que queda planteado —y que definirá si el primer lugar de este año es un techo o un piso— es si la infraestructura portuaria en obra alcanza para sostener el ritmo antes de que termine la zafra de verano.

[rev_slider alias="web-product-light-hero-3d1"][/rev_slider]